El presidente de Industriales PyMEs Argentinos (IPA), Daniel Rosato, reclamó en el Senado la aprobación de una ley de emergencia para el sector y advirtió que las pequeñas y medianas empresas atraviesan una situación crítica que puede derivar en más cierres y destrucción del empleo.
Durante su exposición ante la Comisión de Economías Regionales, Economía Social, Micro, Pequeña y Mediana Empresa, Rosato describió un escenario que calificó como "crisis terminal" y pidió medidas urgentes para sostener la actividad productiva en todo el país.
"Venimos a plantear un problema de crisis, de crisis terminal que existe en la Argentina con todo el sector industrial manufacturero, de las PyMEs, del comercio, de la construcción, de todos los sectores que están con una caída permanente", afirmó.
El dirigente también cuestionó la baja participación de legisladores en la reunión y señaló la falta de atención al sector productivo. "Sobre 72 senadores, solamente tenemos siete presentes que vinieron a escuchar la voz de las PyMEs. Esto es triste, esto es preocupante para nosotros", sostuvo.
Rosato atribuyó el deterioro del sector a la apertura importadora, los altos costos internos, la presión impositiva y la falta de competitividad. En ese sentido, remarcó que las PyMEs no buscan el cierre de la economía, sino condiciones para poder competir.
"No vemos ningún apoyo a la industria nacional cuando todos sabemos muy bien que los países más desarrollados del mundo son industrialistas. En Argentina eso no está ocurriendo", señaló. Y agregó: "Nosotros no queremos cerrar las importaciones, queremos una Argentina abierta pero con reglas claras para poder producir".
Durante su exposición, también presentó datos sobre la caída del empleo formal. Según indicó, entre diciembre de 2023 y febrero de 2026 se perdieron 376.282 puestos de trabajo registrados, mientras que en los últimos 12 meses la baja alcanzó los 128.080 empleos, de los cuales 53.753 corresponden a la industria manufacturera.
El titular de IPA alertó además sobre el incremento de los concursos preventivos, como señal del deterioro financiero de las empresas. "En 2025 solamente en Capital Federal hubo 190 empresas en concurso preventivo, un 130% más que en 2023. Y en el primer trimestre de 2026 ya hubo 90 más", advirtió.

En ese marco, Rosato respaldó el tratamiento de una ley de emergencia PyME por un año y planteó la necesidad de medidas inmediatas para evitar más cierres.
"Por un año solamente necesitamos la emergencia económica", sostuvo. También cuestionó la falta de acceso al crédito para el sector y comparó la situación de las PyMEs con la de grandes empresas. "Nosotros generamos más de 1,2 millones de puestos de trabajo en la industria manufacturera y no tenemos ningún financiamiento", afirmó.
Una de las frases más contundentes de su exposición fue: "Pareciera que cuando pedimos algo estamos pidiendo limosna. No estamos pidiendo mucho, estamos pidiendo poder producir en la Argentina, desarrollar la Argentina".
En el tramo final, Rosato advirtió sobre el riesgo de un agravamiento de la crisis hacia fin de año si no se adoptan medidas concretas. "Estamos hablando de 10.000 PyMEs más que puedan cerrar y de 500 a 600.000 puestos de trabajo que se pueden perder", alertó.
Por último, pidió al Congreso avanzar con una normativa que garantice condiciones mínimas de competitividad. "No pedimos que nos protejan, sino que nos generen competitividad. Que nos permitan producir y sostener el empleo", concluyó.