El shale gas

Mega acelera una apuesta de US$ 650 millones para procesar más gas de Vaca Muerta y multiplicar exportaciones

La compañía inauguró una inversión de USD 260 millones en Bahía Blanca y avanza con un nuevo proyecto por USD 360 millones. El objetivo es ampliar la capacidad para capturar el crecimiento del shale neuquino y sumar más de 500.000 toneladas anuales de líquidos del gas natural.
Con una inversión total de US$ 650 millones, Mega apuesta a convertirse en uno de los principales habilitadores del próximo salto productivo del shale (Archivo)
08-06-2026
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La expansión de Vaca Muerta acaba de sumar una pieza clave. Compañía Mega inauguró en Bahía Blanca un nuevo Tren de Fraccionamiento que demandó una inversión de USD 260 millones y que permitirá incrementar hasta un 50% la producción de líquidos del gas natural (NGLs), un paso estratégico para acompañar el crecimiento de la producción de shale gas en la Cuenca Neuquina.

La obra forma parte de un ambicioso plan de inversiones de US$ 650 millones que la empresa ejecutará entre 2023 y 2028 para ampliar su capacidad de procesamiento, transporte y fraccionamiento de líquidos asociados al gas natural provenientes de Vaca Muerta.

La nueva instalación, construida en el complejo industrial de Bahía Blanca, permitirá absorber mayores volúmenes de producción y transformar ese gas en productos de alto valor agregado como etano, propano, butano y gasolina natural, destinados tanto al mercado interno como a la exportación.

La inversión cobra especial relevancia en momentos en que la producción de gas de Vaca Muerta continúa batiendo récords y exige nuevas obras de infraestructura para evitar cuellos de botella en toda la cadena energética.

Desde la compañía aseguran que la ampliación permitirá responder a la creciente disponibilidad de líquidos asociados que genera el desarrollo masivo de los recursos no convencionales.

Actualmente Mega procesa cerca del 40% del gas natural producido en la Cuenca Neuquina, lo que la convierte en uno de los actores más relevantes del segmento midstream argentino.

Además, opera una infraestructura integrada que conecta Neuquén con Bahía Blanca mediante un sistema de transporte de aproximadamente 600 kilómetros, considerado estratégico para monetizar parte de la producción de Vaca Muerta.

"Esta ampliación representa uno de los hitos más importantes de nuestra historia y nos permite estructurar el próximo ciclo de crecimiento de la compañía", destacó el CEO de Mega, Tomás Córdoba.

La nueva unidad fue diseñada para incrementar significativamente la capacidad de procesamiento y fortalecer la generación de valor agregado a partir del gas natural producido en Neuquén.

El plan que busca capturar el crecimiento de Vaca Muerta

La inauguración del nuevo tren representa apenas la primera etapa de un programa de expansión mucho más amplio. En abril, la compañía presentó bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) una segunda fase de inversiones por USD 360 millones destinada a ampliar la capacidad de separación, transporte y fraccionamiento de líquidos del gas natural.

El proyecto contempla obras en Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires, incluyendo nuevas plantas de rebombeo, ampliaciones de infraestructura y mejoras operativas en distintos puntos del sistema.

Una vez finalizadas, las inversiones permitirán incrementar aproximadamente un 27% la producción total de la empresa e incorporar más de 500.000 toneladas anuales adicionales de NGLs.

Se trata de un volumen relevante para una industria que busca transformar el crecimiento del shale gas en mayores exportaciones y generación de divisas.

Uno de los datos más significativos del proyecto es el destino de la producción incremental. Según las estimaciones de la compañía, cerca del 80% de los nuevos volúmenes estará orientado a mercados internacionales, principalmente a través de exportaciones de propano, butano y gasolina natural.

El 20% restante se destinará al mercado doméstico, fundamentalmente para abastecer de etano a la industria petroquímica argentina. Esta estrategia permitirá capturar una mayor porción del valor generado por Vaca Muerta, transformando gas natural en productos industriales con mayor rentabilidad y demanda internacional.

El respaldo de los accionistas

Mega tiene como accionistas a YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%), tres compañías que respaldan el programa de expansión en momentos en que la industria energética argentina atraviesa una de las etapas de mayor crecimiento de las últimas décadas.

Durante la inauguración, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, destacó el papel de la compañía dentro del desarrollo energético nacional. "Con la segunda etapa de ampliación vamos a poder procesar entre 40 y 42 millones de metros cúbicos de gas de Vaca Muerta. Ampliar Mega es darle valor agregado al gas natural", afirmó.

La importancia de Mega trasciende la inversión anunciada. A medida que Vaca Muerta aumenta su producción, el desafío ya no pasa únicamente por extraer más petróleo y gas, sino por contar con la infraestructura necesaria para procesar, transportar y comercializar esos recursos.

En ese contexto, las ampliaciones en marcha aparecen como una de las inversiones más relevantes del segmento midstream argentino. La combinación de USD 260 millones ya ejecutados y otros USD 360 millones proyectados busca garantizar que el crecimiento de Vaca Muerta pueda transformarse en mayores exportaciones, más industrialización y un incremento sostenido de los ingresos energéticos del país.

Con una inversión total de USD 650 millones, Mega apuesta a convertirse en uno de los principales habilitadores del próximo salto productivo de Vaca Muerta y en una pieza clave para la estrategia argentina de expansión energética hacia los mercados globales. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar