Combustibles

Se termina el "colchón" de YPF y crece la expectativa: ¿baja la nafta en julio?

El mecanismo que amortiguó las subas por la volatilidad del petróleo vence el 30 de junio. La caída del Brent abre la posibilidad de una rebaja en los surtidores, aunque las petroleras ponen condiciones.
El denominado "buffer" fue creado por YPF el 1° de abril y luego replicado por el resto de las petroleras. (Archivo)
26-06-2026
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¿Qué pasará con los precios de los combustibles? Esa es la pregunta que comienza a ganar fuerza en el sector energético ante el vencimiento, este 30 de junio, del mecanismo de amortiguación de precios implementado por YPF para evitar que la volatilidad internacional impactara de lleno en los surtidores argentinos.

El escenario cambió en las últimas semanas. Tras la baja del petróleo Brent, que retrocedió hasta ubicarse cerca de los US$ 73 por barril luego del alivio en las tensiones entre Estados Unidos e Irán, las empresas reconocen que existe margen para una reducción en el precio de las naftas.

El denominado "buffer" fue creado por YPF el 1° de abril y luego replicado por el resto de las petroleras. Su objetivo fue contener el impacto de la escalada del crudo sobre la inflación, manteniendo relativamente estables los valores en las estaciones de servicio durante los meses de mayor incertidumbre internacional.

Sin embargo, el fin de ese esquema no implicará una baja automática para los consumidores. Desde el sector explican que primero deberán recuperar parte del margen de rentabilidad que resignaron mientras absorbían el aumento del costo del petróleo sin trasladarlo completamente a los precios finales.

Además, la evolución del tipo de cambio y el comportamiento del Brent serán determinantes para definir cuándo podrá concretarse una eventual reducción en los surtidores.

Según estimó Daniel Dreizzen, director de la consultora AlephEnergy, el ajuste podría demorar al menos dos meses, siempre que el petróleo internacional se estabilice en niveles cercanos a los U$S 70  por barril.

Desde el sector privado estiman que, si el crudo continúa bajando, la mejora en los márgenes de las refinadoras llegará por la reducción del costo de la materia prima y no por nuevos incrementos en los combustibles.

Por ahora, las pizarras de las estaciones de servicio permanecen sin cambios y el mercado espera las definiciones que puedan conocerse durante los primeros días de julio.

En lo que va de 2025, el precio de los combustibles registró varios ajustes como consecuencia de la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos, las variaciones del tipo de cambio y la evolución del valor internacional del petróleo

Sin embargo, durante los últimos meses las subas fueron más moderadas debido al esquema de amortiguación impulsado por YPF, que evitó trasladar de manera inmediata las fuertes oscilaciones del crudo a los surtidores.

Actualmente, el litro de nafta súper ronda los $2.000 en gran parte del país, aunque existen diferencias según la provincia y la empresa expendedora. En ese contexto, el vencimiento del mecanismo de contención genera expectativa entre los consumidores, que esperan que la baja del Brent pueda reflejarse finalmente en los precios de los combustibles durante el segundo semestre del año. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar