Ucrania, la guerra sin fin: ya superó la duración de la Primera Guerra Mundial
Este jueves 11 de junio, la guerra en Ucrania alcanzó los 1569 días de duración, lo que le ha permitido superar la extensión temporal de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), también conocida como la Gran Guerra. Más allá de este dato, la noticia más preocupante es que, a corto y mediano plazo, no se vislumbra un alto el fuego que pueda ponerle fin al conflicto.
Específicamente, el 24 de febrero de 2022, el presidente Vladimir Putin lanzó la invasión a gran escala contra Ucrania: entre varios objetivos, el principal era evitar que Kiev se uniese a la OTAN, la alianza militar en la que Estados Unidos aporta el 70% de su presupuesto.
Pero la “operación militar especial” –la forma en la que Putin llama a la guerra–, que debía durar apenas un par de meses, se ha prolongado hasta nuestros días a causa de, principalmente, la resistencia ucraniana y el apoyo económico occidental a Kiev.
La guerra en números
Sin ninguna duda, el conflicto en Ucrania está lejos de parecerse a la Primera Guerra Mundial en lo que respecta a las cifras de muertos y heridos: mientras que en la Gran Guerra se registraron uno 22 millones de muertos y unos 21 millones de militares heridos, en estos más de cuatro años en Ucrania se registraron unos 1,8 millones de bajas militares (entre muertos y heridos) y cerca de 15.000 civiles muertos. Sin embargo, estas cifras son más que suficientes para convertirlo en el mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
A la hora de desglosar los números, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales estima que Rusia sufrió 1,2 millones de bajas, incluyendo hasta 325.000 soldados muertos, entre febrero de 2022 y diciembre de 2025.
Esto último supone el mayor número de bajas militares de cualquier potencia importante en cualquier conflicto desde la Segunda Guerra Mundial. Por su parte, Ucrania ha sufrido entre 500.000 y 600.000 bajas militares, incluidas hasta 140.000 muertes.
Y a estas cifras debemos sumarles la de los desplazados: unos 5,3 millones de esas personas han encontrado refugio en Europa, según la ONU, mientras que cerca de 3,7 millones de ucranianos se vieron obligados a abandonar sus hogares para trasladarse a otras partes del país.
Por otra parte, a la hora de analizar el territorio ucraniano ocupado por Rusia, durante el último año, Moscú solo ha ganado el 0,79%. Sin embargo, incluyendo la península de Crimea (capturada por Rusia en 2014), actualmente Moscú controla cerca del 20% del total del territorio ucraniano.
Por último, en relación a la resistencia ucraniana, es imposible no tener en cuenta la ayuda que Kiev ha recibido a lo largo de este tiempo: en total, se hizo con más de US$ 300.000 millones, principalmente gracias a la ayuda de la Unión Europea y Estados Unidos.
No obstante, justamente, uno de los problemas del país liderado por Volodímir Zelenski es que, desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, no solo se ha acercado considerablemente a Putin (celebró una histórica cumbre en Alaska el año pasado), sino que además prácticamente ha cortado el envío de ayuda a Kiev. Y, como si esto no fuese suficiente, Ucrania también está experimentando una escasez en su suministro de misiles para los sistemas de defensa aérea Patriot, ya que el propio Estados Unidos los utiliza en su guerra contra Irán.
La buena noticia para Zelenski es que la Unión Europea, actor que ve a Rusia como una amenaza mucho más importante, continúa comprometida con la causa ucraniana y, recientemente, aprobó un nuevo paquete de ayuda de más de 90.000 millones de euros. Así, todo hace indicar que el conflicto se prolongará en el tiempo y, por lo tanto, podría alcanzar los seis años de duración que tuvo la Segunda Guerra Mundial. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar