Vaca Muerta produce récords, pero la logística queda atrás: la UIA pone el foco en el tren a Añelo
La Unión Industrial Argentina (UIA) abrió una nueva discusión sobre el futuro de la infraestructura productiva del país y puso a Vaca Muerta en el centro del debate.
La entidad industrial reclamó avanzar con la recuperación del sistema ferroviario de cargas y señaló al corredor Bahía Blanca-Añelo como una obra estratégica para acompañar la expansión del shale neuquino.
El planteo surge ante el crecimiento acelerado de sectores como los hidrocarburos no convencionales y la minería, que demandan cada vez mayores volúmenes de insumos y necesitan una logística más eficiente para sostener su competitividad.
Para la UIA, la falta de infraestructura ferroviaria representa hoy uno de los principales límites para transformar el potencial productivo en mayores exportaciones.
En particular, la entidad destacó la necesidad de concretar el desvío ferroviario hacia Añelo, un proyecto de aproximadamente 83 kilómetros que permitiría conectar la red existente con el corazón de Vaca Muerta.
La iniciativa busca reducir la dependencia del transporte por camión para trasladar arena de fractura, caños, equipos y otros insumos esenciales para la actividad petrolera.
La UIA advierte que este esquema incrementa costos operativos, genera presión sobre las rutas y limita la capacidad de crecimiento de una formación que continúa aumentando sus niveles de producción.
El corredor Norpatagónico aparece como una de las obras clave dentro de esa estrategia. El proyecto contempla intervenir unos 665 kilómetros de trazado ferroviario entre Bahía Blanca y la cuenca neuquina, con renovación de vías existentes, mejoras de infraestructura y la construcción del acceso directo a Añelo.
Según las estimaciones del sector, la inversión requerida ronda los US$ 800 millones y permitiría elevar la capacidad de transporte desde unas 700.000 toneladas anuales actuales potenciales hasta entre 4 y 6 millones de toneladas por año. El diseño prevé vías preparadas para soportar cargas de hasta 25 toneladas por eje y formaciones de hasta 100 vagones.
"La Argentina necesita una logística multimodal donde convivan camiones, ferrocarriles, puertos e hidrovía", sostuvo la UIA al remarcar que un país de la dimensión territorial argentina no puede depender casi exclusivamente del transporte automotor.
La entidad señaló que el ferrocarril representa actualmente cerca del 4% del transporte de cargas, muy por debajo de otros países de la región como Brasil y México.
El reclamo industrial también alcanza a la minería. La UIA ubicó como prioritarios los corredores ferroviarios vinculados al litio y al cobre, especialmente en el NOA y Cuyo, donde las grandes distancias hasta los puertos representan un desafío adicional para la competitividad de los proyectos.
En las provincias mineras, el traslado de minerales, químicos e insumos industriales suele depender de rutas extensas y costosas. La recuperación de ramales como el Belgrano y el San Martín permitiría reducir costos, mejorar la conexión con puertos argentinos y avanzar hacia corredores internacionales que vinculen la producción nacional con mercados externos.
La preocupación de la industria se extiende también a economías regionales como la vitivinicultura, la producción olivícola, los cítricos y el azúcar, sectores que enfrentan elevados costos internos de transporte y pierden competitividad frente a otros mercados. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar