Riquelme habló sobre el armado del plantel de Boca y explicó por qué Hinestroza podría ser el único refuerzo del mercado
En la previa del amistoso frente a Millonarios en La Bombonera por la Copa Miguel Ángel Russo, Juan Román Riquelme tomó la palabra y dejó definiciones que marcaron el pulso del Boca en 2026. Con la inminente llegada de Marino Hinestroza, a quien elogió y prácticamente dio por confirmado pese a las últimas trabas contractuales, el presidente xeneize bajó la ansiedad del hincha y fijó una postura clara: "no tenemos que volvernos locos". Para Román, Boca ya cuenta con "un gran plantel" y la prioridad es consolidar lo que se armó en los últimos dos mercados.
El presidente e ídolo de Boca habló con tono sereno pero convencido, y abrió el año con un deseo que resume el clima que busca instalar en el club: "Que sea un 2026 mucho más feliz para todos y que los bosteros podamos festejar".
En ese contexto, Román defendió la política de refuerzos y buscó bajarle el tono a la ansiedad por nuevas incorporaciones. Recordó que en enero del año pasado Boca sumó siete futbolistas -un mercado que, según remarcó, lo consideraban como "el mejor de los últimos 20 años del club"-, que a mitad de año se incorporaron Malcom Braida y Marco Pellegrino, y que finalmente el club logró "al jugador que todos queríamos: Leandro Paredes", completando diez refuerzos de jerarquía en apenas un año. "Por eso ahora no tenemos que volvernos tan locos", subrayó en una entrevista con el Canal de Boca.
Riquelme también puso el foco en los tiempos de adaptación, uno de los argumentos centrales de su análisis. Pese a que el 2025 fue decepcionante, sin títulos ni competencias internacionales, el presidente defendió al plantel y proyectó un despegue para este año: "A veces a nuestros jugadores les cuesta un poco más acomodarse a nuestro club. Yo tengo la confianza de que este año nos van a hacer disfrutar muchísimo".
Esa confianza está ligada, sobre todo, al regreso a la Copa Libertadores, el gran objetivo del ciclo. "Por lo que hablo con el cuerpo técnico, y con el Chelo Delgado que está en el día a día, me dicen que están muy bien. Los jugadores también. Es un año muy importante para nosotros. La ilusión es grande. Tenemos mucho torneos por delante, la Copa Libertadores que la vamos a volver a jugar y es muy importante. Esperemos poder competir bien y llegar hasta el final", remarcó.
En cuanto al mercado, dejó entrever que Hinestroza está al caer, más allá de diferencias económicas de último momento entre el jugador y Boca. "Marino es un jugador técnicamente muy bueno, rápido, con muchas condiciones para disfrutar de jugar a la pelota", lo describió Román, hablando "como hincha". El acuerdo con Atlético Nacional ya está cerrado en torno a US$ 5 millones por el 100% del pase, con una plusvalía del 20% para el club colombiano sobre una futura venta que supere ese monto, y el único obstáculo pendiente es la firma del contrato del extremo de 23 años, que por ahora sigue en Colombia y no se sumó a la pretemporada de Claudio Úbeda.
El escenario deportivo también acompaña ese arranque de ilusión. Tras el empate 0-0 con Millonarios, Boca continuará su preparación ante Olimpia el domingo 18 en San Nicolás, y debutará oficialmente frente a Deportivo Riestra por el Torneo Apertura, con un plantel que hoy tiene como principales opciones ofensivas a Brian Aguirre y Exequiel Zeballos por las bandas y a Miguel Merentiel como nueve, a la espera de que Hinestroza destrabe su situación y se sume antes de que comience la competencia.
Más allá del fútbol, la jornada tuvo una carga emocional muy fuerte por el homenaje a Miguel Ángel Russo, el entrenador que fue campeón con Boca y Millonarios y que falleció en 2025. Riquelme explicó por qué la primera edición de la copa debía ser justamente frente al club colombiano: "Su enfermedad empezó cuando dirigía Millonarios. Él es mi amigo, por más que hoy no lo tenga presente. Me acuerdo de él todos los días. Estaba muy agradecido a la gente de Millonarios, al presidente y a los médicos por cómo lo cuidaron, por eso estamos tan agradecidos".
En ese contexto, Román confirmó que el homenaje llegó para quedarse. "Hoy podemos confirmar que la vamos a jugar todos los años. Va a ser todos los enero. La gente y nosotros lo vamos a poder disfrutar", anunció, institucionalizando la Copa Miguel Ángel Russo como una tradición de inicio de temporada en Boca. También valoró que el partido se juegue en La Bombonera y permita que muchos socios y adherentes que durante el año no pueden ir a la cancha tengan su lugar. "Siempre es lindo estar en casa, ellos son felices en La Bombonera", cerró.
Con un plantel que vuelve al máximo torneo continental, un refuerzo clave en camino y un homenaje que ya se transforma en tradición, Riquelme dejó claro cuál es la línea que regirá al Boca 2026: menos ansiedad, más proceso, y la ilusión intacta de volver a competir arriba de todo.