Angola se prepara para recibir a la Selección Argentina en un amistoso que promete ser mucho más que un partido de fútbol. "Este no es solo un partido, es un evento de dimensión internacional. Queremos que Angola muestre al mundo su capacidad organizativa", declaró a principios de noviembre Artur de Almeida, presidente de la Federación Angoleña de Fútbol (FAF). El encuentro, que se disputará el próximo viernes a las 13.00 en el estadio 11 de Novembro de Luanda, ubicado en la capital del norte de África, forma parte de las celebraciones por los 50 años de independencia del país africano.
La inversión total destinada a la remodelación del estadio fue de US$ 37,3 millones, según informó el sitio Hold On Angola. El objetivo fue modernizar por completo el recinto que albergará a los campeones del mundo: se repintó el campo, se marcó el estacionamiento, se instalaron nuevos postes de iluminación, se limpió el techo y se mejoraron las vías de acceso. Solo durante 2025 se destinaron US$ 13,6 millones, cifra confirmada por el decreto 225 del Gobierno Nacional, que se suman a los US$ 23,7 millones desembolsados en 2023 cuando el estadio estuvo cerrado varios meses por obras de rehabilitación tras denuncias de deterioro.
El estadio 11 de Novembro, con capacidad para entre 48.000 y 50.000 espectadores, es el más grande e importante del país. Fue construido por la empresa china Shanghai Urban Construction Group Corporation para la Copa Africana de Naciones 2010 y lleva el nombre de la fecha de independencia de Angola (11 de noviembre de 1975). Su rehabilitación busca reafirmar su rol como símbolo de infraestructura y desarrollo deportivo en África, y asegurar su capacidad para recibir eventos internacionales de primer nivel.
Sin embargo, las millonarias obras han generado críticas y controversia dentro del país. Diversas organizaciones civiles y movimientos sociales cuestionan las prioridades del Gobierno, que destina fondos públicos a eventos deportivos de alto perfil mientras persisten graves problemas de hambre, pobreza y desigualdad. "El contraste entre el brillo del estadio y la realidad cotidiana de millones de angoleños es una muestra de la brecha social que aún divide al país", resumió un editorial del medio local Novo Jornal.
El partido entre Argentina y Angola también coincide con los festejos por el medio siglo de independencia del país africano, lograda en 1975 tras una larga guerra de liberación contra Portugal. Según el Gobierno local, la presencia de la Albiceleste y de Lionel Messi en Luanda representa "un mensaje de unidad y esperanza" para el pueblo angoleño. El acuerdo con la AFA, que según medios africanos superó los US$ 12 millones, comenzó a gestarse en abril cuando Fernando Alves Simoes, titular de la Federación Angoleña de Fútbol (FAF), viajó a Buenos Aires para reunirse con Claudio "Chiqui" Tapia, presidente de la AFA, en el predio Lionel Andrés Messi, en Ezeiza.
Las entradas para el amistoso se agotaron en cuestión de horas. Se vendieron exclusivamente de manera presencial en la sede de la FAF y a precios simbólicos: entre US$ 1 y US$ 2, según la ubicación. La demanda fue tan alta que hubo largas filas, con separación por género, y la Policía Nacional debió intervenir para mantener el orden. "Quiero ver a Messi, pero Angola va a ganar. Estoy confiada", contó a Jornal de Angola una fanática que esperó varias horas para conseguir sus boletos.
El equipo local, apodado "Las Palancas Negras", estrenará una camiseta conmemorativa -solo se fabricaron 600 unidades- con las banderas de ambos países y la fecha del encuentro. El seleccionado dirigido por el francés Patrice Beaumelle contará con una plantilla casi íntegra de futbolistas que militan en clubes de Portugal, Francia, Turquía, Qatar y Arabia Saudita, destacándose el goleador Gelson Dala, el mediocampista Show Cafumana y el atacante Randy Nteka, del Rayo Vallecano. "No tenemos nada que perder. Tenemos todo para demostrar", aseguró Beaumelle en la previa.
Será la segunda vez en la historia que ambos seleccionados se enfrenten: la primera fue en mayo de 2006, en Salerno, Italia, cuando Argentina ganó 2 a 0 con goles de Maximiliano Rodríguez y Juan Pablo Sorín. Casi dos décadas después, el reencuentro tendrá un escenario distinto: un país que celebra su independencia y busca, con la visita de los campeones del mundo, mostrarle al planeta un nuevo rostro de Angola.




