Sapag defendió las concesiones en Vaca Muerta

Shale en expansión: 51 concesiones y US$ 215.000 millones en inversiones

El ex gobernador de Neuquén subrayó el rol de las prórrogas contractuales y el impulso estatal para atraer capitales al desarrollo no convencional.
Sapag defendió el modelo de concesiones en Vaca Muerta y destacó inversiones por más de US$ 215.000 millones (Archivo)
Daniel Barneda 22-04-2026
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El ex gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, reivindicó el esquema de concesiones hidrocarburíferas aplicado en la provincia como el factor decisivo para el desarrollo de Vaca Muerta, y subrayó la magnitud de las inversiones comprometidas en el sector, que ascienden a unos US$ 215.000 millones.

Sapag hizo foco en una de las decisiones más controvertidas de su gestión: la prórroga anticipada de contratos petroleros en 2008. A través de una ley provincial, se extendieron concesiones por diez años, del 2017 al 2027, con el objetivo de generar previsibilidad y atraer inversiones en un contexto marcado por la desconfianza de los mercados internacionales hacia la Argentina.

"El desafío era enorme: había que revertir la caída de los yacimientos convencionales y convencer a las empresas de apostar por un desarrollo no convencional que en ese momento era incipiente", explicó. Según relató, la falta de credibilidad macroeconómica y los bajos precios internos del petróleo y el gas dificultaban la llegada de capitales, lo que obligó a la provincia a diseñar incentivos específicos.

El ex mandatario remarcó que el proceso no estuvo exento de críticas. "Históricamente, la extensión de contratos había sido cuestionada en la Argentina, pero entendimos que era una herramienta necesaria para generar confianza y dar señales claras al mercado", afirmó.

En paralelo, destacó el rol de la legislación nacional en la consolidación del modelo. En particular, valoró la sanción de la ley de hidrocarburos, que estableció un marco regulatorio específico para los recursos no convencionales y habilitó concesiones de hasta 35 años, con condiciones estables en materia de regalías e impuestos. "Sin esa base legal, hubiera sido imposible otorgar concesiones y sostener inversiones de largo plazo", señaló.

A partir de ese entramado normativo, Sapag indicó que se avanzó en la adjudicación de decenas de áreas. Actualmente, existen 51 concesiones no convencionales con compromisos de inversión por unos US$ 215.000 millones, de los cuales cerca de US$ 70.000 millones ya fueron ejecutados. "Ese volumen refleja la confianza que se logró construir a lo largo del tiempo", sostuvo.

El ex gobernador también recordó las primeras licitaciones impulsadas por la provincia, en las que se ofrecieron áreas consideradas marginales. Aunque inicialmente algunas quedaron vacantes, el proceso permitió captar compromisos de inversión por alrededor de 200 millones de dólares, en lo que definió como una etapa inicial "modesta pero fundamental" para el desarrollo posterior.

Otro punto central de su exposición fue la interacción con empresas internacionales. Sapag relató que, pese a la reticencia inicial de los inversores debido a la situación macroeconómica argentina, la provincia logró atraer a grandes compañías mediante acuerdos que combinaban acceso a recursos con condiciones de estabilidad. En ese sentido, destacó que el objetivo no era solo captar capital, sino también incorporar tecnología y conocimiento para el desarrollo del shale.

"El Estado provincial actuó como promotor y facilitador, entendiendo que sin inversión privada no era posible avanzar", afirmó. A su vez, definió el esquema como un "federalismo de concertación", en el que la provincia mantuvo la autoridad de aplicación y control, en coordinación con la Nación.

Sapag vinculó directamente este proceso con el impacto productivo actual de Vaca Muerta. Según detalló, la formación explica cerca del 70% del petróleo y del gas que produce Argentina, lo que permitió revertir la declinación de los recursos convencionales y mejorar el balance energético del país.

En esa línea, subrayó que el desarrollo del shale no solo tuvo efectos en la producción, sino también en la generación de divisas. "Hoy hablamos de exportaciones crecientes y de un potencial que podría alcanzar los US$ 30.000 millones hacia el final de la década", indicó, al tiempo que consideró que el sector energético puede convertirse en un pilar para la estabilidad macroeconómica.

Asimismo, resaltó la importancia de sostener condiciones de previsibilidad a futuro. Entre los factores clave mencionó la estabilidad macroeconómica, la continuidad de las políticas públicas y el respeto por las reglas de juego acordadas con las empresas. "Las inversiones en este sector son de largo plazo y requieren confianza sostenida en el tiempo", advirtió.

Finalmente, el ex gobernador planteó que el desarrollo de Vaca Muerta constituye un caso excepcional dentro de la economía argentina. "Es una historia de construcción colectiva, basada en decisiones difíciles pero necesarias, que permitió transformar una crisis en una oportunidad", concluyó. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar