Países Bajos ocupa un lugar único en la historia del fútbol mundial. A pesar de no haber conquistado nunca una Copa del Mundo, la "Naranja Mecánica" se convirtió en uno de los equipos más influyentes, admirados y respetados de todos los tiempos. Su propuesta ofensiva, su aporte táctico y sus tres finales disputadas la ubican entre las grandes potencias históricas del fútbol, incluso sin haber levantado el trofeo.
Su primera participación se produjo en Italia 1934, cuando cayó por 3-2 ante Suiza en un sistema de eliminación directa. Cuatro años después, en Francia 1938, volvió a quedar eliminada en el debut tras perder 3-0 frente a Checoslovaquia. Luego comenzó una larga ausencia de casi cuatro décadas: Países Bajos no logró clasificarse a los Mundiales de 1950, 1954, 1958, 1962, 1966 y 1970.
El regreso se produjo en Alemania Federal 1974, y fue una verdadera revolución futbolística. Bajo la conducción de Rinus Michels y con Johan Cruyff como gran figura, nació la legendaria Naranja Mecánica, el equipo que popularizó el denominado "Fútbol Total", un sistema en el que todos los futbolistas participaban de las distintas fases del juego, intercambiando posiciones y priorizando la presión y la posesión.
Aquel conjunto derrotó a Uruguay, Bulgaria, Argentina, Alemania Oriental y Brasil antes de llegar a la final. Incluso se puso en ventaja frente a Alemania Federal antes de que los locales revirtieran el resultado y ganaran 2-1. Pese a la derrota, muchos especialistas consideran a esa selección como una de las mejores de todos los tiempos.
Uno de los momentos más recordados de ese Mundial fue el nacimiento del célebre "giro de Cruyff", una maniobra técnica realizada por Johan Cruyff ante Suecia que terminó convirtiéndose en uno de los movimientos más emblemáticos de la historia del fútbol.
Cuatro años después, en Argentina 1978, los neerlandeses volvieron a alcanzar la final, aunque ya sin Cruyff. El equipo mantuvo gran parte de la estructura competitiva y, tras superar una compleja segunda fase ante Austria, Alemania Federal e Italia, llegó nuevamente al partido decisivo. Allí cayó 3-1 frente a la Argentina en tiempo suplementario, luego de haber estado muy cerca del título.
La década del 80 resultó frustrante para la selección, que no logró clasificarse a España 1982 ni a México 1986. Sin embargo, el fútbol neerlandés vivió un renacimiento con la conquista de la Eurocopa 1988 gracias a figuras como Marco van Basten, Ruud Gullit y Ronald Koeman.
En Italia 1990, ya como campeón europeo, el equipo regresó a los Mundiales, aunque con una actuación discreta: empató los tres partidos de la fase de grupos y fue eliminado por Alemania Federal en octavos de final.
La generación de los 90, encabezada por Dennis Bergkamp, Edgar Davids, Clarence Seedorf, Patrick Kluivert y los hermanos De Boer, volvió a colocar a Países Bajos entre los mejores. En Estados Unidos 1994 llegó a cuartos de final, donde cayó ante Brasil, mientras que en Francia 1998 protagonizó otra gran campaña.
En ese Mundial eliminó a Argentina gracias al inolvidable gol de Bergkamp tras un extraordinario control y definición ante Roberto Ayala. Después cayó por penales ante Brasil en semifinales y terminó cuarto tras perder frente a Croacia.

Tras la ausencia en Corea-Japón 2002, los neerlandeses regresaron en Alemania 2006, donde quedaron eliminados por Portugal en los octavos de final en el recordado encuentro conocido como "la Batalla de Núremberg", uno de los partidos con más tarjetas de la historia de los Mundiales.
La gran oportunidad de romper la maldición llegó en Sudáfrica 2010. Con figuras como Wesley Sneijder, Arjen Robben, Robin van Persie y Mark van Bommel, Países Bajos ganó todos sus partidos hasta la final: superó a Dinamarca, Japón, Camerún, Eslovaquia, Brasil y Uruguay.
En el partido decisivo volvió a quedarse a las puertas de la gloria. Tras un encuentro muy equilibrado, Andrés Iniesta marcó en el tiempo suplementario y España se consagró campeona con el triunfo por 1-0.
Cuatro años más tarde, en Brasil 2014, el equipo dirigido por Louis van Gaal protagonizó otra actuación memorable. Debutó con una histórica goleada por 5-1 sobre España, con el espectacular cabezazo de Robin van Persie, una de las imágenes más icónicas de los últimos Mundiales.
Ese torneo también dejó otra innovación táctica que luego fue imitada en todo el mundo: Van Gaal reemplazó al arquero titular a segundos del final de la prórroga frente a Costa Rica para la definición por penales. El ingresado Tim Krul detuvo dos remates y clasificó a Países Bajos a semifinales.
En esa instancia los neerlandeses empataron con Argentina y quedaron eliminados por penales. Más tarde vencieron a Brasil por 3-0 y terminaron terceros, logrando además la particularidad de completar el torneo sin perder ningún partido.
Después de la inesperada ausencia en Rusia 2018, la selección regresó en Qatar 2022. Lideró su grupo por delante de Senegal, Ecuador y Qatar, eliminó a Estados Unidos en octavos y protagonizó uno de los encuentros más dramáticos del torneo ante Argentina.
Con dos goles de Wout Weghorst, incluido uno en la última jugada del tiempo reglamentario tras una brillante acción preparada, Países Bajos remontó un 0-2 y llevó el partido a los penales. Allí apareció Emiliano Martínez y Argentina avanzó a semifinales.
Países Bajos se convirtió así en una de las pocas selecciones que alcanzaron los cuartos de final de un Mundial sin perder ningún partido, una situación que ya había ocurrido también en Brasil 2014.

En la actualidad, Países Bajos atraviesa una nueva etapa bajo la conducción de Ronald Koeman, quien inició su segundo ciclo como seleccionador en 2023 tras la salida de Louis van Gaal. Koeman, histórico defensor y campeón de Europa con el Barcelona, ya disputó los Mundiales de 1990 y 1994 como futbolista y condujo al equipo hasta las semifinales de la Eurocopa 2024.
La clasificación para el Mundial 2026 volvió a confirmar la vigencia de la selección neerlandesa. El conjunto naranja cerró una sólida eliminatoria europea y llega nuevamente con la ilusión de terminar con una de las grandes cuentas pendientes del fútbol. Con su boleto a esta Copa del Mundo, los neerlandeses alcanzaron su duodécima participación mundialista, luego de haber disputado 11 ediciones entre 1934 y Qatar 2022. A lo largo de su historia acumulan 55 partidos, 30 victorias, 14 empates y apenas 11 derrotas, con 96 goles convertidos y una efectividad superior al 63%, una de las más altas entre las selecciones con una cantidad importante de participaciones.
La gran deuda pendiente de Países Bajos es la conquista de su primera Copa del Mundo. Ninguna otra selección sin títulos llegó tantas veces a una final. Los neerlandeses fueron subcampeones en Alemania 1974, Argentina 1978 y Sudáfrica 2010, lo que alimentó la idea de que se trata de la mejor selección de la historia que nunca pudo ser campeona. Tres finales, un tercer puesto, un cuarto lugar, una influencia decisiva en la evolución táctica del juego y algunas de las generaciones más brillantes de la historia convierten al seleccionado en una potencia indiscutible. La gran diferencia es que todavía le falta dar el último paso.
