El desafío ya no es extraer gas: es convertirlo en industria y exportaciones
Con una asistencia récord de más de 300 participantes, la Jornada Petroquímica 2026 del Instituto Petroquímico Argentino (IPA) reunió en Buenos Aires a empresarios, funcionarios, científicos y especialistas para debatir cómo convertir los recursos energéticos del país en crecimiento industrial, empleo y exportaciones.
Bajo el lema “De la energía al desarrollo industrial competitivo”, el encuentro se desarrolló en el Centro Cultural de la Ciencia (C3) y tuvo un significado especial al coincidir con el 50° aniversario del IPA, institución que desde hace cinco décadas promueve el desarrollo de la industria petroquímica nacional.
La apertura estuvo a cargo de Dolores Brizuela, presidente de Dow para Argentina y la región sur de América Latina, quien destacó que la Argentina atraviesa una oportunidad histórica gracias a recursos como Vaca Muerta. Sin embargo, advirtió que para transformar ese potencial en crecimiento sostenido será indispensable generar condiciones que impulsen nuevas inversiones y permitan agregar valor a la producción local.
Uno de los ejes centrales de la jornada fue el análisis del escenario energético global y las oportunidades que se abren para la petroquímica argentina. Los especialistas coincidieron en que el país cuenta con ventajas competitivas para posicionarse como proveedor de productos petroquímicos, aunque remarcaron la necesidad de acelerar obras de infraestructura, ampliar la capacidad de procesamiento y generar escala para aprovechar plenamente los recursos disponibles.
La inteligencia artificial también ocupó un lugar destacado en la agenda. Empresas líderes compartieron experiencias concretas sobre el uso de herramientas predictivas, monitoreo inteligente y automatización de procesos industriales. Los expositores señalaron que el desafío actual ya no pasa únicamente por la tecnología, sino por la capacidad de las organizaciones para integrarla de manera eficiente, segura y con impacto real en la productividad.
Otro de los momentos más relevantes fue el debate sobre las condiciones necesarias para atraer inversiones. Funcionarios nacionales y referentes empresariales analizaron el rol de la estabilidad macroeconómica, los incentivos regulatorios y la competitividad sistémica para impulsar nuevos proyectos industriales vinculados al desarrollo energético.
La articulación entre industria, ciencia y tecnología también tuvo su espacio. Representantes del Gobierno nacional y del sistema científico destacaron la importancia de fortalecer los vínculos entre investigación y sector productivo para acelerar la innovación y potenciar proyectos estratégicos para el desarrollo industrial argentino.
El cierre estuvo a cargo del tradicional panel de CEOs, donde los máximos referentes de Dow, Compañía MEGA, Profertil, Petrocuyo y Unipar coincidieron en que el país se encuentra ante una oportunidad inédita para transformar sus ventajas energéticas en valor agregado industrial.
El mensaje fue claro: la competitividad, la previsibilidad y las inversiones de largo plazo serán determinantes para que la petroquímica argentina capitalice el potencial de Vaca Muerta y gane protagonismo en los mercados internacionales.
La jornada concluyó con una mirada optimista sobre el futuro del sector y con la convicción compartida de que la industria atraviesa una etapa decisiva para convertir años de planificación en proyectos concretos capaces de impulsar el desarrollo económico del país. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar