Antecedentes

Cómo le fue a Croacia en los Mundiales: cuántas ediciones jugó y cuáles fueron sus mejores participaciones

Con una población de poco menos de cuatro millones de habitantes, la selección balcánica logró instalarse entre las potencias de la Copa del Mundo
Con Luka Modrić a la cabeza, la alegría de los jugadores de Croacia tras la obtención de la medalla de bronce en Qatar 2022
02-07-2026
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Croacia se convirtió en una de las grandes historias de éxito del fútbol moderno desde que obtuvo su independencia en 1991. Con una población de poco menos de cuatro millones de habitantes, la selección balcánica logró instalarse entre las potencias de la Copa del Mundo gracias a una combinación de talento, carácter competitivo y una generación de futbolistas que marcó una época. 

En apenas seis participaciones mundialistas antes de la edición 2026 consiguió un subcampeonato, dos terceros puestos y tres presencias en semifinales, un rendimiento que muy pocos países pueden igualar.

La selección croata debutó en un Mundial recién en Francia 1998, ya que no pudo disputar la clasificación para Estados Unidos 1994 tras independizarse de la antigua Yugoslavia. Desde entonces disputó las Copas del Mundo de 1998, 2002, 2006, 2014, 2018 y 2022, clasificándose a siete de las ocho Eliminatorias que jugó como nación independiente. Solo quedó afuera de Sudáfrica 2010.

La historia de Croacia en los Mundiales

Su estreno en Francia 1998 fue una de las mejores presentaciones de un debutante en la historia de los Mundiales. Dirigido por Miroslav Blazevic y con figuras como Davor Suker, Zvonimir Boban, Robert Prosinecki y Robert Jarni, Croacia ganó sus dos primeros partidos ante Jamaica y Japón, cayó por la mínima frente a Argentina cuando ambos ya estaban clasificados y luego inició una campaña inolvidable en la fase eliminatoria. Eliminó a Rumania con un penal de Suker, goleó 3-0 a Alemania en cuartos de final y solo fue frenada por el anfitrión Francia en semifinales, después de haberse puesto en ventaja con otro gol de Suker. El histórico doblete de Lilian Thuram, los únicos dos tantos de su carrera internacional, dio vuelta aquel partido. Croacia cerró el torneo derrotando 2-1 a Países Bajos y obtuvo el tercer puesto. Además, Suker fue el máximo goleador del Mundial con seis tantos y ganó la Bota de Oro, consolidándose como uno de los grandes delanteros de su generación.

Después de aquel impacto inicial llegaron años más difíciles. En Corea-Japón 2002, Croacia compartió grupo con México, Italia y Ecuador. Perdió en el debut frente a México, consiguió una resonante victoria 2-1 sobre Italia gracias a los goles de Ivica Olic y Milan Rapaic, pero la derrota ante Ecuador la dejó eliminada en primera ronda. 

Alemania 2006 tampoco ofreció mejores resultados. Cayó ante Brasil, empató con Japón y Australia y volvió a despedirse sin superar la fase de grupos. Aquel torneo quedó marcado por un episodio insólito: el árbitro inglés Graham Poll mostró tres tarjetas amarillas al defensor Josip Simunic antes de expulsarlo, uno de los errores arbitrales más recordados en la historia de los Mundiales.

Tras no clasificarse para Sudáfrica 2010, Croacia regresó en Brasil 2014 con una generación que comenzaba a girar alrededor de Luka Modric, acompañado por Mario Mandzukic, Ivan Perisic e Ivan Rakitic. Aunque volvió a quedar eliminada en la fase de grupos, dejó una actuación memorable con la goleada 4-0 sobre Camerún, que todavía representa la mayor victoria de la historia croata en una Copa del Mundo.

El gran salto llegó en Rusia 2018, donde Croacia firmó la mejor campaña de su historia. Bajo la conducción de Zlatko Dalic, ganó todos los partidos de la fase de grupos, incluyendo un contundente 3-0 frente a Argentina, y comenzó un recorrido épico en las rondas eliminatorias. Superó a Dinamarca y Rusia mediante definiciones por penales, con actuaciones decisivas del arquero Danijel Subacic, y venció a Inglaterra en tiempo suplementario gracias al recordado gol de Mandzukic.

La final frente a Francia terminó con derrota por 4-2, pero el subcampeonato quedó grabado para siempre en la historia deportiva del país. Modric fue elegido Balón de Oro del Mundial y meses más tarde conquistó también el Balón de Oro de la revista France Football, rompiendo la hegemonía que durante una década habían mantenido Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

 En Rusia 2018, Modric fue reconocido con el Balón de Oro tras liderar a Croacia hasta la final del Mundial

Lejos de tratarse de un éxito aislado, Croacia volvió a demostrar su jerarquía en Qatar 2022. Superó la fase de grupos con empates ante Marruecos y Bélgica y una goleada 4-1 frente a Canadá. En octavos de final eliminó a Japón por penales gracias a una actuación extraordinaria del arquero Dominik Livakovic, quien detuvo tres remates.

En cuartos protagonizó una de las grandes sorpresas del torneo: resistió el dominio de Brasil, empató sobre el final del tiempo suplementario con un gol de Bruno Petković y volvió a imponerse desde los doce pasos. 

Su recorrido terminó en semifinales frente a la Argentina de Messi, que luego sería campeona del mundo, pero Croacia volvió a subirse al podio tras vencer 2-1 a Marruecos en el partido por el tercer puesto.

Messi arrastra la marca del enmascarado Gvardiol en la inolvidable jugada que terminó en el tercer gol de Argentina ante Croacia rumbo a la final de Qatar 2022

Uno de los rasgos distintivos de Croacia en los Mundiales es su fortaleza en las definiciones por penales. Entre Rusia 2018 y Qatar 2022 ganó cuatro tandas consecutivas, convirtiéndose en una de las selecciones más exitosas de la historia en ese tipo de desenlaces y consolidando una reputación de equipo extremadamente competitivo bajo presión.

Los números reflejan la magnitud de su recorrido. Antes del Mundial 2026, Croacia había disputado 30 partidos mundialistas, con 13 victorias, ocho empates y nueve derrotas, anotando 43 goles y recibiendo 33. A pesar de haber comenzado su historia recién en 1998, ya ocupaba un lugar entre las veinte selecciones con mejor rendimiento histórico en la Copa del Mundo.

Gran parte de ese éxito está asociado a Modric, considerado el mejor futbolista de la historia croata. El mediocampista disputó cuatro Mundiales, acumuló 19 presencias y llegó a la edición de 2026 todavía como referente del equipo, acompañado por jugadores como Perisic, Kovacic, Gvardiol, Kramaric, Baturina, Sucic y Livakovic, una combinación de experiencia y renovación que permitió sostener la competitividad del seleccionado.

Zlatko Dalić, entrenador desde 2017, fue el gran arquitecto de esta etapa dorada. Condujo a Croacia al subcampeonato en Rusia, al tercer puesto en Qatar y a una nueva clasificación para el Mundial 2026 tras dominar las Eliminatorias europeas. Bajo su conducción, el equipo mantuvo una identidad basada en la posesión, el orden táctico, la calidad técnica de sus mediocampistas y una enorme fortaleza mental en los momentos decisivos.

Con apenas cuatro millones de habitantes, Croacia consiguió algo reservado para muy pocos países: convertir la Copa del Mundo en su escenario natural. Desde aquel histórico debut en Francia 1998 hasta las campañas memorables de Rusia 2018 y Qatar 2022, el seleccionado balcánico demostró que el tamaño de un país no determina su grandeza futbolística y llegó al Mundial 2026 con la ambición de seguir ampliando una de las historias más extraordinarias del fútbol internacional.

Zlatko Dalic, el arquitecto del milagro croata
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