Cambios en el reglamento

Las nuevas reglas que incorporó el fútbol argentino tras el Mundial 2026

El objetivo es reducir las pérdidas deliberadas de tiempo, agilizar el desarrollo de los partidos, unificar criterios arbitrales y combatir conductas antideportivas
Facundo Tello, uno de los tres árbitros argentinos en el Mundial, hizo historia al aplicar la regla de los cinco segundos.
24-07-2026
Compartir

Con el inicio del Torneo Clausura 2026, el fútbol argentino comienza una nueva etapa desde el punto de vista reglamentario. A partir de esta fecha entran en vigencia las nuevas Reglas de Juego aprobadas por la International Football Association Board (IFAB). Muchas de estas medidas ya fueron utilizadas durante el Mundial 2026 y ahora pasarán a aplicarse en todas las competiciones organizadas por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), con el objetivo de reducir las pérdidas deliberadas de tiempo, agilizar el desarrollo de los partidos, unificar criterios arbitrales y combatir conductas antideportivas y discriminatorias.

La implementación fue oficializada por la AFA mediante el Boletín N.° 6.914, publicado el 3 de julio. Las modificaciones comenzaron a regir en la Supercopa Argentina y desde el inicio del Torneo Clausura se aplican en la Liga Profesional, mientras que a partir del 30 de julio también entrarán en vigencia en todas las categorías del ascenso, Reserva, divisiones juveniles e infantiles y el fútbol femenino.

Con el propósito de unificar criterios antes del comienzo de la competencia, la Gerencia Técnica de la Dirección Nacional de Arbitraje (DNA) organizó una reunión en el predio Lionel Andrés Messi de Ezeiza con capitanes, subcapitanes y entrenadores de los 30 clubes de la Liga Profesional. La capacitación estuvo encabezada por Fernando Rapallini, gerente técnico de la DNA; Mauro Vigliano, jefe de instructores; Ezequiel Brailovsky, jefe de asistentes, y contó además con la participación del árbitro internacional Nicolás Ramírez. Posteriormente también se realizó una jornada similar con representantes de los clubes del ascenso.

Durante la exposición se explicó que la reforma reglamentaria se apoya sobre cuatro pilares fundamentales: combatir la discriminación con tolerancia cero, reducir las pérdidas de tiempo mediante sanciones claras, optimizar el ritmo de juego para lograr partidos más dinámicos y mejorar la experiencia tanto de los futbolistas como del público.

Entre las modificaciones más importantes aparece el control estricto del tiempo en las reanudaciones del juego. A partir de ahora, cuando un futbolista tenga la pelota en sus manos para ejecutar un saque lateral dispondrá de cinco segundos para hacerlo. Si supera ese plazo, el lateral será automáticamente para el equipo rival. El mismo criterio se aplicará en los saques de arco: si el arquero o cualquier jugador demora más de cinco segundos en ejecutar la reanudación, el árbitro sancionará tiro de esquina para el adversario. Durante el Mundial 2026 esta medida ya produjo un cambio significativo en el comportamiento de los futbolistas, que aceleraron las reanudaciones para evitar las sanciones.

Los jugadores tendrán un máximo de cinco segundos para realizar un lateral. (Foto: Fernando de la Orden)

También habrá modificaciones en el procedimiento de las sustituciones. Desde que el árbitro autorice el cambio o se levante el tablero electrónico, el jugador reemplazado tendrá un máximo de diez segundos para abandonar el terreno de juego. Si excede ese tiempo, igualmente deberá salir, pero el futbolista que iba a ingresar no podrá hacerlo hasta la siguiente interrupción del partido, siempre que haya transcurrido al menos un minuto desde la reanudación, por lo que su equipo quedará momentáneamente con diez jugadores.

