2024

El año del carry trade: cuál fue el bono en pesos que sorprendió con un 176% en dólares

El mejor alumno fue el Bonte 2026 (TO26), un instrumento de tasa fija con más de un año de duration.
El super-peso
30-12-2024
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Argentina, tierra de oportunidades. El adagio tuvo plena vigencia durante el año que se termina. Particularmente, dice GMA Capital, si hubo una estrategia para destacar en este 2024 fue la de carry trade: es decir, invertir en pesos, pero buscando una rentabilidad en dólares. Esto, a pesar de la suba que tuvo en el mes los distintos tipos de dólares alternativos que generaron fuertes pérdidas para los ciclistas financieros. 

El mejor alumno fue el Bonte 2026 (TO26), un instrumento de tasa fija con más de un año de duration. En su descripción dice que es un título público nacional emitido en pesos con tasa fija del 15,50% anual con fecha de vencimiento el 17/10/2026. 

Como apuesta a la desinflación, acumuló 176% en dólares. "Así, se ubicó como el único activo de la bolsa que logró rendimientos por encima de la nominalidad (medida por el CER, que incorporó 45 días de aumento del IPC de fines de 2023)", dice la compañía financiera. 

Asimismo, el plazo fijo UVA ofreció un devengamiento apenas por encima del avance de los precios, algo que no era una opción a partir de bonos CER a principios de año. De esta manera, el retorno mediante un depósito a plazo indexado marcó por encima de 130% medido al CCL, aprovechando el fogonazo inflacionario que le siguió al reordenamiento macroeconómico, según destacó GMA. 

Vinculado con esto, hubo otro hito: el carry trade acumulado en 2024 con BADLAR igualó 42% y fue el mayor en los últimos 23 años. "Así, aún sin subirse a la ola de la inflación, como los UVA, y sin aprovechar el efecto duration, como el TO26, el plazo fijo representó una excelente inversión en moneda dura", destacan. 

El año del carry trade: cuál fue el bono en pesos que sorprendió con un 176% en dólares

GMA señala que el mérito de esta estrategia no provino de tasas reales positivas (de hecho, en 9 de los 12 meses del año la inflación pulverizó los retornos nominales), sino de la apreciación real del peso. 

El dólar "contado con liqui" avanzó 22% nominal en el año, pero se desplomó 38% en términos reales. "Se trató del fortalecimiento real más notable desde 1990. Esto inyectó esteroides a todas las métricas de performance en moneda local a la hora de medirlas en dólares", advierten. 

En simultáneo, los increíbles retornos ofrecidos por los instrumentos en pesos permitieron algo que no parecía probable en el corto plazo: la reconstrucción de una curva en moneda local. Más aún, GMA dice que el instrumento más demandado por el mercado durante prácticamente todo el 2024 fue el segmento de tasa fija, con activos que actualmente superan el año de duration en la curva. 

  • En línea, los títulos CER ofrecen tasas cómodamente positivas, mientras que a principios de año los instrumentos más cortos llegaron a ofrecer tasas de -80%.

Sin embargo, la compañía sostiene que existen varios desafíos que se asoman como nubes en el horizonte. Uno de los principales retos vendría por el lado del bajo nivel de tipo de cambio real. Dice que el dólar a $ 1.030 es similar al tipo de cambio de agosto de 2015 o enero de 1999. "Esta fortaleza del peso podría poner en riesgo la cuenta corriente y la acumulación de reservas en un marco de cuenta financiera aún cerrada. A esto se le suma la dinámica de salarios, que, si bien está lejos de los máximos en dólares, se está recuperando, e incrementa los costos laborables y percude la competitividad", advierte.  Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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