Informe

Los mercados huelen sangre y ahora van a testear si hay reservas suficientes para sostener la paridad

El BCRA vendió US$ 1.100 millones en tres días, los bonos se hundieron 16% y el riesgo país saltó a 1.400 puntos por la crisis política.
Caputo y Quirno Juan Casas
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El riesgo político encendió el techo de la banda cambiaria

La semana marcó un punto de quiebre para la economía argentina. El tipo de cambio oficial alcanzó el techo de la banda en $1.474,5 y el Banco Central respondió con una intervención histórica: más de US$ 1.100 millones vendidos en tres jornadas, el mayor saldo desde octubre de 2019. En los hechos, el régimen de flotación administrada quedó sepultado y nació un tipo de cambio fijo en el extremo superior de la banda.

"En ese instante, la regla dejó de ser dejar flotar para pasar a ser defender", dice un informe de GMA Capital.

Entre la política y la economía

Si bien los fundamentos macro no son brillantes, la explicación principal de la corrida no está en la economía. El informe, a cargo de Nery Persichini, Mauro Falcone y Franco Borchi, sostiene que "los malos resultados del oficialismo en las elecciones de la provincia de Buenos Aires y la posibilidad de que los vetos se reviertan en el Congreso minaron la confianza del mercado".

La política volvió a ser el factor determinante del humor financiero: los dólares financieros escalaron hasta 15% y marcaron nuevos máximos ($1.537 MEP, $1.559 CCL), mientras las tasas a plazo reflejaron la tensión: la fija se movió entre 78% y 60,5% TNA y la CER no baja del 26% real en todo 2026.

Informe de GMA Capital

La corrección más profunda de la era Milei

El golpe fue demoledor para los activos locales. Desde las elecciones bonaerenses, los bonos globales promedian US$ 52, un derrumbe del 27% desde los máximos recientes. "Se trata de un ajuste mayor al observado en mayo y octubre de 2023", dice el informe de GMA Capital.

El riesgo país escaló a 1.400 puntos y la probabilidad de default implícita llegó a 80% a cinco años y a más del 90% a diez. La desconfianza del mercado ya no solo apunta a la incertidumbre política, sino a la capacidad de pago en el corto plazo.

Reservas en la mira y un calendario exigente

Los vencimientos inmediatos presionan: restan pagos con privados por US$ 2.200 millones en lo que queda del año y en enero se inicia el calendario pesado de Globales y Bonares 2026, con US$ 4.200 millones. El Gobierno cuenta con apenas US$ 640 millones en depósitos del Tesoro y, dentro de las reservas brutas (US$ 40.000 millones), solo US$ 6.400 millones son propias.

Informe de GMA Capital

"Con el techo activado, la aritmética manda: 24 ruedas vendiendo US$ 100 millones por día sumarían US$ 3.513 millones", dice el informe de GMA Capital. Al ritmo actual, el drenaje sería de US$ 10.000 millones en un mes y medio, más del 70% de los "dólares FMI" y 227% de los vencimientos de enero con bonistas. 

El desafío de pensar fuera de la caja

La consultora advierte que la presión cambiaria no dará tregua si no cambia el clima político. "El techo de la banda parece haber activado una suerte de corrida de segunda generación. El mercado va a testear si hay reservas suficientes para sostener la paridad", dijeron desde GMA Capital.

El riesgo es doble: pérdida acelerada de divisas y desmonetización de la economía, con tasas cada vez más altas y actividad en caída libre.

Además, "en el rol antinatural de vendedor impuesto por la dinámica de techo de la banda, el drenaje de reservas hace aún más inverosímil el regreso a los mercados, y refuerza el círculo vicioso de desconfianza".

Como el origen de la crisis no está en la economía sino en la política, "creemos que el golpe de timón debería venir desde ese terreno", concluyen en GMA Capital. No hay decisiones fáciles ahora. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar