Vaca Muerta sigue rompiendo barreras. En marzo de 2026, la cuenca neuquina alcanzó un récord histórico al registrar 2.616 etapas de fractura, la cifra más alta registrada en la historia del shale argentino.
Esta marca supera las 2.588 fracturas de mayo de 2025 y afianza a la región como el principal motor de producción de hidrocarburos no convencionales del país. El crecimiento no se detiene: según estimaciones, 2026 podría cerrar con alrededor de 28.000 a 30.000 fracturas por mes, consolidando la aceleración de la actividad.
El presidente de la Fundación Contactos Energéticos, Luciano Fucello, aseguró que esta expansión exponencial es la consecuencia de un aumento de casi el 20% en la actividad con respecto a 2024, y destacó que, de mantenerse el ritmo, las etapas de fractura podrían superar las 28.000 al final del año, un umbral que podría convertirse en el nuevo piso operativo de Vaca Muerta.

Operadoras y servicios
Las operadoras más importantes, como YPF, Vista, Shell y Tecpetrol, lideran esta aceleración. En marzo, YPF registró 1.116 etapas, mientras que Vista y Tecpetrol se anotaron con 281 y 138 etapas, respectivamente.
A su vez, empresas de servicios de fractura como Halliburton y SLB jugaron un rol fundamental, con 1.147 y 600 etapas realizadas, respectivamente. Esta dinámica no solo muestra la fuerza del sector, sino que también marca una transformación tecnológica, con un creciente uso de equipos alimentados por gas natural, lo que podría optimizar aún más el proceso.
El 2026 arrancó con una fuerte aceleración operativa, reflejando la consolidación del shale neuquino. La producción de petróleo en la provincia alcanzó los 603.793 barriles diarios en febrero de 2026, con un aumento interanual de más del 30%.
Este crecimiento en la producción, impulsado principalmente por el petróleo, no solo responde a un cambio en los precios internacionales, sino también a la creciente eficiencia de los procesos de fracking.
"El sector está mostrando una gran fortaleza. A pesar de un leve retroceso en febrero, la tendencia se mantiene claramente al alza", comentó Fucello. Este crecimiento no solo beneficia a las operadoras, sino que también juega un papel fundamental en la estabilidad económica de Argentina, reduciendo la dependencia energética y posicionando al país como un potencial exportador clave de hidrocarburos en la región.
Si bien los avances tecnológicos y la mejora de la infraestructura son factores clave, las operadoras enfrentan desafíos para mantener este ritmo de producción. Optimizar los costos y las condiciones logísticas será crucial para asegurar que la región no solo mantenga, sino que incluso supere estos récords a largo plazo.
La creciente estabilidad en la producción y la adopción de nuevas tecnologías apuntan a que Vaca Muerta tiene el potencial de seguir aumentando sus niveles de fractura, alcanzando las 30.000 etapas para finales de 2026.
Con la cuenca de Vaca Muerta en modo récord, la mirada está puesta en cómo seguir sosteniendo el crecimiento y la sostenibilidad de esta fuente energética clave para Argentina, tanto para satisfacer la demanda interna como para continuar posicionándose como un actor relevante en los mercados internacionales de petróleo y gas.