Mientras todos los focos en River apuntan a los refuerzos -sobre todo a la incesante y todavía frustrada búsqueda de un mediapunta o un extremo desequilibrante- el mercado dejó una bomba inesperada: desde Brasil llegó una oferta millonaria por Facundo Colidio.
El nombre del club interesado no fue revelado, aunque puertas adentro se lo vincula con Atlético Mineiro, uno de los equipos con mayor poder financiero del Brasileirao, y que realizó una oferta formal inicial de entre US$ 8 y US$ 10 millones.
No sería la primera vez que Colidio aparece en el radar de ese mercado: a mediados de 2025 Flamengo lo sondeó y se llegó a hablar de cifras cercanas a los US$ 30 millones fijados en su cláusula de rescisión, aunque aquella negociación nunca prosperó. Esta vez la oferta fue concreta, pero volvió a quedar lejos de las pretensiones de River.
La clave está en la mirada de Marcelo Gallardo. Más allá de un 2025 irregular, con lesiones y pérdida de protagonismo, el entrenador está convencido de que Colidio puede ser una pieza central en su proyecto 2026. Lo ve como un futbolista capaz de desequilibrar por izquierda, atacar el espacio y aportar gol, en un plantel que hoy no abunda precisamente en variantes ofensivas. Por eso, desprenderse ahora de uno de los pocos atacantes de jerarquía sería desarmar una estructura que todavía está en construcción.
A eso se suma un dato contractual decisivo: Colidio renovó hace pocos meses y tiene vínculo hasta diciembre de 2027, con una nueva cláusula de rescisión fijada en 100 millones de euros. River lo blindó justamente para evitar este tipo de avances y obligar a cualquier interesado a sentarse a negociar desde una posición de fortaleza. En ese contexto, los millones de Atlético Mineiro fueron considerados muy por debajo de su valoración real.
El delantero de 26 años llegó a River a mediados de 2023, tras su gran paso por Tigre. Desde entonces disputó 112 partidos, convirtió 27 goles y dio 13 asistencias, con picos altos de rendimiento y otros de marcada irregularidad. Cerró 2025 con una lesión y hasta se perdió el debut de 2026 ante Millonarios por un cuadro gripal, cuando iba a ser titular. Para él también es un año bisagra: sabe que debe redoblar esfuerzos para volver a ser ese atacante incisivo que supo marcar diferencias.
En Núñez entienden que este mercado de pases no es solo para comprar y vender, sino también para recuperar activos propios. Con Miguel Borja fuera del plantel y juveniles como Agustín Ruberto o Ian Subiabre todavía en etapa de formación, River no está en condiciones de regalar poder de fuego. Por eso, salvo que aparezca una oferta verdaderamente irrechazable, la postura es clara: Colidio no se toca y Gallardo apuesta a que 2026 sea el año de su reivindicación con la banda roja.


