Araujo (Criteria): "El pendiente es saber cómo obtendrá el Gobierno los más de US$ 3.000 millones restantes para cubrir los vencimientos de enero"
El Gobierno emitió ayer US$ 1.000 millones del nuevo Bonar29N, a un rendimiento del 9,3%, alrededor de 100 pb por debajo de la curva teórica. El bono apuntó principalmente a inversores locales, y el comunicado indicó que se ofrecieron en total US$ 1.400 millones.
Para los inversores locales, el incentivo para participar provino del hecho de que las personas físicas pueden usar dólares comprados al tipo de cambio oficial para entrar en la licitación, aunque deben esperar 15 días para vender el instrumento, capturando la brecha cambiaria local, de alrededor de 2,4%. Los bancos pueden hacer algo similar, usando fondeo en dólares para comprar el instrumento y venderlo luego de 90 días.
"El precio de emisión implicó una TIR en dólares del 9,26%, algo por encima del objetivo oficial anunciado a comienzos de la semana, aunque aproximadamente 100 pb por debajo del nivel consistente con la curva de soberanos en dólares bajo legislación local", dijo Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria.
"La señal que deja la operación es que una parte sustancial de la demanda habría sido inducida por recientes modificaciones regulatorias aplicables a compañías de seguros y reaseguradoras, entre otras, que elevaron el atractivo relativo del instrumento", dijo Araujo y agregó: "El punto pendiente ahora es saber cómo planea el Gobierno obtener los más de US$ 3.000 millones restantes necesarios para cubrir los vencimientos de deuda de enero".
Más allá de eso, el balance es positivo: "La transacción constituye un avance relevante hacia la normalización del financiamiento del Tesoro."