El diario económico británico Financial Times destaca en su nota que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, "tiene una gran ambición: transformar a Argentina de uno de los países más regulados en la economía más libre del planeta".
- Entrevistado para el perfil, Sturzenegger menciona que "la agenda (de desregulación) no es sólo una agenda de libertad. Las personas libres que comercian libremente lograrán los mejores acuerdos para ambas partes".
"En todos los lugares donde hemos desregulado ha habido caídas significativas en el precio real de los bienes", agrega el ministro, que afirma que Argentina está atrapada en un "Triángulo de las Bermudas" cuyos tres vértices son "la casta empresarial, que convirtió a Argentina en el segundo mercado más cerrado del mundo", los sindicatos, y el Partido Justicialista.
El artículo subraya que Sturzenegger ha clasificado las aproximadamente 4.200 leyes de Argentina en tres categorías: eliminar, modificar o conservar. En su entrevista con el Financial Times, Sturzenegger ilustró su posición citando al jurista estadounidense Grant Gilmore: "Cuanto peor es una sociedad, más leyes tiene. En el infierno, solo hay leyes".
Al respecto, agregó que su tarea consiste en "desmontar" todo ese cuerpo normativo, un proceso que él y su equipo están llevando adelante con el objetivo de crear una economía sin trabas.
Uno de los desafíos más grandes que enfrenta la agenda de Sturzenegger es el bajo nivel de libertad económica en Argentina. Según el Financial Times, el país ocupa el puesto 145 en el Índice de Libertad Económica elaborado por la Heritage Foundation, por debajo de Uganda y solo un poco por encima de Pakistán.
La publicación señala que Milei ganó apoyo en las urnas con la promesa de aplicar un "motosierra" al Estado, y otorgar un rol prominente a figuras como Sturzenegger, quien ahora supervisa el cumplimiento de esa visión.
Sturzenegger explicó al Financial Times que la delegación de poder fue "extraordinariamente amplia", y le permite al gobierno "cerrar entidades, reestructurar prácticamente cualquier parte de la administración pública". A partir de estas medidas, Argentina está experimentando lo que el artículo califica como una "terapia de shock de libre mercado".