El sacudón que asusta a los mercados globales
Las últimas semanas fueron bien movidas en los mercados internacionales. En este tiempo, dice un trabajo de Delphos, "algunas cosas cambiaron, y otras se mantienen".
Entre las que cambiaron está la ahora negativa tendencia de las tasas de Treasuries, que resulta en que el mercado ahora anticipa una baja adicional de la Fed en 2025.
- Las bolsas emergentes (EMXC) dejaron atrás la buena performance del año (aunque nunca habían pasado a una tendencia positiva clara).
"Pero otros movimientos de precios, por importantes que fueron, no cambiaron la tendencia que traían", dijeron.
- La curva de treasuries continuó aplanándose.
- El dólar (DXY) rebotó, pero mantiene la tendencia bajista.
- El oro cayó, pero se mantiene alcista.
- Los spreads corporativos dejaron de comprimir, pero casi no se ampliaron.
- Las materias primas (medidas por el índice CRB, o por el Dow Jones Commodity Index) cayeron, pero se mantienen alcistas.
- El S&P 500 cayó, pero se mantiene alcista, aunque por poco —al igual que el Nasdaq 100, que está testeando soporte.
"Es un sacudón que asusta, pero por ahora no cambia el cuadro de mediano plazo. Es más, lo llamativo es que no vemos señales de pánico. Sí es cierto que el VIX superó los 20 pts, pero la curva de volatilidades se mantiene 'normal'", dijeron y agregaron que otras medidas que monitorean "no dan señal de pánico".
Es decir, que por ahora el susto tampoco fue tanto...
O sea que, por este lado, "hay lugar para más, pero no parece haberse dañado la confianza de los inversores".
Los inversores minoristas parecen ser los más afectados según la medición de AAII, ya que el sentimiento bajista rompió 60%, nivel que en el pasado ha coincidido con pisos de mercado.
"Hoy se publicará el deflactor al consumidor en EEUU, y las estadísticas de ingresos y gastos personales. Pueden ser importantes para definir el humor de los inversores en el corto plazo. Mientras tanto, en otros mercados continuamos viendo signos de un cambio positivo en la dinámica económica", concluyeron en Delphos. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar