Mercados

Dólares, votos y miedo: por qué todos miran a la provincia de Buenos Aires este domingo

Este domingo Buenos Aires se convierte en el termómetro del país: el mercado en alerta, el dólar al borde y una elección que puede cambiarlo todo (por unos días).
Las elecciones siempre inquietan a los agentes económicos. EE
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La provincia de Buenos Aires vuelve a ser el escenario central de la política argentina. Con el 37% del padrón nacional, lo que ocurra este domingo no será "una elección más". Será, en los hechos, un referéndum sobre el Gobierno y un anticipo de octubre.

El oficialismo llega con encuestas en rojo: lo que era un empate técnico hace apenas unas semanas, ahora se convirtió en una leve derrota frente al peronismo. Y si el termómetro político no alcanzara, el económico marca fiebre: la confianza en el Gobierno en el GBA se desplomó 23,3%, a niveles comparables con 2019 y 2021. Dos fechas que los otrora ocupantes de la Rosada no recuerdan con cariño.

El dólar, ese viejo conocido en campaña

Mientras los candidatos prometían "un futuro mejor", el Tesoro tuvo que salir a vender más de US$ 500 millones esta semana para calmar al mercado cambiario. Una especie de ansiolítico de corto plazo. Claro que el stock de calmantes no es infinito: de los US$ 1.700 millones disponibles en el BCRA, ya se gastó casi un tercio.

El mensaje es claro: "El lunes no me explotes, por favor".

Merval en caída libre y bonos fatigados

Los activos locales llegan exhaustos a la cita electoral. El Merval perdió un tercio de su valor en dólares en lo que va del año y los Globales vuelven a mostrar un riesgo país de 900 puntos. Mientras tanto, otros emergentes disfrutan de la fiesta con un spread en baja. Argentina, como siempre, llega tarde y sin invitación.

Los únicos que resisten son los instrumentos en pesos: plazos fijos UVA, money markets y los Duales se anotan rendimientos positivos, casi como refugios de guerra. Pero la foto general es la de un mercado con ojeras.

El lunes, todos al diván

La gran pregunta es qué pasará el día después. El consenso descuenta una derrota del oficialismo en torno a 4 o 5 puntos. Ese sería, paradójicamente, el "escenario base".

Si la derrota es menor o hay sorpresa oficialista: podría haber un rally en bonos y acciones.

Si la derrota es mayor a lo esperado: el mercado leerá que el Gobierno deberá sostener el plan a pura contención hasta octubre. Y en un clima de fatiga, 50 días pueden sentirse como 50 años.

Más allá de esta reacción de corto plazo, nada será definitivo.

  • Un mal resultado electoral para LLA no definirá su suerte política de octubre y, mucho menos, la de 2027. Ni condenará el riesgo país a volar por los aires.
  • Por el otro lado, el escenario positivo tampoco será un flujo de nafta constante para un rally. Los audios siguen circulando, hay internas, el Congreso ha rechazado varios vetos y, sobre todo, el BCRA sigue sin acumular reservas. Está claro que el modelo tiene que pasar por boxes.

Reflexión final

La elección bonaerense no define todo, pero en Argentina cada domingo electoral parece definitivo. El mercado, con su habitual cinismo, ya hizo su apuesta. La política, con su imprevisibilidad crónica, dirá lo suyo.

Y el lunes, gane quien gane, todos miraremos la misma pantalla: la del dólar. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar