¿Y cuánto vale ser la banda nueva?
Llegamos al techo de la banda y el BCRA puso los crocantes sobre la mesa.
El viernes negro quedará en los anales históricos. U$S 678 palos de los buenos. Fue la décima rueda con mayores ventas de la hisoria.
El Gobierno no dio ninguna señal de querer cambiar el esquema cambiario y el mercado empezó a hacer las infelices proyecciones.
Quedan 24 jornadas hábiles para las elecciones. Con el techo activado, la aritmética manda: 24 ruedas vendiendo US$ 100 millones por día sumarían US$ 3.513 millones. Al ritmo promedio de las últimas tres jornadas (US$ 371 millones), serían US$ 10.000 millones, más del 70% de los "dólares FMI" y 227% de los vencimientos de enero con bonistas. Los números son de GMA Capital.
Si las tensiones en la arena política no ceden, difícilmente la presión cambiaria tenga respiro. Sin la capacidad de ajuste del tipo de cambio nominal, el esquema fijo de crawl de 1% mensual de la banda superior impone costos altos.
El primero es por cantidades. "La variable clave es el stock de reservas, una métrica que desde siempre mostraba vulnerabilidad. En el rol antinatural de vendedor impuesto por la dinámica de techo de la banda, el drenaje de reservas hace aún más inverosímil el regreso a los mercados, y refuerza el círculo vicioso de desconfianza", dice el informe de GMA. El techo de la banda parece haber activado una suerte de "corrida de segunda generación". El mercado va a testear si hay reservas suficientes para sostener la paridad.
El segundo canal es el efecto de la absorción de pesos. La desmonetización de la economía -cuando el BCRA escupe dólares, traga pesos- podría presionar aún más las tasas reales, que vienen de niveles históricamente elevados desde la salida de las LeFi, y afectar severamente el crédito y la actividad económica. "El boomerang en las urnas podría sentirse", dice GMA Capital.
Che, Milei...hay vida más allá de octubre
Y todo esto sin considerar que la vida sigue el lunes 27 de octubre.
Lo remarcó con particular sensatez un diputado lilito. Juan Manuel López puso en X: "Las escasas reservas deben cuidarse; no son propias, son prestadas, venderlas a este precio y velocidad para sostener un tipo de cambio que evidentemente el mercado no convalida, debilita la moneda. Frenen, piensen y recalculen con cabeza fría este fin de semana. El gobierno no se termina el 26 de octubre, tienen que seguir gobernando hasta el 2027 y gastándose las reservas será más difícil".
Si el Gobierno usa US$ 5.000 millones para llegar a octubre con el dólar maniatado en el techo de la banda ("dormir tan custodiado", siguiendo con el léxico ricotero del título), el lunes 27 va a tener los mismos vencimientos por delante que antes, un riesgo país más bajo -o quizás más alto- y US$ 5.000 millones menos.
Es por eso que hay un gran consenso entre analistas: flotar, pero en serio.
Lo dijo, entre otros, Joaquín Cottani, ex N°2 de Luis Caputo, en una entrevista con Ezequiel Burgo de Clarín. "En el corto plazo no tenemos otra (alternativa que flotar). El mercado siempre testeará el límite de la banda superior y entonces me pregunto '¿para qué poner un techo que se convertirá en un indicador para especular contra el Banco Central?'. Cuando se tiene una economía ordenada en lo fiscal, que no emite para financiar los gastos del Tesoro, no hay que tenerle miedo a dónde se va a ir el tipo de cambio sin bandas...", dijo.
La excepción de Aracre
Hay muy pocas excepciones, como la de Antonio Aracre.
En X, dijo: "¿Entonces hay que vender todo lo que tenemos? ¿Y después qué hacemos? No. Hay que dosificar el poder de fuego para transicionar a un esquema de flotación sucia sin bandas fijas. Pero para hacer eso hay que despejar los riesgos de una corrida mayor y recuperar confianza en los tenedores de pesos. Un dólar de $1.500 es suficientemente bueno para ralentizar importaciones y turismo emisivo y para generar el efecto ilusorio de competitividad hasta que hagamos las reformas estructurales. No se olviden que hoy tenemos superávit financiero y los pesos que compramos no vuelven al circulante. Si liberás todo ahora el tipo de cambio resultante no sería el de equilibrio de mercado sino el de pánico e histeria que no le sirve ni le hace bien a nadie La prudencia es la mejor consejera en estos casos. Recuperemos la cordura y no seamos el escorpión que no puede con su naturaleza auto destructiva".
En una línea no binaria también se ubica Agustín Pistone, muy activo en X, quien recordó una intervención de Santiago Bausili en el FMI. "Con respecto al tema de las bandas, ya se explicó que se van a ir abriendo hasta ser irrelevantes y van a desaparecer solas. Ustedes, por cuestiones coyunturales, empezaron a pedir que se eliminen. Cualquier cosa. No entendieron nada de todo lo que se comunicó por meses", fustigó en X.
Flotar más o plantarse de manos
El Gobierno tiene dos opciones: abandonar rápidamente el régimen y/o doblar la apuesta y señalar constantemente que el régimen es robusto y está para quedarse un tiempo considerable.
"Cada una tiene sus consecuencias y riesgos. La primera opción implica mayor flotación, aunque la misma se pueda administrar con intervenciones (ventas) en spot o futuros, o mediante tasas de interés. Al no haber un marco de referencia, no hay algo puntual para testear; pero al mismo tiempo, no hay un valor de contención de expectativas, lo cual puede estimular la demanda de dólares. Si no hubiera elecciones, podría llegar a parecer la mejor estrategia, sobre todo porque el dólar no tiene por qué saltar mucho (hoy el tipo de cambio real multilateral se encuentra un 33% más depreciado que en diciembre) y el passthrough se muestra tímido frente a una actividad económica adormecida", dijeron en LCG.
"Pero en la inminencia de las elecciones podría verse como una claudicación riesgosa. La segunda opción tiene el objetivo de inhibir compras: si el mensaje es creíble, la ansiedad disminuye, al igual que la demanda de dólares, no significando el uso de dólares para defender la paridad. Pero si no se convence que el régimen perdurará por un tiempo considerable, puede leerse como una invitación a comprar dólares baratos, estimulando la demanda", agregaron.
Caputo afirmó que tomará el segundo camino.
Sangre versus dólares
Se verá qué pasa desde el lunes. El mercado huele sangre y el BCRA no tiene demasiados dólares.
Sin embargo, hay olor a verdes también. Javier Milei se reúne con Donald Trump y hay muchas especulaciones con respecto a un eventual salvataje financiero. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar