La crisis de Flybondi sigue escalando. Mientras la compañía enfrenta cancelaciones, suspensiones de vuelos, retiros voluntarios y despidos, ahora apareció un nuevo frente de conflicto: un proveedor pidió en la Justicia el embargo preventivo de sus cuentas por una deuda superior a $122 millones.
El reclamo fue presentado por Manuel Tienda León, la histórica empresa de transporte terrestre que opera servicios de ómnibus y combis hacia aeropuertos. Según informó el sitio especializado Aviación en Argentina, la deuda asciende a $122.418.902,17. La demanda fue presentada el 26 de mayo, luego de que fracasara una instancia de mediación realizada el 29 de abril, a la que Flybondi no se presentó. Además, la empresa ya había enviado cartas documento para intentar cobrar la deuda.
El conflicto judicial se conoció pocos días después de la salida de Paz Lovisolo, quien había asumido como CEO menos de cuatro meses atrás. Su renuncia se suma a las salidas previas de Mauricio Sana, Lucía Ginzo y Federico Pastori, en una señal más de la inestabilidad que atraviesa la compañía.
Solo dos aviones operativos y retroceso en Aeroparque
La situación operativa también se deterioró fuertemente. Aunque Flybondi posee alrededor de 12 aeronaves, actualmente solo tiene dos aviones en servicio, e incluso llegó a operar con apenas uno en algunos días recientes. Según la empresa, gran parte de la flota permanece fuera de operación por cuestiones técnicas.
El impacto ya se refleja en Aeroparque. La aerolínea comenzó a perder espacios de estacionamiento nocturno para sus aeronaves, conocidos como posiciones de pernocte, debido a la falta de utilización. Además, su participación en el movimiento total del aeropuerto cayó de los niveles históricos de entre 22% y 23% a apenas 10% o 12% en la actualidad.
En medio de este escenario, persisten las dudas sobre el futuro de la compañía controlada por Leonardo Scaturicce. La empresa asegura que trabaja en un proceso de reestructuración y recuperación de su flota. Sin embargo, en el mercado crecen las especulaciones sobre una eventual reconversión hacia un negocio enfocado en carga y logística, en sinergia con OCA, otra firma vinculada al grupo COC Global Enterprise.
Mientras tanto, las cancelaciones, las deudas y la reducción de operaciones siguen alimentando la incertidumbre sobre la continuidad de la aerolínea.

