Positivo para el bolsillo: en abril, el gasto en servicios públicos se redujo 2,8% contra marzo
Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-CONICET), los hogares del AMBA destinan en promedio más de $142.000 mensuales a cubrir servicios básicos.
En abril, un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), sin subsidios, necesitó $142.548 para cubrir sus necesidades energéticas, de transporte y agua potable.
Si bien este valor representa una baja del 2,8% respecto a marzo, continúa siendo 42% superior al mismo mes de 2024 y acumula un aumento del 414% desde diciembre de 2023, muy por encima del índice general de precios en el mismo período (+144%).
En energía eléctrica, se aplicaron subas del 3,5% en el cargo fijo y 1,4% en el variable. En gas natural, el cargo fijo aumentó 2,5% y el variable 0,6%, mientras que en agua también hubo ajuste tarifario, aunque con menor impacto por tratarse de un mes más corto.
Cambios en la segmentación de subsidios
El informe destaca también modificaciones en el padrón de usuarios subsidiados del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). A nivel nacional, unos 2,1 millones de hogares dejaron de ser considerados de bajos ingresos (N2) y fueron reclasificados como de ingresos altos (N1), lo que implica menor asistencia estatal.
Esta resegmentación tuvo impacto directo en la cobertura de costos del Estado, que actualmente subsidia el 40% del costo total de la canasta de servicios, aunque con fuertes diferencias entre niveles y servicios.
En abril, la cobertura tarifaria fue del 100% para hogares N1 en energía eléctrica, del 46% para el segmento N3 (ingresos medios) y del 30% para N2 (bajos ingresos). En gas natural, la cobertura fue del 88% para N1, 29% para N3 y 23% para N2.
En cuanto a los subsidios económicos, el informe revela una reducción real del 69% interanual al 17 de abril. Los subsidios a la energía cayeron un 78% en términos reales, y los destinados a ENARSA registraron una baja del 97% real, explicada por la eliminación de importaciones de gas y menor demanda de GNL.
En contraste, el programa Plan Gas.Ar aumentó sus transferencias un 171% nominal, reflejando un mayor uso de gas local gracias a la nueva infraestructura de transporte.
El transporte público, que explica el 43% del gasto total en servicios, también tuvo una baja real del 42% en los subsidios asignados, a pesar de representar la partida más relevante junto con energía.
Por otra parte, la canasta de servicios públicos del AMBA representó en abril el 10,3% del salario promedio registrado estimado, lo que marca un peso significativo en el presupuesto familiar.
El transporte, con el 43% del gasto total, se ubicó por encima del gas y la electricidad combinados, destacando el impacto de los factores estacionales en el consumo energético. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar