Expectativas futuras

Un sector clave de la economía requiere US$ 10.000 millones en inversiones: quién los va a poner

A pesar del optimismo por nuevos proyectos, la falta de infraestructura de transmisión sigue siendo el gran desafío para el desarrollo y expansión del mercado eléctrico en Argentina.

Pese a los anuncios en enero sobre el financiamiento privado para la ampliación del sistema de transmisión, aún no se han concretado avances.
Pese a los anuncios en enero sobre el financiamiento privado para la ampliación del sistema de transmisión, aún no se han concretado avances. (Archivo)
10 marzo de 2025

En el inicio de 2025, el sector energético presenta un panorama mixto que genera tanto optimismo como incertidumbre. 

Las medidas adoptadas durante el corriente año han sido recibidas con expectativas positivas por los actores del mercado, quienes ven en ellas una oportunidad para el desarrollo de nuevos negocios y la revitalización de proyectos de largo plazo, especialmente en áreas como las energías renovables y la transición hacia un sistema más eficiente y sustentable.

El trabajo conjunto de los ingenieros Daniel Dreizzen, Roberto Fagan y Nadia Sagerde de Aleph Energy resalta estos puntos críticos que definen el rumbo de la transición energética de Argentina. 



La clave estará en encontrar un equilibrio entre el desarrollo de nuevos proyectos y la capacidad de la infraestructura para soportarlos, sin dejar de lado la necesidad de una distribución justa de los costos entre todos los actores involucrados.

Las principales empresas generadoras de energía, que por años se habían mantenido en un estado de parálisis, han comenzado a mostrar señales de crecimiento. 

Entre las iniciativas destacadas se encuentran proyectos ambiciosos para abastecer a los nuevos desarrollos mineros a través del Régimen de Ingreso y Garantía de Inversión (RIGI), la incursión en el suministro de baterías para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la exploración de nuevas centrales de generación, tanto renovables como convencionales. 



Este panorama ha generado un clima de optimismo, que no se veía en el sector desde hace varios años.

Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos, advierten los especialistas. La expansión de la transmisión de energía, fundamental para el crecimiento de la demanda y la puesta en marcha de nuevas plantas generadoras, sigue siendo una de las principales preocupaciones. 

"Hay una pata de la mesa que sigue floja", describen, en criollo.



A pesar de los anuncios en enero sobre el financiamiento privado para la ampliación del sistema de transmisión, aún no se han concretado avances significativos en este aspecto.

Dos factores clave explican esta falta de progreso. El primero es la dificultad para financiar grandes obras de transmisión a través de empresas privadas, dado que Argentina no tiene antecedentes en este tipo de negocios. 

Miles de usuarios sufren cortes de luz en el AMBA
Miles de usuarios sufrieron cortes de luz en el AMBA en las últimas semanas



El riesgo asociado a los montos y plazos necesarios para llevar a cabo tales inversiones hace que la viabilidad del proyecto sea incierta. 

El segundo desafío es cultural: la sociedad, y particularmente los agentes de la demanda, se han acostumbrado a que el Estado asuma los costos de transmisión, sin tener en cuenta los costos reales que estas obras implican.

Para poner en contexto, el pedido de Transener al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) plantea que el costo de mantener el sistema de transmisión, si se asumiera en su totalidad por la demanda, sería de solo 0,003 USD/MWh. 



Este monto es considerablemente bajo en comparación con los costos de transmisión en otros países de la región. En Chile, los costos oscilan entre US$ 8 y 10/MWh, mientras que en Colombia varían entre US$ 12 y US$ 15/MWh.

"Esto pone de manifiesto la necesidad urgente de adaptar el sistema argentino, tanto en términos de financiación como de conciencia pública. Las obras de transmisión necesarias para mantener y expandir la red eléctrica en Argentina suman alrededor de U$S 10.000 millones, un monto que deberá ser cubierto no solo por las empresas que asuman el financiamiento, sino también por los usuarios finales a través de sus tarifas, en un futuro cercano", destacan en el informe.

Usuarios y agentes que reclaman esas obras de transmisión deben prepararse para pagar esas obras en las tarifas en unos años más, una vez estén en servicio



A pesar de los avances en el sector de generación y renovables, sin una solución clara para la expansión de la transmisión, el crecimiento del sistema eléctrico sigue siendo limitado. 

Según los expertos, "las perspectivas para los próximos años dependen en gran medida de la capacidad de los actores involucrados para gestionar tanto el financiamiento como la aceptación social de los costos que implican las obras necesarias".

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