Argentina se enfrenta a un desafío y, a la vez, a una oportunidad significativa en el sector minero. A través de los últimos anuncios de inversión, que superan los US$ 25.000 millones, el país se prepara para un crecimiento en la producción de cobre, litio, oro, plata y uranio, cuyas exportaciones podrían multiplicarse por cuatro para 2030.
Sin embargo, para que estos proyectos sean viables, se requieren obras de infraestructura fundamentales, desde nuevas rutas y líneas de transmisión eléctrica hasta puertos de exportación.
Precisamente el informe de la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera destaca la importancia de la infraestructura para el desarrollo de la minería metalífera y del litio en Argentina.
La expansión de los proyectos mineros plantea grandes desafíos logísticos -viales y ferroviarios- y energéticos que deben abordarse para garantizar la competitividad del sector. Esto incluye la construcción y modernización de vías de acceso, redes de transporte terrestre y ferroviario, el abastecimiento energético y la creación de puertos para exportación.

En transporte se requiere un adecuado sistema vial y ferroviario para movilizar maquinaria y materiales. Además, el desarrollo de nuevas rutas y la rehabilitación de caminos existentes en regiones clave como el NOA (Noroeste Argentino) y Cuyo es urgente para facilitar el transporte hacia los puertos de exportación.
Por su parte, la disponibilidad de energía eléctrica, a través de nuevas líneas de transmisión, y gasoductos es otro de los pilares fundamentales para garantizar la continuidad de las operaciones mineras. En este sentido, se destacan proyectos como las líneas de transmisión eléctrica de alta tensión que conectarán las regiones productivas con los centros de consumo. Se agrega, además, las inversiones en infraestructura portuaria que son esenciales para la exportación de los productos mineros.
El Gobierno admite la importancia. Obviamente, sin tener minerales y recursos es imposible ser una potencia minera. Eso lo da la geografía. Y Argentina lo tiene. Pero también faltan otras cosas. "La disponibilidad de infraestructura adecuada es un factor determinante para concretar las inversiones proyectadas. Obras estratégicas como rutas, ferrocarriles, tendidos eléctricos, gasoductos y conectividad son esenciales para el desarrollo minero y, al mismo tiempo, impulsan el crecimiento socioeconómico regional. Para que los anuncios de inversión de las empresas con proyectos mineros en Argentina se materialicen, la infraestructura disponible se posiciona como condición fundamental. De no existir avance en estos desafíos en términos de logística y transporte, el desarrollo productivo del sector se convierte en inviable", dice el trabajo.

Proyecciones de inversiones por mineral
Las proyecciones de inversión están enfocadas principalmente en dos minerales: cobre y litio, debido a su alto impacto en las exportaciones y la demanda internacional.
Se proyecta que el cobre será el mineral que recibirá la mayor parte de la inversión en infraestructura, con un estimado de U$S 22.116 millones en los próximos años.
El litio sigue al cobre en términos de inversiones, con U$S 7.883 millones estimados para la expansión de proyectos relacionados con este mineral. Argentina es uno de los principales productores de litio a nivel mundial, especialmente en la región del NOA.
Si bien el oro y la plata tienen un menor impacto en términos de inversiones comparado con el cobre y el litio, continúan siendo minerales importantes para las exportaciones de Argentina. El oro, en particular, está en una fase de declive de producción, pero sigue siendo relevante en el contexto de proyectos cupríferos.

Exportaciones en alza
Desde 2020, más de 35 proyectos de minería metalífera y litio han avanzado en diversas etapas. Algunos ya están en construcción, mientras que otros están en evaluación económica. Estos proyectos requieren de una infraestructura energética y de transporte acorde para garantizar su viabilidad.
De materializarse las inversiones, Argentina podría ver un aumento en las exportaciones de litio y cobre, que se espera superen los U$S 9.000 millones para 2030. Sin embargo, para cumplir con estas proyecciones, la infraestructura debe ser diseñada y ejecutada de manera eficiente.
Según las estimaciones, las exportaciones de litio podrían pasar de U$S 645 millones en 2024 a más de U$S 9.700 millones en el año 2030 y a más de U$S 11.300 millones en el año 2035.
Respecto al cobre, el salto en términos de exportaciones del mineral se daría (de cumplir con lo estimado) en el año 2029, teniendo también un crecimiento en los montos exportados hasta el año 2032 para luego pasar a un período de estabilización.
- En 2024 las exportaciones de cobre fueron marginales: podrían alcanzar, según lo estimado, más de U$S 6.000 millones para el año 2030 y superar los U$S 11.700 millones en el año 2035.
En tanto, el oro pasaría de U$S 3.141 millones exportados en 2024 a más de U$S 2.700 millones en 2030, y poco más de U$S 1.600 millones en 2035. En el caso de la plata caerían de US$ 648 millones exportados en 2024 a poco más de US$ 600 millones en 2030 y subiría luego a US$ 800 millones en 2035.