Antecedentes

Cómo le fue a República Checa en los Mundiales: cuántas ediciones jugó y cuáles fueron sus mejores participaciones

El seleccionado europeo consiguió la clasificación tras superar una exigente repesca de la UEFA y buscará recuperar el protagonismo que históricamente supo tener

República Checa buscará dejar huella en el Mundial 2026
República Checa buscará dejar huella en el Mundial 2026
11 junio de 2026

República Checa volverá a disputar una Copa del Mundo, poniendo fin a una ausencia de dos décadas desde su última participación en Alemania 2006. El seleccionado europeo consiguió la clasificación tras superar una exigente repesca de la UEFA y buscará recuperar el protagonismo que históricamente supo tener cuando integraba la antigua Checoslovaquia, una de las selecciones más competitivas del continente durante gran parte del siglo XX.

Aunque como República Checa independiente apenas había disputado un Mundial antes de esta edición, la tradición futbolística del país es mucho más extensa. Si se suman las actuaciones de la desaparecida Checoslovaquia, el combinado acumula 10 participaciones mundialistas, incluyendo las de 1934, 1938, 1954, 1958, 1962, 1970, 1982, 1990, 2006 y ahora 2026. Bajo aquella bandera llegaron sus mayores logros: los subcampeonatos de Italia 1934 y Chile 1962, dos campañas que todavía permanecen entre las más destacadas de la historia del fútbol europeo.

La primera gran hazaña llegó en 1934, cuando Checoslovaquia alcanzó la final tras eliminar a Rumania, Suiza y Alemania. En el partido decisivo estuvo a pocos minutos de consagrarse campeón, pero terminó cayendo ante la Italia anfitriona en tiempo suplementario. Veintiocho años después volvió a rozar la gloria en Chile 1962. Aquel equipo, liderado por figuras como Josef Masopust, eliminó a Hungría y Yugoslavia antes de perder la final frente al poderoso Brasil de Garrincha.



Su última gran actuación llegó en Italia 1990, cuando alcanzó los cuartos de final con una generación encabezada por Tomás Skuhravy. Tras la posterior división del país en 1993, el rendimiento internacional comenzó a disminuir. La República Checa logró clasificarse al Mundial de Alemania 2006 con una camada repleta de estrellas como Petr Cech, Pavel Nedved, Tomás Rosicky, Jan Koller y Milan Baros, pero no pudo superar la fase de grupos pese a debutar con una contundente victoria por 3-0 sobre Estados Unidos. Luego llegaron las derrotas frente a Ghana e Italia que sellaron su eliminación.

El consenso general cuenta los historiales de Checoslovaquia y de República Checa como una unidad. Así, se considera que el seleccionado checo ocupa el 20° lugar de la tabla histórica luego de haber disputado nueve Mundiales en los que jugó 33 partidos y consiguió 41 puntos, producto de 12 victorias, 5 empates y 16 caídas. Es uno de los apenas nueve equipos que jugaron al menos dos finales de Copas del Mundo.

Según el criterio estadístico más extendido, los registros de Checoslovaquia y de la República Checa se contabilizan de manera unificada. De este modo, el seleccionado checo se ubica en el 20° puesto de la tabla histórica de los Mundiales, con 33 partidos disputados y 41 puntos acumulados, gracias a 12 victorias, cinco empates y 16 derrotas. Además, integra el selecto grupo de apenas nueve selecciones que lograron disputar al menos dos finales de la Copa del Mundo.



Imagen
La última vez que República Checa disputó un Mundial fue en Alemania 2006

El regreso a la Copa del Mundo se produjo a través de una clasificación dramática. Los checos terminaron segundos detrás de Croacia en su grupo de Eliminatorias y debieron disputar la repesca. Allí remontaron una serie adversa frente a Irlanda y posteriormente eliminaron a Dinamarca en otra definición que se resolvió por penales. Ambos triunfos llegaron ya bajo la conducción de Miroslav Koubek, entrenador de 74 años que asumió a fines de 2025 tras la salida de Ivan Hasek.

En el Mundial 2026, la selección checa integrará el Grupo A junto a México, Corea del Sur y Sudáfrica. Se trata de una zona equilibrada en la que no aparece un favorito indiscutido detrás del seleccionado mexicano, por lo que cada punto puede resultar determinante en la lucha por la clasificación a octavos de final. El debut ante Corea del Sur es considerado una de las claves del grupo.



El principal argumento futbolístico del equipo pasa por Patrik Schick, delantero del Bayer Leverkusen y una de las grandes figuras del plantel. El atacante llega tras una destacada temporada en Alemania y será la principal referencia ofensiva. A su alrededor aparecen nombres de experiencia internacional como Tomáš Souček, líder del mediocampo y referente del West Ham, además del capitán Ladislav Krejčí, pieza fundamental de la defensa. También genera expectativa la presencia del juvenil Hugo Sochurek, una de las apuestas de futuro del fútbol checo.

Entre los futbolistas más importantes de la historia checa sobresalen nombres como Oldřich Nejedlý, goleador del Mundial 1934 con cinco tantos y máximo artillero histórico del país en Copas del Mundo; Ladislav Novák, figura del subcampeonato de 1962; y Tomás Skuhravy, héroe de la campaña de Italia 1990 con su recordado triplete ante Costa Rica en octavos de final. Todos ellos forman parte de una tradición futbolística que busca recuperar protagonismo después de años alejados de la élite mundial.

La República Checa llega al Mundial con el objetivo de superar por primera vez la fase de grupos desde que compite como nación independiente. Pero también con una misión más ambiciosa: volver a acercarse a las actuaciones que convirtieron a Checoslovaquia en una potencia histórica del fútbol internacional. Tras 20 años de espera, el fútbol checo vuelve a tener una oportunidad para escribir un nuevo capítulo en la Copa del Mundo.



Logo de Google
Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos.
+ Agregar