Mercado energético

Menos burocracia, más dólares: Nación acelera la salida exportadora del shale argentino

El Gobierno simplificó el régimen de exportaciones de hidrocarburos y busca dar una señal clave a los inversores. La medida apunta a acompañar el crecimiento del shale y los proyectos para colocar energía argentina en los mercados globales.
En el caso de Vaca Muerta, el desafío es convertir el aumento de producción en mayores exportaciones y generación de divisas. (Archivo)
Daniel Barneda 23-07-2026
Compartir

Argentina dio un nuevo paso para transformar a Vaca Muerta en una plataforma exportadora de energía. El Gobierno nacional eliminó parte del esquema administrativo que regulaba las exportaciones de petróleo y gas con el objetivo de reducir trabas, mejorar la previsibilidad para las empresas y acelerar inversiones orientadas al mercado internacional.

La Secretaría de Energía, a través de la Resolución 166/2026 publicada en el Boletín Oficial, derogó el Decreto 645/2002 y dejó sin efecto las resoluciones 241/2017 y 175/2023, que establecían los procedimientos para solicitar y obtener autorizaciones de exportación de hidrocarburos.

La decisión se inscribe dentro de la nueva política energética impulsada por la Ley Bases y la reforma de la Ley de Hidrocarburos, que busca reemplazar un esquema basado en controles administrativos por un marco regulatorio con mayor previsibilidad para los proyectos de largo plazo.

El cambio llega en un momento decisivo para Vaca Muerta. El fuerte crecimiento de la producción de petróleo no convencional y las perspectivas de expansión del gas obligan a la Argentina a ampliar sus mercados externos, ya que la demanda interna no será suficiente para absorber los volúmenes proyectados por las compañías.

Para la industria, la señal central es que el país busca consolidar un modelo energético exportador. Los grandes proyectos actualmente en desarrollo, como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), las ampliaciones de infraestructura de transporte y las iniciativas vinculadas al gas natural licuado (GNL), dependen de reglas claras que permitan asegurar la comercialización internacional de la producción.

El Gobierno sostiene que las normas eliminadas respondían a una etapa completamente diferente del sector, marcada por la falta de abastecimiento interno y la necesidad de restringir exportaciones. Con el desarrollo de Vaca Muerta, Argentina pasó a un escenario de mayor producción y con capacidad creciente para generar excedentes exportables.

Desde la Secretaría de Energía explicaron que la modificación no elimina la intervención estatal ni los controles sobre las operaciones, sino que simplifica los procedimientos y concentra las reglas en el nuevo marco establecido por la Ley de Hidrocarburos.

La medida también busca mejorar las condiciones para atraer capitales internacionales. En un mercado donde los proyectos energéticos requieren inversiones millonarias y plazos de recuperación extensos, la estabilidad regulatoria se convirtió en uno de los factores determinantes para definir nuevos desembolsos.

El nuevo esquema se suma a otras reformas impulsadas por el Gobierno para promover la inversión privada en el sector, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la flexibilización de normas de comercialización y la reducción de regulaciones consideradas obstáculos para el desarrollo de nuevos proyectos.

En el caso de Vaca Muerta, el desafío es convertir el aumento de producción en mayores exportaciones y generación de divisas. Para eso, además de incrementar la capacidad extractiva, la industria necesita ampliar oleoductos, gasoductos, plantas de tratamiento y terminales de exportación.

La resolución aclara que las autorizaciones vigentes conservarán su validez y que los trámites iniciados antes del cambio normativo continuarán bajo las condiciones originales. La modificación impactará principalmente en las futuras operaciones.

Con esta decisión, el Gobierno busca alinear la regulación energética con una nueva etapa del sector: una Argentina que aspira a dejar atrás el déficit energético y posicionarse como proveedor internacional de petróleo y gas, con Vaca Muerta como principal motor de ese proceso. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar