Alarma

Guerra de espías y subsidios: el desembarco chino que hace arder el mercado de los delivery en la región

La brasileña iFood y la gigante china Keeta se enfrentan en una batalla de US$ 20.000 millones. Denuncias de espionaje corporativo, robo de datos y una agresiva estrategia de "quemar caja" ponen en vilo al gigante del Mercosur.
La batalla geopolítica por los datos de 200 millones de consumidores brasileños. EE
15-03-2026
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El mercado del delivery en América Latina ya no es solo una cuestión de quién entrega la pizza más rápido. Se ha transformado en un tablero de ajedrez geopolítico donde el espionaje, las filtraciones de datos y los subsidios millonarios son las armas principales. En el epicentro de esta tormenta está Brasil, el mercado más codiciado de la región, donde el unicornio local iFood y la nueva avanzada china encabezada por Keeta (propiedad de la gigante Meituan) han declarado una guerra abierta que ya llegó a la justicia.

El "Manual Chino" para conquistar mercados

Con una población de más de 200 millones de personas y una adopción digital masiva, Brasil se ha convertido en el laboratorio de pruebas para las tecnológicas de Beijing. Keeta y 99 (controlada por Didi, la "Uber china") desembarcaron con una promesa clara: romper el dominio casi monopólico de iFood, que ostenta el 80% del market share.

Sin embargo, el avance no ha sido silencioso. Diego Barreto, CEO de iFood, denunció en diálogo con el Financial Times un "esfuerzo coordinado" para robar secretos comerciales. Según la empresa, consultoras internacionales habrían contactado a más de 500 empleados de iFood vía LinkedIn, ofreciendo cientos de dólares a cambio de información sensible: márgenes de ganancia, algoritmos de precios y hojas de ruta tecnológicas.

Tácticas de sombras y allanamientos

La tensión escaló a nivel judicial. Documentos de la corte brasileña revelan investigaciones sobre ex empleados de iFood que migraron a las filas chinas. En un caso cinematográfico, la policía ejecutó órdenes de allanamiento y secuestro de dispositivos electrónicos, sospechando que se descargaron datos de casi 5.000 restaurantes para entregarlos a la competencia.

Pero la contraofensiva china no se queda atrás. Tony Qiu, CEO de Keeta, lanzó sus propias acusaciones: asegura que, tras su lanzamiento, grupos de personas se hicieron pasar por empleados de su empresa para sabotear cuentas de restaurantes y extraer fotos de sus sistemas operativos. "Es una pelea emocionante. iFood enfrentará una batalla real contra los chinos", afirma Maurício Morgado, especialista de la Fundación Getúlio Vargas.

¿Por qué esto importa en Argentina y la región?

El conflicto en Brasil es el espejo de lo que podría suceder en el resto del Cono Sur. La estrategia china es conocida: subsidios agresivos. Keeta y 99 ya han comprometido unos U$S 1.500 millones para ganar terreno, una cifra que obliga a los incumbentes a reaccionar.

"Es una pelea emocionante. iFood enfrentará una batalla real contra los chinos", dijo Morgado.

Para el ecosistema emprendedor y los consumidores argentinos, este choque de titanes marca una tendencia:

  • Guerra de precios: Los subsidios suelen traducirse en descuentos agresivos para el usuario final, pero también en una presión asfixiante para los competidores más pequeños.
  • Soberanía de datos: La disputa pone el foco en quién controla la información del consumo masivo en Latinoamérica.
  • Resistencia local: iFood, respaldada por el grupo Prosus, está demostrando que los "campeones nacionales" no se rendirán fácilmente ante el capital asiático, invirtiendo más de U$S 3.300 millones en el último año para blindar su liderazgo.

El antecedente del fracaso

No es la primera vez que gigantes intentan destronar al líder brasileño. Uber Eats tuvo que retirarse del país en 2022 al no poder sostener la competencia. Sin embargo, el músculo financiero y la paciencia estratégica de las firmas chinas representan una amenaza de otra escala.

En un escenario donde el delivery ya mueve 100.000 millones de reales anuales (solo en Brasil), la pregunta no es quién tiene la mejor app, sino quién tiene la espalda más ancha para sobrevivir a una guerra que ha dejado de ser comercial para volverse una cuestión de inteligencia y contraespionaje.

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