En materia de lesiones, todo futbolista que reciba atención médica dentro del campo deberá permanecer un minuto fuera de la cancha antes de poder reingresar, con el reloj en marcha. La intención es evitar interrupciones reiteradas y desalentar la simulación de lesiones para hacer tiempo. Las excepciones serán los golpes en la cabeza entre dos o más jugadores y otras situaciones contempladas por el protocolo médico, donde el reingreso podrá producirse de inmediato.

Uno de los cambios disciplinarios más importantes es la denominada "Ley Prestianni", incorporada por la FIFA dentro de su política de tolerancia cero contra la discriminación, las agresiones verbales y las conductas provocadoras. Desde ahora, el árbitro podrá expulsar con tarjeta roja directa a cualquier jugador, suplente o integrante del cuerpo técnico que se cubra la boca con la mano, el brazo o la camiseta para dirigirse de forma provocativa, ofensiva o humillante hacia un rival, evitando que sus palabras puedan ser advertidas. La medida tuvo una de sus primeras aplicaciones durante el Mundial 2026, cuando el árbitro salvadoreño Iván Barton expulsó a Miguel Almirón en el encuentro entre Paraguay y Turquía.

Otra novedad establece que cualquier futbolista o integrante del cuerpo técnico que abandone deliberadamente el terreno de juego para protestar una decisión arbitral o incite a sus compañeros a hacerlo podrá ser expulsado con tarjeta roja directa, endureciendo las sanciones frente a las protestas colectivas.

Las modificaciones también alcanzan al VAR, que desde ahora contará con mayores facultades para intervenir en determinadas acciones. El sistema podrá corregir una tarjeta roja originada por una segunda amarilla claramente incorrecta, advertir al árbitro cuando haya confusión de identidad para evitar que un futbolista sea amonestado o expulsado por error y también intervenir cuando se conceda de manera claramente equivocada un tiro de esquina, siempre que la revisión pueda realizarse de forma inmediata y sin retrasar la reanudación del juego.

Uno de los ejemplos más claros de esta última modificación ocurrió durante los cuartos de final del Mundial 2026 entre Argentina y Suiza. En aquella oportunidad, Leandro Paredes fue amonestado por una supuesta infracción, pero el VAR detectó que en realidad Breel Embolo había simulado la falta. Tras revisar la acción, el árbitro anuló la amarilla al mediocampista argentino, amonestó correctamente al delantero suizo y terminó expulsándolo.

Además de estas modificaciones, las nuevas Reglas de Juego también introducen cambios en otras situaciones puntuales. Cuando un penal presente un doble toque involuntario, si el remate termina en gol la ejecución deberá repetirse; si la pelota no ingresa, se sancionará tiro libre indirecto para el equipo defensor, mientras que en una definición por penales el disparo será considerado errado. Asimismo, si el árbitro aplica la ley de ventaja en una ocasión manifiesta de gol (DOGSO) y la jugada termina en gol, el infractor ya no será amonestado, ya que la falta finalmente no evitó la anotación.

Las modificaciones reglamentarias continuarán durante los próximos meses. La AFA ya confirmó que desde los octavos de final de la actual edición de la Copa Argentina se utilizará el VAR, ampliando el uso de la tecnología en un torneo donde hasta ahora solo estaba presente en la final. Además, el organismo proyecta incorporar el sistema de offside semiautomático durante 2027, una tecnología que utiliza entre 10 y 12 cámaras distribuidas en el estadio para rastrear hasta 29 puntos del cuerpo de cada futbolista y determinar con mayor rapidez y precisión las posiciones adelantadas.

Con este paquete de reformas, el fútbol argentino inicia una profunda actualización reglamentaria alineada con los estándares internacionales establecidos por la FIFA e IFAB, buscando partidos más dinámicos, menos interrupciones, mayor transparencia en las decisiones arbitrales y una política disciplinaria más estricta frente a las conductas antideportivas.

Breel Embolo vio la tarjeta roja luego de que el VAR advirtiera la infracción. (Foto: REUTERS / Albert Gea)

Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar