En una apuesta ambiciosa por atraer inversiones de gran escala, La Libertad Avanza presentó en el Congreso un proyecto de ley que busca transformar a la Patagonia en una plataforma energética clave en el mercado global del hidrógeno verde.
La iniciativa, que lleva la firma de la diputada Lorena Villaverde (Río Negro) y del diputado Martín Maquieyra (La Pampa), propone un régimen especial de incentivos inspirado en el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), pero adaptado a las particularidades de esta industria emergente.
El Proyecto de Ley 3503-D-2025 declara al hidrógeno renovable, y a sus derivados, como actividad de interés nacional, e introduce medidas fiscales y normativas específicas para fomentar inversiones a largo plazo.
Entre sus principales propuestas, se destacan:
- La ampliación del plazo de adhesión al régimen a 5 años, otorgando a los inversores mayor previsibilidad.
- Un período extendido de 3 años para cumplir con la inversión mínima.
- Estabilidad fiscal por 30 años, blindando a los proyectos de cualquier reforma impositiva que aumente la carga tributaria.
- La creación de una autoridad de aplicación nacional, que certifique estándares internacionales, regule la seguridad y coordine con actores públicos y privados.
Villaverde, una de las principales impulsoras del proyecto, subrayó que la Patagonia argentina posee condiciones excepcionales para convertirse en un jugador relevante a nivel mundial.
"Nuestra región cuenta con vastas extensiones de tierra, condiciones climáticas óptimas y recursos solares y eólicos excepcionales. Este proyecto ofrece previsibilidad, seguridad jurídica y los incentivos necesarios para atraer inversiones que generen empleo local y desarrollo regional", afirmó.
En ese sentido, destacó que su provincia, Río Negro, ya viene impulsando proyectos pioneros y trabajando con empresas interesadas en avanzar en desarrollos de hidrógeno verde a escala industrial.
La propuesta busca convertir a la Patagonia en una plataforma exportadora, orientada tanto a los mercados tradicionales como a nuevos socios estratégicos que demandan energías limpias. La mirada está puesta especialmente en Europa y Asia, donde los compromisos de descarbonización están acelerando la transición hacia fuentes renovables.

Visión a largo plazo
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la certificación homologable internacionalmente que será gestionada por la futura autoridad de aplicación. Esto es clave para que el hidrógeno producido en Argentina cumpla con los estándares exigidos por los compradores internacionales.
Además, el proyecto apunta a fomentar el arraigo territorial de las inversiones, promoviendo la creación de empleo calificado, desarrollo de proveedores locales, transferencia de tecnología y trabajo conjunto con universidades e institutos de investigación.
La iniciativa representa también una señal política del oficialismo para mostrar un enfoque pro-inversión, orientado al desarrollo de sectores estratégicos y con potencial exportador. En medio del debate por la Ley Bases y los desafíos fiscales del país, este tipo de propuestas buscan generar divisas, empleo y posicionamiento internacional, sin comprometer recursos públicos directos.
"La Argentina tiene una oportunidad histórica en el hidrógeno verde, y la Patagonia puede liderarla. Solo necesitamos reglas claras, visión a largo plazo y decisión política. Eso es lo que estamos proponiendo con esta ley", concluyó Villaverde.