La Fórmula 1 disputó este fin de semana su decimonovena fecha en Austin, Estados Unidos. Max Verstappen ganó tanto el Sprint como la carrera principal, pero horas después Red Bull fue multado con 50.000 euros por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que consideró que el equipo "no respetó las órdenes de los oficiales" al reingresar a la pista durante la vuelta de formación, lo que desató una curiosa polémica.
La penalización, de la cual 25.000 euros quedaron en suspenso hasta fin de temporada a la espera de que el equipo no reincida en conductas similares, se impuso por una infracción al protocolo de seguridad en la parrilla de salida, luego de que un miembro del equipo reingresara a la pista cuando ya estaba cerrada al personal.
Según informaron Sky Sport F1 y el medio especializado The Race, un integrante del equipo Red Bull ingresó nuevamente al área de boxes por la puerta 1 cuando los autos ya se habían retirado para la vuelta de formación, desobedeciendo las indicaciones de los oficiales de pista. Lo hizo, presuntamente, para retirar una cinta adhesiva colocada por McLaren junto a la segunda posición de largada, utilizada por Lando Norris como referencia visual para alinear con precisión su auto en la grilla.
Debido a la visibilidad limitada desde el asiento del auto y a la importancia de posicionarse correctamente dentro de la largada, estas marcas o guías visuales son habituales y resultan clave para evitar sanciones o pérdidas de tiempo en el inicio de la competencia.
Aunque ese tipo de marcas está permitido, volver a ingresar a la pista una vez despejada es una violación directa del reglamento, y por eso los comisarios consideraron que el equipo había interferido en las operaciones oficiales y comprometido la seguridad del procedimiento. La FIA citó los artículos 12.2.1.h y 12.2.1.i del Código Deportivo Internacional, que prohíben expresamente toda acción que pueda "obstaculizar el trabajo de los oficiales o alterar el desarrollo normal de la competencia".
En su resolución, la máxima autoridad del automovilismo mundial fue tajante: "Cualquier ingreso o interferencia con las medidas de seguridad una vez despejada la parrilla está absolutamente prohibido". Los comisarios subrayaron que el acto, aun sin mala intención, representó un riesgo operativo y justificó una sanción económica "significativa" para evitar precedentes.
Desde Red Bull, el director Laurent Mekies calificó el hecho como un "malentendido" y explicó que el miembro del equipo "no percibió los intentos de los oficiales por impedirle el paso". "Es algo que podemos hacer mejor en el futuro, pero no sentimos haber ignorado ninguna instrucción", afirmó. Ni la escudería de la bebida energizante ni McLaren realizaron declaraciones oficiales después de conocerse la sanción.
En el plano deportivo, Verstappen dominó de punta a punta y se llevó la victoria tanto en el Sprint como en la carrera, mientras que Norris finalizó segundo, manteniendo al rojo vivo la pelea por el campeonato. Con su victoria, la quinta en lo que va de la temporada, el neerlandés recortó la diferencia a 40 puntos del líder Oscar Piastri, cuando restan cinco Grandes Premios y dos carreras Sprint. El cuatro veces campeón mundial mantiene vivas sus esperanzas de volver a pelear el título.
La actividad en la Fórmula 1 continuará dentro de una semana en México, en el autódromo Hermanos Rodríguez, de 4.304 km de extensión y a 71 vueltas, que será sede de la vigésima fecha del campeonato mundial entre el 24 y 26 octubre. Allí, Piastri y Norris buscarán mantener su pulseada interna por el título, mientras que Verstappen intentará seguir recortando puntos.



