¿Qué dejó la última cumbre entre Trump y Lula en la Casa Blanca?
Este jueves, el presidente de Brasil, Lula da Silva, mantuvo una reunión de más de tres horas con su par norteamericano Donald Trump y, según el líder del PT, las conversaciones habían ayudado a estabilizar la relación entre Brasil y Estados Unidos.
Las vínculos entre EE.UU. y Brasil se han deteriorado significativamente desde que Trump regresó al poder, principalmente como consecuencia de sus políticas arancelarias.
Pero, pese a las tensiones, tras su encuentro con Trump, Lula reportó avances en el restablecimiento de las relaciones: "Dimos un paso importante en la consolidación de la relación Brasil-Estados Unidos. Es importante que Estados Unidos recupere el interés en lo que ocurre en Brasil".
"La reunión se ha alargado un poco de más, desde luego porque a mí me gustó y a él le gustó. Si no, alguien lo habría terminado", agregó Lula.
Por su parte, Trump elogió al "muy dinámico presidente de Brasil" en una publicación en redes sociales que decía que la reunión con Lula había ido "muy bien". Durante el encuentro, ambos líderes discutieron aranceles, comercio, seguridad, minerales críticos y crimen organizado.
Además, los funcionarios comerciales estadounidenses y brasileños acordaron hablar en las próximas semanas para debatir lo que la parte brasileña describió como el fin de los aranceles.
El año pasado, Trump aplicó aranceles del 50% a productos brasileños, entre los más altos en cualquier importación estadounidense, acusando al país de promover una cacería de brujas contra el expresidente Jai Bolsonaro, quien posteriormente fue condenado por intentar llevar a cabo un golpe de Estado.
Respecto a la situación de Bolsonaro y a las próximas elecciones presidenciales en Brasil, Lula declaró que no cree que Trump tenga ninguna influencia en los comicios: "Creo que se comportará como el presidente de Estados Unidos, dejando que el pueblo brasileño decida su propio destino".
Justamente que Trump haya recibido a Lula a tan pocos meses de las elecciones (4 de octubre) parece ser un claro mensaje para el hijo de Jair Bolsonaro, Flávio.
En lo que respecta a los aranceles, hay que recordar que Trump retiró la mayoría de los gravámenes, incluidos los de carne y café, para ayudar a calmar el aumento de los precios de los productos de alimentación en EE.UU.
A esto se sumó que, en febrero, el Tribunal Supremo de EE. UU. anuló los aranceles globales que él impuso bajo una ley nacional de emergencias, cancelando muchos de los gravámenes restantes. Actualmente, los productos brasileños aún enfrentan un arancel adicional del 10% que expira en julio. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar