Watergate francés: Macron se ahoga en un vaso de agua "mineral"
Con el escándalo del Watergate francés no nos referimos a una situación similar a la que vivió el presidente estadounidense Richard Nixon, cuando en las oficinas Watergate saltó a la luz una trama de espionaje político.
En realidad, la nueva controversia se está dando en torno a una icónica marca francesa de agua mineral, la famosa Perrier, que podría golpear a los niveles más altos del gobierno de Emmanuel Macron.
En pocas palabras, Nestlé Waters presionó al gobierno de Francia, incluidas personas cercanas al presidente Macron, para hacer posible la venta de su agua mineral pese a que eludía las estrictas regulaciones sanitarias francesas.
Según un informe del Senado, que asegura que dicha práctica engañó efectivamente a los consumidores, Nestlé Waters utilizó filtros de carbón y luz ultravioleta, métodos no autorizados que normalmente se usan en el agua del grifo.
La empresa habría tratado el agua mineral de varias de sus marcas con esos métodos, incluida su agua con gas insignia Perrier, algo que violaría las estrictas regulaciones de Francia que tienen como objetivo garantizar que el agua mineral natural permanezca pura e inalterada (esto es lo que justifica el alto precio que pagan los consumidores).
A principios de 2024, anticipándose a la publicación de un informe de investigación de los medios Le Monde y Radio France, la empresa de propiedad suiza emitió un comunicado en el que reconocía su uso anterior de métodos de tratamiento de agua del grifo en su agua mineral. Sin embargo, aseguraba que había alineado sus procesos con las regulaciones francesas para el agua mineral a partir de 2023.
Según la empresa, el uso de los métodos de tratamiento en el pasado era necesario debido a la "contaminación bacteriana o química esporádica" causada por "contaminaciones fecales" en el suministro de agua mineral.
Pero el Senado francés también explicó que Nestlé adoptó un enfoque "transaccional": compartió sus "fechorías" con el gobierno francés y, a cambio de poner fin a los tratamientos con filtros de carbón, ofreció en su lugar utilizar la microfiltración a 0,2 micras.
Hasta ese momento, las autoridades sanitarias francesas habían establecido que cualquier filtración por debajo de un umbral de 0,8 micras correría el riesgo de alterar la composición del agua.
Pero en 2023, el gobierno francés permitió a las autoridades locales relajar el marco regulatorio a través de una acción ejecutiva.
¿Macron sabía?
Sin embargo, aunque la situación ya es de por sí bastante polémica, el principal problema para Macron es que altos funcionarios de su gobierno habrían permitido que esto pase.
Según el comité de investigación, la oficina del presidente francés compartió 74 páginas de documentos que incluyen discusiones entre miembros del personal del presidente y Nestlé y sus cabilderos.
"Fue en el nivel más alto del gobierno donde se tomó la decisión de autorizar la microfiltración por debajo del umbral de 0,8 micras. La presidencia sabía, al menos desde 2022, que Nestlé había estado haciendo trampa durante años", asegura el informe.
Incluso el exjefe de gabinete de Macron, Alexis Kohler, quien ocupó ese cargo desde 2017 hasta el mes pasado, se habría "reunido en varias ocasiones" con los grupos de presión de Nestlé y que "como mínimo, el Elíseo estaba al tanto de lo que estaba sucediendo".
Pedido de auxilio a Bruselas
Ante la crítica situación, teniendo en cuenta que, desde que perdió la mayoría en el Parlamento, Macron se enfrenta a una importante parálisis política, ahora París buscará orientación de Bruselas sobre la definición de agua mineral.
El gobierno dice que la Comisión Europea debería intervenir para establecer un marco a nivel de la UE sobre el tema.
"Francia se pondrá en contacto con la Comisión Europea para conocer su posición y preguntar sobre sus intenciones con respecto a una posible revisión de la directiva europea que define la pureza original y el estado de la microfiltración, para que podamos tener una armonización a nivel europeo", dijo Véronique Louwagie, viceministra de Comercio de Francia. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar