Antecedentes

Domínguez, el verdugo de Costas: el historial que preocupa a Racing antes de la final con Estudiantes

Ambos equipos se medirán el próximo sábado para conocer al campeón del certamen local en Santiago del Estero
La final del Torneo Clausura reunirá a los entrenadores que más tiempo llevan en el cargo en sus clubes
10-12-2025
Compartir

Racing y Estudiantes de La Plata se medirán este sábado 13 de diciembre desde las 21:00 en la final del Torneo Clausura, llevada a cabo en el estadio único Madre de Ciudades de Santiago del Estero, para conocer al próximo campeón del fútbol argentino. La "Academia" viene de eliminar a Boca por 1-0 y el "Pincha" hizo lo propio ante Gimnasia de La Plata con mismo resultado.

Si se toman en cuenta los 218 partidos oficiales, el conjunto de Avellaneda lidera los enfrentamientos con 84 triunfos, mientras que el cuadro platense logró imponerse en 77 oportunidades. En tanto, la igualdad se hizo presente en 57 ocasiones.

No obstante, Estudiantes tiene el apartado a favor de que consiguió quedarse con la victoria la única vez que ambos se vieron las caras en una final, más precisamente en la del campeonato Metropolitano de 1967.

Asimismo, el "Pincha" también cuenta con la ventaja de que, en los cuatro cruces entre Eduardo Domínguez, entrenador del equipo platense, y Gustavo Costas, director técnico de Racing, es el DT nacido en Lanús quien lidera la batalla de forma invicta con tres triunfos y un empate. Esa racha agrega un condimento táctico y anímico clave en la lectura del partido.

La marca que une a Costas y Domínguez

La final del Clausura 2025 enfrentará a los dos entrenadores con mayor continuidad del fútbol argentino, una rareza en una liga marcada por la urgencia, la impaciencia y el exitismo feroz. En los bancos no solo se medirán dos técnicos, sino dos proyectos consolidados, dos modos de construir identidad y fortaleza en medio del caos permanente del torneo local.

Domínguez es hoy el entrenador de mayor vigencia en la Primera División. Desde su llegada a Estudiantes, el 12 de marzo de 2023, habrá acumulado 2 años, 9 meses y 1 día el día de la final. Su ciclo, respaldado aún en los momentos de turbulencia, le permitió imponer un estilo reconocible, conquistar títulos y sostener al club en instancias decisivas a nivel local e internacional.

Estudiantes llegó a los playoffs del Clausura casi de forma milagrosa, entrando octavo gracias a resultados ajenos. Hasta entonces, la continuidad de Domínguez estaba en duda y el presidente Juan Sebastián Verón evaluaba un cambio de entrenador. El DT resistió a base de carácter y victorias: Rosario Central, Central Córdoba y el clásico ante Gimnasia.

Su liderazgo emocional resultó determinante. Tras el polémico pasillo de Central por el título otorgado por la AFA, Estudiantes entró en guerra con AFA. Lejos de descentrarse, el plantel se fortaleció: "Logré que no se desenfoquen; sacaron su orgullo y amor propio", explicó Domínguez. Ese barro emocional se transformó en energía competitiva. El "Pincha" es un equipo que crece en la adversidad, y su entrenador lo potenció desde ahí.

En lo táctico, Domínguez consolidó su identidad: un 4-2-3-1 agresivo, buen trato de pelota y verticalidad por las bandas, con figuras como Ascacibar, Medina, Cetré y Palacios. Y este semestre sorprendió con algo inusual en él: abrió espacio a juveniles como Pérez, Amondaraín y Burgos, quienes respondieron a la altura en momentos claves.

La experiencia del DT en finales también pesa. Con Estudiantes ya ganó la Copa Argentina 2023, la Copa de la Liga 2024 y el Trofeo de Campeones 2024, aunque perdió la Supercopa Argentina 2024 y la Supercopa Internacional 2025.

A nivel emocional, Domínguez lo resumió tras vencer a Gimnasia: "Sabemos que estar en esta instancia no es para todos. El equipo se volvió más fuerte grupalmente. Estuvimos cerca de eliminar al campeón de la Libertadores (Flamengo). Estoy muy contento porque están creciendo y creyendo más en ellos". Y dejó un mensaje para el hincha: "Que sigan creyendo. Llegamos en el momento en el que tenemos que llegar".

Del otro lado aparece el Racing de Costas, que inició su tercer ciclo en el club el 27 de enero de 2024 y llega a esta final con 1 año, 10 meses y 16 días de conducción. Su permanencia, inusual para los tiempos modernos de Avellaneda, cimentó un equipo intenso, emocionalmente robusto y capaz de volver a competir de igual a igual frente a cualquiera.

Tras la dura eliminación en semifinales de la Libertadores ante Flamengo, Racing eligió siempre el camino más valiente. Varias veces quedó en deuda con el juego, pero jamás con la actitud: de esa mezcla nacieron la Sudamericana 2024, la Recopa 2025 y un espíritu competitivo que Costas describe mejor que nadie: "Todavía falta, no ganamos nada. Eliminamos a dos equipos muy importantes (River y Boca), pero nos queda un partido difícil y complicado". Y agregó: "Estamos en un equipo grande que tiene que demostrarlo. Este grupo deja la vida. Todavía falta".

Dos entrenadores curtidos. Dos equipos que sobreviven a los golpes. Racing y Estudiantes decidirán quién es el campeón del Clausura, pero también si la continuidad, ese recurso escaso, sigue siendo un camino posible en el fútbol argentino. En una liga donde todo cambia rápido, ellos dos -Costas y Domínguez- son la prueba viviente de que los procesos largos todavía pueden ganar. Y este sábado, además del título, se juegan algo extra: solo ganando serán parte de la Copa Libertadores 2026 (la "Academia" ya tiene asegurada como mínimo su plaza a la Sudamericana).

Estudiantes y Racing jugarán su segunda final oficial en la historia

Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar