Claves

El alivio en las tasas permite al Tesoro volver a refinanciarse sin recurrir a costos elevados

La incertidumbre cambiaria que hasta la semana pasada presionaba rendimientos parece de momento haber quedado atrás.

Pablo Quirno
Pablo Quirno Juan Casas
Natalia Martin 25 septiembre de 2025

Las definiciones de altos funcionarios estadounidenses sobre el respaldo a la Argentina desataron un vendaval de apetito por la deuda local. En medio del caos que sacudía al mercado, con una desconfianza generalizada sobre el esquema cambiario que obligó al Banco Central a desprenderse de reservas para sostener la banda superior, llegó una bocanada de aire fresco desde el norte.

El lunes por la mañana, el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, sacudió la agenda con un posteo en la red social X: Estados Unidos estaba dispuesto a hacer "todo lo que sea necesario" para apoyar al Gobierno argentino

Pocas horas después, Bessent se reunió con el presidente Donald Trump y parte del equipo económico argentino, y de ese encuentro surgió una batería de anuncios que superó cualquier expectativa. Entre las medidas se destacan una línea de swap con el BCRA por US$20.000 millones, la compra de bonos soberanos en dólares por parte del Tesoro (en el mercado primario y secundario), asistencia para afrontar próximos vencimientos de capital, un respaldo político sin precedentes, entre los más relevantes.



En este marco, la incertidumbre cambiaria que hasta la semana pasada presionaba rendimientos parece de momento haber quedado atrás. Tras el respaldo de la primera economía del mundo, la renta fija argentina vivió un rally explosivo con una marcada compresión de tasas. Dicho de otro modo: una suba extraordinaria de precios que desató alivio entre inversores locales. Desde el viernes pasado, los bonos a tasa fija con vencimiento hasta diciembre de este año recortaron entre 100 y 220 puntos básicos (TEM), mientras que los tramos más largos retrocedieron entre 84 y 160 pbs. En concreto, las LECAPs y BONCAPs de corto plazo rinden hoy en promedio 3,1% TEM, mientras que los plazos más largos se ubican en torno a 3,4% TEM. La magnitud del movimiento significa un punto de inflexión: se trata de una compresión significativa, en un segmento que hasta hace poco cotizaba bajo el peso de la incertidumbre.

Este rally llega con buen timing, justo en la previa a la primera licitación del Tesoro. 

El alivio en las tasas permite al Tesoro volver a refinanciarse sin recurrir a costos elevados que vemos desde la ya tristemente célebre eliminación de las LEFI, lo que dio el puntapié al aumento y la volatilidad de tasas que vimos durante los últimos meses. En este contexto, en la subasta de este viernes 26 de septiembre, Finanzas ofrecerá un mix de LECAPs y BONCAPs junto con opciones dólar linked. El menú incluye la LECAP al 28 de noviembre de 2025 (S28N5), el BONCAP al 30 de enero de 2026 (T30E6), una nueva LECAP al 30 de abril de 2026 (S30A6), el BONCAP al 15 de enero de 2027 (T15E7) y varios instrumentos dólar linked: con vencimiento al 31 de octubre de 2025 (D31O5), una nueva LELINK al 28 de noviembre (D28N5), un bono dólar linked a diciembre de 2025 (TZVD5) y otra LELINK al 30 de abril de 2026 (D30A6). 



Cabe señalar que las alternativas dollar-linked con vencimiento en 2025 fueron añadidas posteriormente en un segundo aviso complementario. Nuestra primera impresión era que la oferta inicial había quedado algo corta en este tipo de instrumentos, por lo que resulta lógico ampliar la oferta para aprovechar la demanda de cobertura y minimizar presiones sobre el tipo de cambio.

En paralelo, el BCRA aprovechó el envión para dar un golpe de efecto en materia monetaria. El Central recortó en 1.000 puntos básicos la tasa de pases a un día, llevándola de 35% a 25% TNA. La decisión busca, por un lado, moderar los altos rendimientos que venían generando fricciones en la economía real, lo cual de cara a las elecciones de octubre tiene una lectura positiva; y por el otro, allanar el camino para la colocación de deuda de mañana. 

En esta línea, Finanzas enfrenta vencimientos por $5,6 billones, todos en manos privadas. La jugada del Central también parece orientada a incentivar a los inversores a estirar duration en un contexto de renovada confianza. 



En ese marco se entiende la inclusión del tasa fija T15E7 (con vencimientos en enero 2027), el BONCAP más largo de la oferta. El mensaje parece claro: aprovechar la ola de optimismo para captar financiamiento en plazos más extendidos sin presionar el tramo corto de las curvas en pesos.

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