Panorama

Pampa Energía aprobó la mayor inversión de su historia: US$ 2.700 millones a una megaplanta de fertilizantes en Bahía Blanca

Pampa Energía aprobó la decisión final de inversión (FID) para construir en Bahía Blanca la planta de urea más grande de América Latina. Demandará US$ 2.700 millones, generará más de 3.500 empleos y permitirá transformar el gas de Vaca Muerta en fertilizantes para abastecer al agro y exportar a Brasil.
Marcelo Mindlin EE
18-07-2026
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Pampa Energía dio el paso más importante desde su creación. La compañía presidida por Marcelo Mindlin aprobó la decisión final de inversión (FID) para construir una planta de producción de urea granulada en Bahía Blanca, un proyecto de US$ 2.700 millones que será la planta de urea más grande de América Latina y una de las mayores del mundo.

La noticia marca un nuevo capítulo para la empresa. Meses atrás, El Economista había anticipado la apuesta de Pampa por ingresar al negocio de los fertilizantes con un megaproyecto en Bahía Blanca. Ahora, con la aprobación del FID, la inversión quedó oficialmente encaminada para comenzar su ejecución.

La mayor apuesta de Pampa Energía

La nueva planta se construirá sobre un predio de 80 hectáreas dentro del Polo Industrial de Bahía Blanca, con conexión directa a los gasoductos provenientes de Vaca Muerta.

El complejo contará con una planta de amoníaco, dos líneas de producción de urea granulada con capacidad conjunta para 2,1 millones de toneladas anuales (6.000 toneladas diarias), silos de almacenamiento, sistemas de carga para camiones y buques, una planta desalinizadora para abastecer de agua a la operación y nueva infraestructura portuaria. La obra demandará unos 41 meses, por lo que la producción comenzaría hacia fines de 2029.

Con este proyecto, Pampa busca monetizar el gas de Vaca Muerta transformándolo en un producto industrial de alto valor agregado, en lugar de exportarlo únicamente como materia prima.

Un negocio que puede generar US$ 1.000 millones por año

La empresa estima que la planta aportará alrededor de US$ 1.000 millones anuales entre sustitución de importaciones y exportaciones.

Brasil será el principal mercado de destino, ya que importa entre 7 y 8 millones de toneladas de urea por año, lo que convierte al país vecino en el comprador natural de buena parte de la producción.

Además, el proyecto ya fue presentado para adherir al RIGI, aunque la aprobación oficial todavía se encuentra pendiente.

Más de 3.500 empleos y un fuerte impacto para Bahía Blanca

Durante la construcción se demandarán más de 3.500 puestos de trabajo directos en el pico de obra, además de miles de empleos indirectos vinculados a la cadena de proveedores.

Una vez que la planta entre en funcionamiento, generará alrededor de 300 empleos permanentes. La compañía anticipó que priorizará la contratación de mano de obra y proveedores de Bahía Blanca y la región.

"La decisión de inversión más importante en la historia de Pampa"

  • "Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años", afirmó Marcelo Mindlin.

El empresario sostuvo que la Argentina depende actualmente de fertilizantes importados provenientes de regiones con alta inestabilidad geopolítica y aseguró que la nueva planta permitirá garantizar un abastecimiento más competitivo, abrir nuevos mercados de exportación y conectar el potencial de Vaca Muerta con uno de los sectores más importantes de la economía argentina: el agro.

Tecnimont y SACDE estarán a cargo de la obra

El proyecto será desarrollado por Tecnimont, integrante del grupo italiano MAIRE, junto con SACDE.

Tecnimont se encargará de la ingeniería y el procurement, mientras que SACDE tendrá a su cargo la construcción. La tecnología será provista por Nextchem, a través de Stamicarbon, y por KBR, dos de las compañías líderes a nivel mundial en plantas de fertilizantes.

Marcelo Mindlin, el empresario que construyó un gigante comprando cuando todos vendían

La apuesta de Bahía Blanca también refleja la filosofía empresarial de Marcelo Mindlin.

Nacido en La Carlota (Córdoba) e hijo de dos médicos, estudió Economía en la UBA y durante catorce años fue uno de los principales ejecutivos de IRSA junto a Eduardo Elsztain. En 2003 decidió independizarse con una idea que repetiría durante toda su carrera: invertir en activos argentinos cuando la mayoría de los inversores huía del país.

Tras la crisis de 2001 comenzó a comprar deuda y activos energéticos depreciados, que luego transformó en participaciones accionarias. En 2005 utilizó la estructura bursátil de un antiguo frigorífico para crear Pampa Energía, empresa que con el tiempo fue incorporando centrales eléctricas, activos de transmisión, producción de gas y petróleo y proyectos en Vaca Muerta.

La adquisición de Petrobras Argentina en 2016 terminó de convertir a Pampa en uno de los mayores grupos energéticos privados del país. Más recientemente, Mindlin volvió a apostar en un contexto adverso con la adquisición del control de Loma Negra a partir de la reestructuración financiera de su controlante brasileña.

Su estrategia, según ha explicado en distintas entrevistas, combina una fuerte disciplina financiera —mantener liquidez y bajos niveles de endeudamiento— con la capacidad de invertir cuando el mercado atraviesa momentos de mayor incertidumbre.

La aprobación de esta inversión de US$ 2.700 millones encaja plenamente dentro de esa lógica. Para Mindlin, el próximo gran negocio ya no pasa solamente por extraer gas de Vaca Muerta, sino por industrializarlo, producir fertilizantes, sustituir importaciones y convertir a la Argentina en un exportador regional de productos con mayor valor agregado. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar