La pregunta que se hacen miles de fanáticos ya tiene respuesta, pero con un detalle que eleva la expectativa: no será solo ver a Franco Colapinto, sino vivir cómo y por dónde acelerará un Fórmula 1 en pleno Buenos Aires. El piloto argentino estará en la ciudad el domingo 26 de abril, aunque su llegada al país está prevista para el 23, y protagonizará un evento que promete paralizar Palermo y marcar un antes y un después para el automovilismo local.
El "Road Show Buenos Aires 2026" convertirá a la zona de los Bosques de Palermo en un circuito urbano de aproximadamente 2 kilómetros, con un trazado que recorrerá la Avenida del Libertador, pasará por el Monumento a los Españoles y continuará por Avenida Sarmiento, donde también se montará un sector tipo boxes. Allí, Colapinto realizará dos show runs oficiales, con varias salidas y maniobras, que serán el punto más alto de la jornada.
El argentino se subirá a un Lotus E20 de 2012 con motor Renault V8, un monoplaza histórico que hoy utiliza Alpine para exhibiciones. Aunque no es el auto actual, tiene un atractivo especial: su motor aspirado promete un sonido mucho más potente y "puro" que los híbridos actuales, algo que los fanáticos podrán disfrutar a pleno en las calles porteñas. Será, además, la primera vez en 14 años que un Fórmula 1 vuelve a rodar en Buenos Aires.
"Conducir en casa un auto de Fórmula 1 será uno de los momentos más especiales de mi vida", expresó Colapinto. "Es mi forma de devolver, aunque sea un poco, todo el apoyo y el cariño que recibí desde muy chico... Esto es para todos ustedes", agregó el piloto, que atraviesa su tercera temporada en la categoría y ya logró sumar puntos este año.
El evento tendrá un formato pensado para todos los públicos: habrá un sector abierto y gratuito a lo largo del circuito, mientras que también se habilitarán espacios pagos como Grandstands, Fan Zone y Hospitality, con vistas privilegiadas, simuladores, activaciones de marcas y hasta Garage Tours con acceso a boxes, donde se podrá ver de cerca el auto y el trabajo del equipo técnico.
Detrás del show hay un objetivo más grande: mostrar que Buenos Aires puede volver a tener Fórmula 1. La imagen de Colapinto acelerando ante una multitud será clave en las negociaciones que el Gobierno porteño planea impulsar con Liberty Media, dueños de la categoría, en el corto plazo. En paralelo, avanzan las obras en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, que apunta a recibir MotoGP en 2027 y sueña con la Máxima para 2028.
No es un dato menor el contexto: la exhibición se da en medio de un parate del calendario por la cancelación de carreras en Medio Oriente, lo que abrió una ventana perfecta para organizar el evento. Apenas un día después, Colapinto viajará rumbo a Miami para retomar la actividad oficial.
La expectativa es total. Se espera una convocatoria masiva, incluso superior a las 50.000 personas que asistieron en 2012 cuando giró Daniel Ricciardo, y no se descarta una cifra mucho mayor. El desafío será contener a una multitud que quiere ver, escuchar y sentir un Fórmula 1 en vivo, en su propia ciudad, con un argentino al volante.
