Nueva tendencia

Impactante cambio en Vaca Muerta: qué está pasando

Según datos de VDC Consultora, la participación de operadoras extranjeras en la extracción de petróleo pasó del 10% al 4% entre 2019 y 2024, mientras que en el sector gasífero se redujo del 30% al 25%.
La salida de empresas extranjeras de Vaca Muerta ha generado un nuevo escenario en la industria hidrocarburífera de Neuquén (Archivo)
26-03-2025
Compartir

La salida de empresas extranjeras de Vaca Muerta ha generado un nuevo escenario en la industria hidrocarburífera de Neuquén, que plantea tanto desafíos como oportunidades para las empresas locales y la economía provincial

En las últimas semanas, varias compañías internacionales han anunciado su decisión de reducir su presencia o incluso cerrar operaciones en la región, lo que ha levantado preocupaciones sobre el futuro de la industria en Vaca Muerta. La falta de inversión extranjera y los cambios en los precios internacionales de la energía han sido citados como factores determinantes para este fenómeno.

Sin embargo, desde el gobierno provincial se destaca que este escenario puede abrir puertas a un mayor protagonismo de las empresas locales, las cuales tienen la capacidad de asumir parte de los proyectos que dejaban vacíos las empresas extranjeras

El retiro de estas empresas también ha puesto en evidencia la necesidad de una mayor autonomía de la provincia en términos de desarrollo de recursos naturales, con una mirada hacia la sostenibilidad y el fortalecimiento de la industria local. 

Pablo Besmedrisnik, director de VDC Consultora, señaló que el sector petrolero de Argentina está viviendo un periodo de transformación sin precedentes, con cambios estructurales que marcan un antes y un después. 

Este nuevo panorama ha permitido alcanzar récords históricos de producción, reducir significativamente los costos de extracción y desarrollar proyectos de infraestructura esenciales para la evacuación de gas y petróleo.

"En paralelo, el marco regulatorio ha sido actualizado para brindar mayores garantías a las inversiones a largo plazo, con mecanismos de fomento y estabilidad política largamente esperados por los actores del sector energético. Esta confluencia de factores está generando un escenario inédito, con una industria hidrocarburífera que, por primera vez en mucho tiempo, no solo es capaz de abastecer la demanda interna de energía, sino que también tiene el potencial de convertirse en un exportador sostenible a largo plazo", destacó en una columna publicada en Infobae.

A pesar del optimismo, hay un cambio notable en la composición de las operadoras del sector. Las empresas nacionales están ganando terreno, mientras que las firmas internacionales están reduciendo su presencia. 

Según datos de VDC Consultora, la participación de operadoras extranjeras en la extracción de petróleo pasó del 10% al 4% entre 2019 y 2024, mientras que en el sector gasífero se redujo del 30% al 25%. Esta tendencia es aún más pronunciada cuando se observan los datos de la última década.

Las etapas de fractura, un proceso clave en la extracción de hidrocarburos, también reflejan esta realidad. En los últimos diez meses, las operadoras extranjeras realizaron solo el 9,1% de las fracturas en pozos petroleros y el 9,8% en los de gas, lo que sugiere que el papel de las empresas nacionales en la producción se consolidará, especialmente en el sector gasífero.

Además, las concesiones de explotación no convencional de hidrocarburos (Cench) en la provincia de Neuquén, una de las zonas más productivas, muestran que solo el 10% de las nuevas concesiones fueron otorgadas a empresas extranjeras. 

Un aspecto que ha llamado la atención es el inicio de una tendencia hacia la transferencia de activos de operadoras extranjeras a empresas locales. Un ejemplo de ello fue la reciente compra, en 2024, por parte de Pluspetrol de seis bloques productivos de Exxon por U$S 1.700 millones. 

Además, otras grandes multinacionales como Equinor, TotalEnergies y Petronas han iniciado procesos de venta de activos o están buscando interesados.

Para Besmedrisnik este fenómeno tiene diversas explicaciones. "En primer lugar, las corporaciones internacionales, por naturaleza, tienen una menor tolerancia al riesgo. Aunque Argentina ha mostrado avances en estabilidad económica y fiscal, las inversiones a largo plazo requieren tiempo para generar confianza. Las empresas nacionales, en cambio, están mejor posicionadas para lidiar con las fluctuaciones del mercado local y las restricciones en el giro de divisas. Además, las petroleras globales deben competir por recursos limitados en mercados como el Presal brasileño, los campos de Guyana y el Lejano Oriente", afirmó.

La presión de costos es otro factor clave que influye en las decisiones de las operadoras globales. 

"El alto costo de los proyectos, sumado a la lejanía de los yacimientos respecto a los grandes centros de consumo mundial, hace que la rentabilidad de las inversiones sea más incierta. A esto se suma que, en el mercado argentino, dos empresas dominan el 50% de la producción de gas (YPF y Total), y dos firmas concentran dos tercios de la producción petrolera (YPF y PAE), lo que limita el poder de las multinacionales en el sector", concluyó.

Se van las 'majors' de Vaca Muerta

"El repliegue de los majors se puede explicar por factores exógenos y endógenos respecto de Argentina. Veámoslos con cierto detenimiento", dice Alberto Cisneros Lavaller en una columna de Clarín.

Factores exógenos

Así lo explica el experto: "Las compañías majors tienen una cartera de inversiones en diversas partes del mundo. Dentro de sus planes de corto y mediano plazo ranquean diversos proyectos de esa cartera, a fin de priorizar jerárquicamente donde concretarán sus inversiones. Ese ranking usualmente comprende comparaciones de valor presente neto (VPN) y tasa de retorno en la inversión, además de otros criterios propios de cada empresa. Todo eso es cotejado con los objetivos que apuntan a su norte o derrotero de planificación (a donde desean llegar/posicionarse en 5 -10 años, etc.)".

Por ejemplo, dice Cisneros Lavaller, Exxon-Mobil posee planes de inversión en diversas regiones del globo. Para 2025-2026 alcanzan alrededor de US$ 27.000 a US$ 29.000 millones de capex. Y se ubican en Guyana (Yellowtail, Hammerhead y Uaru); Estados Unidos (Golden Pass) y en Papua (Nueva Guinea), además del proyecto de Bacalhau Phase 1 en Brasil.

En el caso de Total Energies, el capex global será entre US$ 17.000 a US$ 17.500 millones. Han priorizado los proyectos grandes y más rentables. Por ejemplo, GNL en Namibia y Mozambique, así como exploración en Surinam.

Y lo mismo sucede con Equinor. Con inversiones de 7.000 millones de euros para 2025, sus proyectos más significativos son los de la plataforma continental Noruega, FPSO Johan Castberg y proyectos de captura y almacenamiento de carbono en el Reino Unido. Esto significa que para los planes globales de mediano plazo de estos majors, Vaca Muerta no tenía prioridad, o no ranqueaba entre los primeros lugares.

Factores endógenos

La continuidad del cepo cambiario no ha permitido repatriación de dividendos por varios años. Esta restricción al movimiento de capitales no ha sido compensada por el RIGI ni su reglamentación.

"Además, este gobierno tiene mandato hasta el 2028. ¿Pero luego qué puede pasar? Las inversiones hidrocarburiferas son de largo plazo, apuntando a la década del 30. Y los capitales internacionales son sumamente conservadores. En este sentido, se necesitaría una política de estado para atraer grandes capitales al sector hidrocarburos. O sea, un compromiso multipartidista de todos los actores políticos para respaldar la continuidad de las reglas de juego, la independencia judicial y el imperio del orden legal en el sector", dice dice Cisneros Lavaller.

"Además, el llamado entre nosotros riesgo país es tan solo un riesgo financiero y bursátil. Pero el Indicador Country Risk completo es un indicador compuesto que comprende un sinnúmero de variables. Ellas miden el 'Riesgo Económico', el 'Riesgo Financiero' y el 'Riesgo Político' propiamente dicho. Y aquí contrastan sin dudas el ultra conservadurismo de los majors con algunas excentricidades de la Administracion Nacional", añade.

"La salida de capitales internacionales resulta notable", dice y, en rigor, "diametralmente opuesta a la esperada voracidad inversora que podían despertar las reservas de Vaca Muerta dentro del marco de un gobierno de libre mercado". 

¿Puede acaso visualizarse una luz al final del túnel? "Es posible que no hayan 3-5 majors colocando cada uno entre US$ 3.000 y US$ 5.000 millones, para alcanzar los US$ 12.000 a US$ 15.000 millones anuales necesarios para lograr el desarrollo del potencial de Vaca Muerta. Habrá entonces que recabar el concurso de empresas medianas que inviertan cada una alrededor entre US$ 1.000 y US$ 2.000 millones (quizás se necesiten entre US$ 6.000 y US$ 10.000 millones) para lograr el objetivo necesario de desarrollo propulsado que necesita la formación neuquina", concluye.

"¡Esto es para ya!", advierte Cisneros Lavaller porque para "la década del '30 es posible se vea cada vez una mayor sustitución por energías renovables". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar