El fin de la obra pública paraliza Acindar: 500 trabajadores suspendidos
El freno de la obra pública empieza a sentirse en la industria pesada. Acindar, la mayor siderúrgica del país, suspendió esta semana a más de 500 trabajadores y detuvo el 85% de su producción en la planta de Villa Constitución. La empresa, controlada por el grupo indio ArcelorMittal, ya había frenado un tren laminador en mayo y ahora detuvo otro, frente a una demanda que se desploma.
Desde principios de año, la firma mantiene acuerdos de suspensiones rotativas con el sindicato. Según la empresa, hay 200 empleados suspendidos —que cobran el 75% de su salario— aunque la UOM habla de más de 500.
📉 La construcción no alcanza
La siderurgia depende en gran parte del sector de la construcción —tanto pública como privada—, seguido por ramas como la automotriz, el agro y la energía. El cierre de la obra pública, según denuncian los gremios, no está siendo compensado por el resto de la demanda.
- En 2023, Acindar empleaba a 1.250 trabajadores y 1.100 contratistas. Hoy tiene 300 empleados menos y recortes en contrataciones externas.
- Las ventas de acero cayeron un 30% en 2024, y los empresarios temen más despidos si la recuperación privada no despega.
El contraste con los datos oficiales es llamativo: el Indec informó un crecimiento de 25,4% interanual en mayo y un acumulado de 15,1% en los primeros cinco meses del año para la industria. Sin embargo, en el corazón del acero, la crisis no afloja. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar