En una jugada estratégica que reconfigura el mapa energético nacional, YPF dio un paso decisivo: cedió todas sus áreas convencionales en la provincia de Santa Cruz a FOMICRUZ, la empresa estatal santacruceña.
El traspaso, oficializado en un acto realizado en la Torre YPF en la Ciudad de Buenos Aires, representa un movimiento clave dentro del ambicioso Plan 4x4, con el que la compañía busca reposicionarse como líder mundial en recursos no convencionales.
La ceremonia fue encabezada por el presidente de YPF, Horacio Marín, y el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, acompañados de autoridades de ambas partes. El acuerdo sella una etapa de negociación "ardua pero honesta", según definió Marín, y proyecta un nuevo escenario energético para la región austral.
"De esta manera YPF viabiliza los activos de Santa Cruz para que la empresa provincial continúe con el desarrollo de la industria convencional, y nuestra compañía pueda enfocarse en las áreas no convencionales", sostuvo Marín.
La cesión incluye bloques históricos como Cerro Piedra - Cerro Guadal Norte, Barranca Yankowsky, Los Monos, El Guadal - Lomas del Cuy, Cañadón Vasco, entre otros, además de las concesiones de transporte asociadas a dichas áreas.
Esta decisión no toma por sorpresa a quienes siguen de cerca el camino trazado por la nueva conducción de YPF.

El Plan 4x4, impulsado por la actual gestión, apunta a un manejo activo del portafolio de activos, priorizando la asignación eficiente de recursos hacia regiones de alto potencial no convencional. En ese marco, Vaca Muerta y Palermo Aike emergen como las grandes apuestas.
Precisamente, durante el mismo encuentro, se firmó un compromiso para iniciar en 2025 la exploración de tres nuevos pozos en la formación Palermo Aike, ubicada en la Cuenca Austral: dos en el bloque La Azucena y uno en Campamento Este.
Esta formación, con 12.600 km2 de extensión, es considerada la segunda en importancia del país después de Vaca Muerta y se estima que podría albergar hasta 10.000 millones de barriles equivalentes de petróleo.
El siguiente paso institucional será la publicación del decreto provincial que ratificará este acuerdo de cesión.
Desde la mirada provincial, este paso representa una oportunidad histórica para que Santa Cruz retome el control directo de su producción energética convencional y refuerce su rol como actor activo en la transición energética del país.
Con este movimiento, YPF cierra un capítulo y abre otro: el de convertirse en una petrolera de shale de clase mundial, apostando a formaciones que podrían definir el futuro energético de la Argentina.