Privatizaciones y energía

El Estado salió de Transener: quiénes son los empresarios que ahora controlan la red eléctrica más estratégica del país

El Gobierno adjudicó la participación estatal en la principal transportista eléctrica argentina al consorcio Edison Energía-Genneia por US$ 356 millones y profundizó el proceso de privatizaciones impulsado por Javier Milei.
En el mercado energético interpretan la salida del Estado de Transener como una señal clara de la reconfiguración que atraviesa el sector. (Archivo)
12-05-2026
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El Gobierno nacional concretó una de las operaciones más relevantes del año en el sector energético al desprenderse completamente de su participación en Transener, la principal compañía de transporte eléctrico en alta tensión del país. 

La adjudicación quedó en manos del consorcio conformado por Edison Energía y Genneia, que ofertó US$ 356,1 millones y superó ampliamente al resto de los competidores.

La operación fue oficializada a través de la Resolución 673/2026 publicada en el Boletín Oficial y representa un nuevo paso del proceso de privatizaciones impulsado por la administración de Javier Milei, en línea con los objetivos fijados en la Ley de Bases para reducir la participación estatal en empresas estratégicas.

La venta incluyó el 100% de la participación accionaria que el Estado mantenía, a través de Energía Argentina (ENARSA), en CITELEC, la sociedad controlante de Transener. El paquete transferido equivale indirectamente al 26% de la compañía encargada de operar más de 12.600 kilómetros de líneas de alta tensión que integran el Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

Desde el Ministerio de Economía destacaron que la oferta ganadora superó ampliamente el precio base de US$ 206 millones fijado en la licitación, lo que interpretaron como una fuerte señal del interés privado por invertir en infraestructura energética crítica.

El consorcio ganador dejó atrás las propuestas de Central Puerto, que había ofertado US$ 301 millones, y de Edenor, vinculada al empresario José Luis Manzano, que presentó una oferta de US$ 230 millones.

Cada uno de los socios del grupo adjudicatario desembolsará cerca de US$ 178 millones para quedarse con el activo considerado más estratégico del sistema eléctrico argentino.

Transener cumple un rol central dentro de la infraestructura energética nacional. La empresa administra la red troncal de transporte eléctrico en alta tensión y conecta gran parte de la energía generada por centrales térmicas, hidroeléctricas y parques renovables en todo el país.

La compañía opera líneas de 500 kV que atraviesan la Argentina desde Jujuy hasta Santa Cruz, cubriendo cerca de 3.700 kilómetros y constituyendo la columna vertebral del sistema eléctrico nacional.

Con esta compra, Edison Energía acelera un fuerte proceso de expansión dentro del negocio energético argentino. El grupo está integrado por la familia Neuss junto con accionistas vinculados a Havanna y Newsan, y ya había avanzado en los últimos años sobre distribuidoras eléctricas y centrales hidroeléctricas. Ahora suma el control de la principal red de transmisión eléctrica del país.

Por su parte, Genneia profundiza su estrategia de diversificación más allá del negocio renovable. La empresa, liderada por Jorge Brito, Delfín Carballo, Darío Lizzano y el inversor mexicano David Martínez, es actualmente el mayor generador de energías renovables de la Argentina y busca posicionarse también en infraestructura crítica de transmisión.

La adquisición tiene además implicancias estratégicas para el crecimiento de la minería y la expansión energética del norte argentino. Genneia trabaja desde hace años en proyectos de infraestructura eléctrica destinados a abastecer futuros desarrollos de litio y minería metalífera en Salta, Catamarca y Jujuy, donde la demanda energética proyectada crece de manera acelerada.

En ese segmento, la compañía compite con iniciativas impulsadas por Central Puerto junto a YPF Luz, que analizan proyectos de líneas eléctricas mineras con inversiones estimadas en hasta US$ 400 millones.

La venta de Transener también anticipa una nueva etapa de disputa empresarial por otros activos estratégicos del sector energético. Los mismos grupos participan actualmente en el proceso de venta de la participación de YPF en Metrogas, una operación valuada en más de US$ 600 millones que ya recibió 13 ofertas no vinculantes.

Entre los interesados aparece además MSU, del empresario Manuel Santos Uribelarrea, en una pulseada que comenzará a definirse en las próximas semanas.

En el mercado energético interpretan la salida del Estado de Transener como una señal clara de la reconfiguración que atraviesa el sector. La expansión de Vaca Muerta, el crecimiento de las energías renovables y el avance de la minería del litio impulsan una fuerte demanda de infraestructura eléctrica, convirtiendo a las redes de transporte en activos clave para el futuro energético argentino. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar