Cruce postergado

¿Qué pasó con la Finalissima entre Argentina y España y por qué se suspendió?

Ambos finalistas del Mundial 2026, campeones de sus respectivos continentes, debían enfrentarse en marzo, pero el encuentro no llegó a disputarse

Argentina y España iban a jugar una final antes del Mundial 2026
Argentina y España iban a jugar una final antes del Mundial 2026
17 julio de 2026

Argentina y España estuvieron a punto de enfrentarse cuatro meses antes de la final del Mundial 2026, pero la Finalissima nunca llegó a jugarse. El duelo entre el campeón de la Copa América 2024 y el ganador de la Eurocopa 2024 había sido programado para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Qatar, como una reedición del torneo que en 2022 consagró al equipo de Lionel Scaloni con un 3-0 sobre Italia en Wembley. Sin embargo, una combinación de la crisis geopolítica en Medio Oriente, las diferencias sobre la sede y un calendario internacional sin margen terminó frustrando el partido.

La primera complicación surgió cuando la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente volvió inviable la organización del encuentro en Qatar. Tras los ataques vinculados al conflicto en el Golfo Pérsico y el aumento de la tensión militar en la zona, la Asociación de Fútbol de Qatar anunció la suspensión de todos los torneos, competiciones y partidos "hasta nuevo aviso", una decisión que alteró por completo la planificación del fútbol internacional.



Con esa medida, el país que había organizado el Mundial 2022 dejó en suspenso todos sus eventos deportivos, incluida la Finalissima. Lusail, la sede elegida originalmente, quedó descartada por razones de seguridad y desde ese momento comenzó una intensa negociación entre la UEFA, la CONMEBOL, la AFA y la Real Federación Española de Fútbol para intentar rescatar el partido entre Argentina y España.

Lusail no era una sede cualquiera. El regreso al estadio donde Lionel Messi levantó la Copa del Mundo tenía un enorme valor simbólico para la Selección Argentina y también representaba un negocio de gran magnitud: cerca de 90.000 entradas ya habían sido vendidas. Con el agravamiento del conflicto, sin embargo, la posibilidad de jugar en Qatar -e incluso en otros países del Golfo- quedó prácticamente descartada.

A partir de entonces aparecieron las diferencias. Con Qatar fuera de carrera, comenzaron a evaluarse otras sedes neutrales, entre ellas Roma, Miami y distintas ciudades de Inglaterra y Portugal. Desde Europa impulsaron trasladar el partido al estadio Santiago Bernabéu de Madrid, manteniendo la fecha original, e incluso ofrecieron garantizar un reparto equitativo de entradas para ambas hinchadas. La AFA rechazó esa posibilidad al considerar que España tendría una ventaja deportiva por jugar como local. Más tarde también se evaluó disputar una serie de ida y vuelta: un partido antes del Mundial en Madrid y otro en Buenos Aires antes de la Eurocopa y la Copa América de 2028. La propuesta tampoco prosperó.



Luego, la contraoferta impulsada por la AFA, con respaldo de la CONMEBOL, consistía en disputar un único encuentro el 31 de marzo en el estadio Olímpico de Roma, en terreno neutral. Sin embargo, la UEFA sostuvo que modificar la fecha era incompatible con el calendario de las selecciones europeas y descartó esa alternativa.

El estadio Lusail iba a ser la sede de la Finalissima 2026, pero todo quedó en suspenso tras el ataque de Irán a Qatar.
La Finalissima 2026 iba a jugarse en el estadio Lusail, pero el ataque de Irán a Qatar frenó todo.

El desacuerdo terminó siendo irreversible. El 15 de marzo, la UEFA anunció oficialmente la cancelación de la Finalissima, al señalar que no había sido posible alcanzar un consenso sobre la sede ni sobre la fecha del encuentro. Desde la CONMEBOL y la AFA lamentaron la decisión y remarcaron que, hasta último momento, mantuvieron su disposición a jugar el partido en un escenario neutral.



En la previa del último amistoso de Argentina antes del Mundial, Lionel Scaloni también se refirió al tema y reconoció que el contexto internacional había complicado la organización desde el comienzo. "Sabíamos que las noticias que venían desde Qatar no eran muy alentadoras. Empezó un tira y afloje, un tema difícil. Queríamos que se resolviera lo más rápido posible, pero se retrasó todo. No es culpa de nadie", afirmó el entrenador.

La cancelación dejó una situación inédita: la edición 2026 de la Finalissima quedó sin campeón, ya que el partido nunca llegó a disputarse y ni Argentina ni España pudieron sumar ese título a su historial. A raíz de este escenario, las confederaciones evalúan reprogramar la final de cara a 2027 o en las ventanas de amistosos previas a los torneos continentales de 2028, ya que el calendario europeo para lo que resta de 2026 se encuentra completamente saturado con la fase de grupos de la UEFA Nations League.



Pero el fútbol terminó escribiendo un desenlace todavía más atractivo. Apenas cuatro meses después del encuentro frustrado, Argentina y España avanzaron hasta la final del Mundial 2026, por lo que el duelo que nunca pudo jugarse por el título intercontinental terminó transformándose en una definición mucho más trascendente.

Este domingo 19 de julio, desde las 16:00, la Selección de Scaloni buscará el bicampeonato del mundo frente al equipo de Luis de la Fuente. Será el primer enfrentamiento entre ambas selecciones en una final mundialista y, al mismo tiempo, una especie de "Finalissima" definitiva: el choque entre los campeones de América y Europa que el calendario, la geopolítica y las negociaciones no permitieron disputar en marzo, pero que el destino terminó ubicando en el escenario más importante del fútbol.



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