¿Quién es el DT de Inglaterra en el Mundial 2026?
Argentina e Inglaterra volverán a cruzarse este martes por un lugar en la final del Mundial 2026, en un duelo que reedita una de las rivalidades más fuertes de la historia del fútbol. Del otro lado estará Thomas Tuchel, el entrenador alemán que asumió el desafío de conducir a los "Tres Leones" y que busca romper una barrera que ningún técnico extranjero logró derribar: salir campeón del mundo con una selección que no sea la de su país.
El partido, que se jugará desde las 16 en Atlanta, enfrentará al vigente campeón del mundo con una Inglaterra que llega fortalecida tras una campaña casi perfecta. Bajo el mando de Tuchel, el seleccionado europeo ganó los ocho partidos de las Eliminatorias UEFA, lideró con puntaje ideal el Grupo K y consolidó un proyecto que aspira a terminar con una sequía mundialista que ya supera los 60 años, desde el título conseguido como local en 1966.
La historia de Thomas Tuchel
Tuchel, de 52 años, asumió el cargo en octubre de 2024 y esta es su primera experiencia al frente de una selección nacional, después de construir una de las trayectorias más prestigiosas del fútbol europeo exclusivamente en clubes. Desde su llegada dirigió 14 partidos, con un balance de 11 victorias, un empate y apenas dos derrotas, números que alimentaron la ilusión inglesa de volver a conquistar la Copa del Mundo.
Nacido el 29 de agosto de 1973 en Krumbach, Alemania, soñó con ser futbolista, pero una persistente lesión en la rodilla puso fin a su carrera cuando apenas tenía 25 años. Tras abandonar la actividad intentó estudiar Administración de Empresas e incluso trabajó como barman en Stuttgart, aunque rápidamente descubrió que su futuro estaba en los bancos de suplentes.
Su carrera como entrenador comenzó en las divisiones juveniles del Stuttgart y luego pasó por el Augsburg II, donde dio sus primeros pasos como director técnico profesional. En 2009 llegó al Mainz 05, donde reemplazó nada menos que a Jürgen Klopp y empezó a construir la reputación que lo convertiría en uno de los entrenadores más cotizados de Europa.
Su propuesta táctica llamó rápidamente la atención por la intensidad en la presión, la flexibilidad de los esquemas y la capacidad para adaptar cada partido al rival de turno. Influenciado por Ralf Rangnick, se ganó la fama de ser un entrenador obsesivo de la táctica, meticuloso en cada detalle y con una enorme capacidad para potenciar futbolistas.
Ese crecimiento lo llevó al Borussia Dortmund en 2015, donde nuevamente tomó el lugar de Klopp. Allí conquistó la Copa de Alemania en 2017 y mantuvo al equipo peleando la Bundesliga antes de dar el salto al Paris Saint-Germain.
En Francia acumuló seis títulos: dos Ligue 1, dos Supercopas de Francia, una Copa de Francia y una Copa de la Liga, además de conducir al PSG a la primera final de Champions League de su historia en la temporada 2019/20, aunque cayó ante el Bayern Múnich.
Su consagración internacional llegó poco después en el Chelsea de Enzo Fernández. Asumió en enero de 2021 y apenas cinco meses más tarde llevó al club inglés a conquistar la Champions League, tras vencer al Manchester City en la final de Oporto. Ese mismo año también levantó la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes, consolidándose como uno de los técnicos más exitosos del continente.
Posteriormente dirigió al Bayern Múnich, donde obtuvo la Bundesliga antes de aceptar el desafío de conducir a Inglaterra. En total, acumula 11 títulos oficiales como entrenador, entre ellos una Champions League, un Mundial de Clubes, una Supercopa de Europa, dos ligas francesas, una Bundesliga y varias copas nacionales.
Su recorrido profesional incluye Augsburg II (2007-2008), Mainz 05 (2009-2014), Borussia Dortmund (2015-2017), Paris Saint-Germain (2018-2020), Chelsea (2021-2022), Bayern Múnich (2023-2024) y la Selección de Inglaterra desde finales de 2024.
El Mundial 2026 representa un desafío histórico para Tuchel. Es el tercer entrenador extranjero en dirigir a Inglaterra, después del sueco Sven-Göran Eriksson y el italiano Fabio Capello, y busca convertirse en el primer técnico extranjero campeón del mundo con una selección distinta a la de su país, una hazaña que nunca se consiguió desde la creación del torneo.
La historia respalda esa estadística. Ningún entrenador extranjero logró levantar la Copa del Mundo y hace casi medio siglo que uno ni siquiera alcanza la final. El último fue el austríaco Ernst Happel, subcampeón con Países Bajos en Argentina 1978. Antes, el inglés George Raynor había llevado a Suecia a la final de 1958, perdida frente al Brasil de Pelé.
Pero el prestigio deportivo de Tuchel convive con un temperamento fuerte que le provocó varios conflictos a lo largo de su carrera. Mantuvo diferencias con dirigentes del Borussia Dortmund, protagonizó enfrentamientos con el director deportivo del PSG, Leonardo, y también tuvo cruces con la conducción del Bayern Múnich.
Uno de los episodios más recordados ocurrió en 2022, cuando dirigía al Chelsea. Tras un empate ante Tottenham, protagonizó un tenso encontronazo con Antonio Conte durante el saludo final: lo sujetó del brazo porque consideró que el italiano no lo había mirado a los ojos. Ambos fueron expulsados y posteriormente sancionados.
En Inglaterra también protagonizó polémicas. En 2025 calificó como "repugnante" parte del comportamiento de Jude Bellingham dentro del campo de juego, en referencia a sus protestas permanentes. El revuelo mediático fue tan grande que terminó ofreciendo disculpas públicas.
La relación volvió a tensarse durante este Mundial. Tras la victoria frente a Noruega, Tuchel cuestionó el rendimiento colectivo pese al triunfo y aseguró que no estaba conforme con el funcionamiento del equipo. Bellingham respondió con ironía y deslizó que quizá el entrenador "no sabe lo que es jugar en esas condiciones", en alusión al intenso calor con el que se disputó el encuentro.
Pese a ese cruce, el entrenador intentó bajar la tensión antes del choque con Argentina. En la conferencia de prensa previa aseguró que no piensa apoyarse en la historia para preparar el partido.
"Creo que es importante no ir a la historia porque no tiene nada que ver con nosotros y no nos ayuda. Entendemos que es una parte importante de la cultura argentina y de lo que los mueve, pero nosotros vamos a jugar un partido de fútbol", afirmó en referencia a la histórica rivalidad entre ambos seleccionados.
El alemán anticipó un encuentro de máxima intensidad. "Será un partido emotivo. Me sorprendería mucho que fuera tranquilo o fácil para cualquiera de los dos. Esperamos cambios de ánimo y un sube y baja emocional. Para eso vinimos", sostuvo.
También elogió al conjunto de Lionel Scaloni, al que definió como un equipo con una enorme fortaleza mental. "No entran en pánico cuando empiezan perdiendo. Juegan con mucha cohesión, tienen patrones muy claros, se conocen desde hace años y cuentan con la experiencia de haber ganado títulos importantes juntos", destacó.
Finalmente, reconoció la dificultad del desafío que tendrá Inglaterra en Atlanta. "Es un gran partido, contra un rival muy difícil de vencer, especialmente en un Mundial. Pero vamos a dar pelea", concluyó el entrenador que buscará eliminar al campeón del mundo y quedar a un paso de hacer historia con los Tres Leones.