Fentanilo: el eje del narcotráfico entre Estados Unidos y México
Con la paulatina suspensión de la ayuda extranjera de parte de Estados Unidos a México, el tráfico del fentanilo corre riesgo de aumentar, lo que podría significar una mayor entrada de la droga sintética en suelo estadounidense.
Los programas del gobierno de Estados Unidos han tenido un éxito inicial para detener el tráfico del fentanilo en conjunto con las autoridades mexicanas, pero la realidad es que la cooperación se disuelve de a poco.
La llegada del fentanilo a los Estados Unidos no es directa, ya que atraviesa un proceso complejo que involucra productores chinos y carteles mexicanos.
Estos últimos son responsables de sintetizar los ingredientes necesarios para la producción del fentanilo y luego de traficar el producto final a lo largo de una larga red que comprende a traficantes tanto mexicanos como estadounidenses.
El fentanilo ilícito, por ende, se procesa en polvo o en píldoras, siendo introducido por diferentes puertas de entrada que se concentran en la frontera suroeste de Estados Unidos.
Es importante destacar que la preocupación del gobierno estadounidense acerca del narcotráfico ya no es exclusivamente sobre la cocaína.
A pesar de que el consumo de cocaína sigue siendo elevado, este no ha experimentado alteraciones significativas pues se ha mantenido constante en los últimos años. Esto se debe en parte a la búsqueda de nuevos mercados lucrativos como Europa, África y hasta la propia Sudamérica.
El fentanilo, de este modo, se convierte en una amenaza a la seguridad de dos Estados que comparten una amplia frontera y un enorme flujo migratorio, el cual puede ser una ventaja para los traficantes mexicanos en sus afanes de introducirlo en Estados Unidos.
Por ello, no sorprende que el presidente Donald Trump se ha mostrado tajante sobre la situación: el primer mandatario advirtió a México de imponer aranceles de hasta 25% si no controla el tráfico de fentanilo y la inmigracion ilegal hacia Estados Unidos.
La estrategia de Trump es clara: reafirmar la política de "América First", dejando en un segundo plano la promoción de la ayuda internacional con recursos estadounidenses. La advertencia de Trump se extendió a Canadá y China al referirse al narcotráfico como una emergencia nacional de salud pública.
A pesar de la firmeza de las declaraciones del presidente estadounidense, los aranceles a Mexico y Canada se suspendieron por un mes, pero sigue vigente un arancel del 10% sobre importación de productos chinos.
Además, las fuerzas militares de Estados Unidos han llevado a cabo una vigilancia masiva de la actividad de los carteles mexicanos y no descartan un ataque directo sobre los mismos.
Por su parte, la presidente mexicana Claudia Sheinbaum intentó contrarrestar las declaraciones de Trump, que responsabilizan a México como único culpable de la entrada de fentanilo a Estados Unidos: "Allí también hay delincuencia organizada", expresó la mandataria mexicana.
Además, le solicitó ayuda a Washington para detener el tráfico de armas hacia México, que fortalece a los carteles mexicanos.
En resumen, mientras que México aboga por una mayor cooperación con el gobierno estadounidense, Washington se desvía hacia una política antinarcótica unilateral.
Hoy en día, el fentanilo es tanto el eje del narcotráfico entre Estados Unidos y México como la mayor fuente de conflictos entre ambos gobiernos.
Pero la situación parece ser un tanto diferente con Canadá: el primer ministro Justin Trudeau tomó la decisión de fortalecer la seguridad fronteriza mediante la adquisición de nueva infraestructura y tecnología acorde a la mayor vigilancia que pretende ejercer en su frontera con Estados Unidos, además de desplegar más de 10.000 agentes policiales, ya que es (en menor medida) una puerta de entrada al fentanilo ilícito.
A pesar de que inicialmente Estados Unidos advirtió ciertas medidas arancelarias para México y Canadá, el Gobierno se mostró más cooperativo con este último por el anuncio de la creación de una posible fuerza conjunta que combata el narcotráfico. No así con México, a quien señaló como principal culpable.
Resulta interesante enmarcar la nueva política de Estados Unidos en torno al narcotráfico: ¿significa un abandono a la cooperación bilateral con México o una nueva estrategia unilateral para combatir la entrada ilegal del fentanilo? ¿Hasta qué punto le favorece a Estados Unidos esta decisión? Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar