Para que vuelvan los créditos en dólares, primero hay que eliminar el cepo
Cunde el optimismo entre los economistas porque en lo que va del 2026 el Banco Central acumula reservas. Ciertamente, según la planilla de reservas del Banco Central, en el 2025 no venía comprando nada y partir del 5 de enero del 2026 comienza a comprar como un loco. Al 29 de mayo del 2026 lleva comprados casi US$ 10.000 millones. Héroe.
El tema es que si miramos otra planilla del Banco Central, que es la del mercado cambiario, la gente en el mismo período que el Banco Central reconstituyó reserva compró dólares por el Homebanking por US$ 13.000 millones. Luego, algunos que no llegaron a fin de mes vendieron dólares por el homebanking por US$ 4.000 millones lo que da un balance de acumulación de dólares por parte de la gente de US$ 9.000 millones. O sea, por más que el Banco Central acumule reservas, los argentinos ahorran en dólares, no en pesos.
Una particularidad de estos US$ 9.000 millones ahorrados por la gente es que quedaron en las cajas de ahorro en dólares. O sea, la gente no se los llevó al colchón. No es poca cosa para un país donde la gente no dormía segura si era arriba de un colchón de dólares.
De aquí que el gobierno plantea que, dado que a la gente le gustan los dólares, se podría reavivar el crédito en dólares para mover la economía. El tema es que está proponiendo reavivar el crédito en dólares para gente y/o empresas que ganan en pesos. Esto es de alto riesgo.
Porque una devaluación aumenta el pasivo sin aumentar el activo. Ciertamente que dichos créditos no necesariamente serán concedidos a asalariados en pesos que son vulnerables. Posiblemente, normas del Banco Central los restrinjan a empresas grandes y medianas que pueda soportar el descalce de monedas.
O sea, tienen crédito en dólares y ventas en pesos, pero tienen capacidad financiera para apechugar el efecto transitorio que causa una devaluación. Es transitorio porque luego de la devaluación viene el “pass-through”. Esto es, mandamos la devaluación a remarcación de precios.
Pero la verdad es que no corresponde empezar a dolarizar la economía (créditos en dólares) cuando se tiene control de capitales (cepo cambiario).
Si se tiene control de capitales es porque esa economía es anormal. La autoridad monetaria le tiene miedo al exceso de demanda de dólares de los controlados. En el caso argentino, le tiene miedo al exceso de demanda de dólares de las empresas que hoy, por el cepo, no puede remitir dividendos acumulados en el pasado al exterior.
De hecho, aún cuando los dividendos que se generan a partir del 2025 no están agarrados por el cepo, el hecho de que todavía exista el cepo para dividendos generados antes del 2025 es lo que desincentiva la entrada de inversión extranjera directa. Esta es la inversión de un extranjero que viene con su guita y planta una empresa en Argentina y empieza a llamar gente para darle laburo. Bueno, esto no está pasando.
En la planilla del mercado cambiario del Banco Central, el ítem “Inversión Directa de no Residentes” es positiva en US$ 700 millones pero el ítem de préstamos a empresas privadas radicadas en Argentina es positivo en US$ 7.600 millones. Esto implica que los inversores extranjeros ven en Argentina una oportunidad. Pero a “la de ellos” no la ponen en Argentina. Se la prestan a uno que la tiene puesta en Argentina, lo cual es una inversión más segura que poner una empresa en Argentina porque el deudor tiene que devolver con su patrimonio independientemente de cómo le esté yendo en Argentina. En cambio, si pones una empresa en Argentina y le va mal, chau, perdiste la guita. Esta desconfianza la genera el cepo remanente.
Entonces, si querés dolarizar (dar créditos en dólares), tenés que eliminar el control cambiario (cepo). Para que la economía tenga un mercado de cambios libre, determinado por la oferta y la demanda, y que los que tomen riesgos en dólares sepan que lo hacen con un riesgo de mercado.
Lo peor que se puede hacer es ir primero con los créditos en dólares y más adelante soltar el cepo porque cuando sueltes el cepo seguro que hay inestabilidad cambiaria y posiblemente fuerte inestabilidad cambiaria. Después va a pasar la inestabilidad porque el gobierno tiene un férreo compromiso con el equilibrio fiscal y el orden monetario. Pero el daño a los deudores en dólares va a quedar hecho.
Dado que el gobierno tiene un férreo compromiso con el equilibrio fiscal y el orden monetario, primero, eliminemos totalmente el cepo. Habrá inestabilidad cambiaria, pero pasará.
Luego, larguemos con los créditos en dólares y la economía bi-monetaria, si querés, a la peruana o uruguaya. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar