Expectativa

Elecciones en Alemania: la CDU de Friedrich Merz lidera, pero la AfD no deja de crecer

Este domingo, Alemania celebrará elecciones nacionales y, según todos los sondeos, Merz es quien más chances tiene de convertirse en el próximo canciller. Sin embargo, el avance de la extrema derecha ha obligado al líder de la CDU a endurecer su postura en materia de migración.
21-02-2025
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Este 23 de febrero, millones de alemanes deberán asistir a las urnas para participar de unas históricas elecciones nacionales. 

Los comicios, que se celebran mucho antes de lo estipulado, son consecuencia de la crisis que sufrió el gobierno de Olaf Scholz: a fines del año pasado, el Canciller le pidió a su ministro de Finanzas, Christian Lindner que flexibilizara las reglas de gasto, además de impulsar el gasto social y la industria a través del estímulo económico.

Pero Lindner, del Partido Democrático Liberal, insistió en que el gobierno debía apegarse a estrictas reglas de gasto.

Así, luego de que Scholz decidiera destituirlo porque "con demasiada frecuencia ha roto mi confianza", la coalición tripartida de gobierno llegó a su fin. 

Scholz se vio obligado a someterse a una moción de confianza, que perdió el 16 de diciembre, activando automáticamente el mecanismo constitucional para disolver el Bundestag.

Ahora, de cara al próximo domingo, Friedrich Merz, líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), es quien encabeza los sondeos para convertirse en nuevo canciller. 

Así, la CDU y su partido hermano, la Unión Social Cristiana (CSU), dominan actualmente las encuestas con más del 30%. Por su parte, el partido de extrema derecha AfD ocupa el segundo lugar con el 21%, aunque no tiene chances de llegar al poder, ya que nadie está dispuesto a formar una alianza con ellos. En tercer lugar, con el 18%, se encuentra el Partido Socialdemócrata (SPD) de Scholz. 

Consciente de que deberá negociar con otros partidos, Merz ya confirmó que está dispuesto a negociar con el SPD de centroizquierda y los Verdes. 

"Creo que los socialdemócratas han entendido que no pueden seguir así. Creo que los Verdes han entendido que no pueden seguir así", afirmó Merz.

Con este mensaje, también le contestó al vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, quien se reunió recientemente con la candidata de AfD, Alice Weidel, que también tiene el respaldo de Elon Musk.

Para Musk, "solo la AfD puede salvar a Alemania". Por su parte, Merz, confiado de que llegará al poder, también ya confirmó que el magnate no se saldrá con la suya: "Lo que sucedió en esta campaña electoral no puede quedar sin respuesta".

Un futuro incierto

Más allá de que Merz parece tener chances reales de llegar al poder, lo cierto es que la situación del país no es para nada positiva.

En los últimos tres años, Alemania no ha experimentado un crecimiento trimestral significativo del PIB real, a lo que se suma que el PIB anual se contrajo por segundo año consecutivo en 2024. 

La producción industrial, excluyendo la construcción, ha disminuido 16% desde 2017, mientras que la inversión empresarial cayó 12% en los últimos 20 trimestres.

A principios de año, el número de personas sin trabajo aumentó en 11.000, llegando a 2,88 millones, o el 6,2% de la fuerza laboral. Así, la tasa de desempleo se encuentra ahora en su nivel más alto en más de cuatro años.

Ante esta crítica situación, Merz ya dejó en claro que está muy preocupado por el futuro de su país y de la propia Unión Europea. 

"No podemos ser tan descuidados con nuestras finanzas públicas como quizás algunos de los otros, e incluso con otros, estoy empezando a preocuparme mucho", dijo el candidato conservador.

Y, aunque no nombró a los otros países, seis en la UE -Francia, Italia, Grecia, Bélgica, España y Portugal- tienen una deuda que es mayor que el tamaño de su producción económica anual.

"La próxima crisis financiera definitivamente está llegando. Será una crisis de deuda soberana. No sabemos cuándo llegará. No sabemos de dónde vendrá, pero vendrá", aseguró.

Olaf Scholz y Friedrich Merz

Ante esta situación, Merz no descarta una reforma del freno de la deuda en Alemania, aunque dijo que las reformas estructurales, incluso en el área del gasto en refugiados y las prestaciones por desempleo, tendrían que abordarse primero.

"El orden de las cuestiones debe ser claro, la primera pregunta que debemos hacernos ahora es ¿qué margen de maniobra tenemos en el lado del gasto? La respuesta clave para todo es el crecimiento económico. Y subordino todo a eso primero. Y luego podemos hablar de muchos otros temas", agregó. 

El problema para Merz es que tanto el SPD de Scholz como los Verdes han argumentado durante mucho tiempo que los desafíos de Alemania no pueden abordarse sin modificar su límite constitucional al endeudamiento. Por lo tanto, está casi asegurado que el tema desempeñe un papel importante en las negociaciones de coalición.

Por otro lado, en un claro giro respecto a su predecesora, Angela Merkel, y ante el avance de la AfD, Merz ha mostrado una postura mucho más conservadora en materia de migración. 

El actual líder de la CDU prometió cerrar las fronteras de Alemania en el primer día de su mandato, aunque esto podría complicar su vínculo con los Verdes, quienes consideran que tales planes son ilegales. Esto hace más probable una coalición con el SPD, cuyos líderes han adoptado recientemente una postura más dura para abordar la inmigración ilegal.

"El número de personas que acuden a nosotros debe reducirse, y rápidamente. Muchos otros países han demostrado que se puede hacer. ¿Por qué no debería funcionar en Alemania?", sentenció. 

La cuestión de Ucrania

Más allá de los problemas internos, Merz también deberá enfrentarse a la actual crisis en torno a la guerra de Ucrania, ya que todo hace indicar que Kiev y Europa se quedarán sin el apoyo de Estados Unidos.

Como era de esperar, Merz, partidario de la causa ucraniana, se mostró crítico del presidente estadounidense, Donald Trump, quien culpó a Kiev por la guerra. 

Sin embargo, intentó llevar un mensaje de tranquilidad para los europeos: "Gracias a Dios tenemos una opinión diferente sobre esto en Europa. Ahora es importante que los europeos se pongan de acuerdo muy, muy rápidamente sobre una estrategia común acerca de cómo abordar este problema".

"Pedir y suplicar que finalmente lleguemos a la mesa de negociaciones, ese no es el enfoque correcto. Ahora tenemos que desarrollar nuestro propio peso. Europa se enfrenta ahora a un verdadero cambio de paradigma en toda la política exterior y de seguridad", agregó, intentando mostrar cierta independencia europea. 

De todas formas, como él mismo lo dijo, Europa enfrenta una seria situación económica, lo que hace difícil creer que pueda incrementar rápidamente su gasto en defensa para suplir la futura ausencia de Washington en el Viejo Continente.  Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar