El estudio que defendió a la Argentina hizo un papelón: usó IA y citó fallos inventados
El prestigioso bufete Sullivan & Cromwell, uno de los más influyentes de Wall Street y conocido en la Argentina por su rol en la defensa del país en el litigio por YPF, quedó en el centro de un escándalo global tras admitir que presentó documentos judiciales con errores generados por inteligencia artificial.
La firma pidió disculpas formales ante el juez federal Martin Glenn luego de detectar que un escrito contenía "alucinaciones" de IA: citas legales directamente inventadas o mal atribuidas.
Qué pasó: citas falsas en un tribunal de EE.UU.
El episodio ocurrió en un tribunal de quiebras en Nueva York, donde Sullivan & Cromwell representa a liquidadores vinculados al conglomerado Prince Group. Allí, un escrito presentado por el estudio incluyó:
- Citas de casos inexistentes
- Fragmentos que no correspondían a fallos reales
- Errores en la interpretación de normas
Según explicó el socio Andrew Dietderich en una carta al tribunal, se detectaron alrededor de tres decenas de errores, varios de ellos producto directo del uso de inteligencia artificial.
- "Lamentamos profundamente lo ocurrido", admitió el abogado.
El propio bufete reconoció que no se cumplieron sus protocolos internos para el uso de herramientas de IA, que exigen verificar toda la información generada.
Por qué importa en la Argentina
El caso no es menor para el lector local. Sullivan & Cromwell fue uno de los estudios internacionales que trabajó en la estrategia legal argentina en el juicio por YPF frente a Burford Capital, uno de los litigios más sensibles para el país.
Que una firma de ese nivel —con honorarios que superan los US$ 2.000 por hora en algunos casos— cometa este tipo de errores impacta directamente en la percepción de calidad del sistema legal global.
La "alucinación" de la IA: un problema creciente
El episodio refleja un fenómeno cada vez más frecuente: las llamadas "alucinaciones" de la inteligencia artificial, en las que modelos generan información falsa con apariencia convincente.
No es un caso aislado:
- En 2023, abogados en Nueva York fueron multados por usar ChatGPT y presentar fallos inexistentes
- Otros estudios también admitieron errores similares en documentos judiciales
- La American Bar Association ya advirtió sobre estos riesgos
El problema es estructural: la IA acelera el trabajo legal, pero también introduce un riesgo crítico si no se verifica cada dato.
El trasfondo: presión, costos y tecnología
Detrás del error hay una tendencia más amplia en el mundo legal:
- Necesidad de reducir costos
- Procesos cada vez más complejos
- Uso creciente de IA para investigación jurídica
Pero este caso deja una lección clara: la automatización sin control puede generar fallas graves incluso en firmas de elite.
Impacto: reputación en juego
Aunque el estudio aseguró que los errores se limitaron a un solo documento y ya fueron corregidos, el daño reputacional es inevitable.
Para una firma como Sullivan & Cromwell —sinónimo de precisión y prestigio—, el episodio funciona como advertencia para todo el sector.
Y también para gobiernos y empresas: incluso los mejores abogados del mundo pueden equivocarse... si confían demasiado en la inteligencia artificial.
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