España volvió a meterse entre los gigantes del fútbol mundial. El equipo de Luis de la Fuente derrotó con absoluta autoridad por 2-0 a Francia en Dallas y se convirtió en el primer finalista del Mundial 2026, donde buscará conquistar la segunda Copa del Mundo de su historia, luego de la inolvidable consagración en Sudáfrica 2010.
El próximo domingo 19 de julio, desde las 16 (hora argentina), disputará la final en el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Jersey frente al ganador del cruce entre Argentina e Inglaterra, que se enfrentarán este miércoles en Atlanta.
España fue superior de principio a fin. Dominó la posesión, ganó el mediocampo y prácticamente no le permitió jugar a Francia, que llegaba como uno de los grandes candidatos al título y nunca encontró respuestas futbolísticas. El conjunto de Didier Deschamps mostró muchas dificultades para salir desde el fondo, perdió rápido la pelota y apenas generó situaciones claras sobre el arco defendido por Unai Simón.
La diferencia comenzó a construirse a los 21 minutos del primer tiempo, cuando Lamine Yamal picó al vacío para ir a buscar la pelota directo al corazón del área de Francia y provocó un penal tras una infracción de Lucas Digne, que intentó despejar sin advertir su presencia. Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad desde los 12 pasos y venció a Mike Maignan para establecer el 1-0. Minutos después, Francia sufrió otro golpe con la salida por lesión del defensor William Saliba, reemplazado por Maxence Lacroix.
Lejos de conformarse con la ventaja, España mantuvo el control absoluto del encuentro. El famoso tiki-taka volvió a aparecer en varios pasajes del partido, con largas secuencias de pases que desgastaron a un rival incapaz de recuperar la pelota. Francia apenas inquietó con intentos aislados de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, ambos bien contenidos por la defensa española.
El golpe definitivo llegó a los 58 minutos del complemento. Pedro Porro inició una pared con Dani Olmo, recibió una devolución precisa dentro del área y definió con categoría ante la salida de Maignan para marcar el 2-0. El dominio español era tan amplio que poco después llegó un tercer gol de Lamine Yamal, aunque la acción fue anulada por posición adelantada tras la revisión del VAR.
Recién a los 64 minutos Francia consiguió su primer remate directo al arco. Mbappé desbordó por la izquierda y buscó sorprender a Unai Simón en el primer palo, pero el arquero respondió sin dar rebote. Fue una de las pocas intervenciones exigentes del portero español en toda la tarde, reflejo de la superioridad exhibida por la "Roja" durante los 90 minutos.
Además del triunfo, España dejó varias marcas históricas. Oyarzabal alcanzó cinco goles en el Mundial 2026, igualando el récord de un futbolista español en una misma Copa del Mundo, registro que compartían Emilio Butragueño (1986) y David Villa (2010). El delantero también llegó a 14 goles con la selección en la temporada 2025-26, convirtiéndose en el español con más tantos en una sola campaña internacional y superando los 13 que había conseguido Villa en la temporada 2008-09.
Porro también escribió su nombre en la historia: se transformó en el segundo defensor español que marca dos goles en una misma edición de un Mundial, una marca que solo había logrado Fernando Hierro en Francia 1998.
Con esta victoria, España disputará apenas la segunda final mundialista de su historia y buscará volver a levantar el trofeo más importante del fútbol. Francia, por su parte, deberá conformarse con jugar el partido por el tercer puesto el sábado en Miami frente al perdedor de la semifinal entre Argentina e Inglaterra. Mientras tanto, el conjunto español llega a la definición con el impulso de un equipo que combina experiencia, talento joven y un funcionamiento colectivo que hoy lo convierte en uno de los grandes favoritos para quedarse con la Copa del Mundo.
