El negocio que une a Pep Guardiola y Sergio Busquets
Josep "Pep" Guardiola y Sergio Busquets no solo comparten una de las sociedades más influyentes del fútbol moderno -el técnico que diseñó una era y el mediocampista que la ejecutó desde el círculo central- sino que ahora también están unidos por un negocio millonario que apunta de lleno al futuro del mercado inmobiliario y del entretenimiento deportivo.
Con pasado compartido en el Barcelona, ambos trasladaron esa sociedad simbólica al plano empresarial al incorporarse al capital de ASAM, una socimi especializada en alquileres asequibles ligada al grupo Alquiler Seguro, uno de los grandes operadores del mercado residencial en España.
La operación se realizó mediante una ampliación de capital que permitió el ingreso de los dos ex blaugranas como socios relevantes. Guardiola entró a través de su vehículo inversor 08022003 Limited y Busquets lo hizo mediante Buga Seler SL, alcanzando cada uno una participación del 14,21%.
En total, la inyección fue de 4,99 millones de euros, a través de la emisión de 450.044 nuevas acciones con un valor nominal de 11,11 por título y una prima de emisión cercana a 500 mil, lo que elevó el capital social de ASAM hasta 9,5 millones, dividido en 950.044 acciones.
Actualmente la compañía posee 65 inmuebles en propiedad, valorados en 10,1 millones de euros, y su plan estratégico apunta a construir una cartera de 2.000 unidades residenciales en las principales capitales de España en un plazo de cinco años. Su modelo se basa en adquirir viviendas con un precio medio de 150.000 y destinarlas al alquiler en formato disperso, una modalidad que reduce riesgos de concentración y permite escalar rápidamente.
Tras la ampliación, la estructura accionarial quedó liderada por Alquiler Seguro, que mantiene el 52,63% del capital, seguida por Ventu Europe, con un 17,05%, mientras que las sociedades de Guardiola y Busquets concentran en conjunto cerca del 30%, consolidándolos como socios estratégicos dentro del proyecto. La operación se realizó con renuncia al derecho de suscripción preferente, lo que puso fin a la etapa de sociedad unipersonal y abrió el capital a nuevos inversores de peso.
La apuesta de Guardiola y Busquets no es un caso aislado. Forma parte de una tendencia creciente entre figuras del fútbol de élite que buscan diversificar su patrimonio en activos inmobiliarios, especialmente en nichos con demanda estructural como el alquiler residencial y la vivienda asequible. Lionel Messi, por ejemplo, canaliza sus inversiones a través de su socimi Rostower, creada en 2013, donde concentra gran parte de su patrimonio inmobiliario.
Sergio Ramos también se sumó a esta movida. Su inmobiliaria Desarrollos Inmobiliarios Los Berrocales (DILB), compartida con la cadena Eroski, superó en 2025 los 2,1 millones de euros de ingresos, gracias a la venta de terrenos en el futuro desarrollo urbanístico del sureste de Madrid, una zona donde se proyecta la construcción de 22.000 viviendas.
En ese contexto, Guardiola y Busquets invierten en una de las grandes tensiones económicas del presente, donde escasez de oferta, presión social y rentabilidad de largo plazo se cruzan. La sociedad que dominó Europa desde el mediocampo ahora apuesta a dominar otro tablero, el del mercado inmobiliario, con la misma lógica que los hizo legendarios: control, visión de largo plazo y ocupación inteligente de los espacios.