Actividad económica crece 4,4% en 2025: agro salva el año
La economía argentina cerró 2025 con un crecimiento acumulado de 4,4%, impulsado fundamentalmente por el agro, que logró compensar la caída de otros sectores clave.
El dato, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), quedó apenas por debajo del 4,5% proyectado por el Fondo Monetario Internacional y del 5% previsto en el Presupuesto, pero superó con claridad el 3,5% que estimaba el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina.
- Fue, además, el primer año de expansión desde 2022, tras dos ejercicios consecutivos en baja.
El cierre del año mostró una aceleración significativa: en diciembre la actividad creció 1,8% mensual desestacionalizado y 3,5% interanual, revirtiendo la debilidad observada en octubre y noviembre. Con ese resultado, la economía quedó 0,8% por encima del máximo previo, marcando el nivel de actividad más alto en términos absolutos.
- A la vez, el último trimestre dejó un arrastre estadístico de 0,8% para 2026, un punto de partida más favorable que el previsto semanas atrás.
El desempeño sectorial dejó en evidencia una marcada heterogeneidad. En diciembre, once de los quince sectores relevados registraron subas interanuales, con un salto sobresaliente de Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+32,2%), apalancado por una cosecha récord de trigo tanto en volumen como en rendimiento. Sin embargo, cuatro sectores cerraron en baja, entre ellos Industria manufacturera (-3,9%) y Comercio (-1,3%), que en conjunto restaron 0,8 puntos porcentuales al crecimiento del EMAE.
La concentración del rebote fue evidente: el 96% de la expansión interanual de diciembre se explicó por solo tres rubros —agro, impuestos netos de subsidios (+5,2%) e intermediación financiera (+14,1%)—. Sin ese aporte, la economía apenas habría avanzado 0,2%. El contraste se observa con claridad en la industria, donde informes sectoriales como el de la Federación Industrial de Santa Fe registraron una caída interanual de 9,8% en diciembre, con más de dos tercios de las ramas en retroceso y una pérdida acumulada de empresas y empleo en los últimos dos años.
Desde el piso de abril de 2024, la actividad acumula una recuperación superior al 10%, reflejando la normalización posterior al ajuste inicial. No obstante, el balance de 2025 confirma que el crecimiento fue real pero concentrado, con fuerte dependencia de sectores primarios y financieros, mientras buena parte del entramado industrial y comercial continúa en proceso de reacomodamiento.
- El desafío hacia 2026 será transformar este rebote heterogéneo en una expansión más amplia y sostenible, con mayor inversión y recuperación de los sectores transables.
Así la ven desde LCG
"Sin los motores del crecimiento que significaron el agro, minería e intermediación financiera, la economía habría crecido un 1 pp menos (3,4% vs. 4,4% a/a acumulado). Sin la contribución de Impuestos netos de subsidios, el crecimiento habría sido apenas 2% anual", dijeron desde LCG.
"Aun con el llamativo crecimiento de diciembre, que deja un arrastre estadístico más elevado (2 pp), no esperamos un crecimiento alto para este año. Seguimos proyectando un aumento de la actividad por debajo del 3% anual promedio a partir de la tracción que puedan ejercer algunos pocos sectores (petróleo, minería, agro e intermediación financiera)", agregaron.
Para el resto, dijeron, "no encontramos drivers que empujen el crecimiento". En su mayoría, dice el reporte de LCG, seguirán atados a i) una demanda interna poco pujante con salarios estancados y creación de empleo de baja calidad (que difícilmente se revierta en el corto plazo con la aprobación de la reforma laboral), ii) un impulso fiscal nuevamente negativo para alcanzar una meta fiscal más estricta este año, y iii) la apertura comercial en un contexto de tipo de cambio más bajo.