Promueven el arraigo de la bebida espirituosa

Frente a un contexto de caída del consumo del vino y haciendo honor a su día, impulsan una campaña en las redes sociales

20-11-2018
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El sábado 24 de noviembre se celebrará el Día Nacional del Vino, uno de los productos insignia de Argentina, junto a la carne. En esta oportunidad, la celebración se da en un contexto marcado por un consumo interno que viene cayendo. Al respecto, la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) informó que en septiembre el consumo tuvo un descenso del 13,7% a nivel nacional respecto al mismo mes de 2017, sobre todo en el público joven que se inclinó más por la cerveza y las bebidas blancas. Cabe recordar que en los '70 llegó al pico de 90 litros de consumo per capita y el año pasado, según el Instituto Nacional de Vitivinicultura, bajó a 22 litros.

A fin de conocer los motivos que conducen a esta disminución, El Economista consultó a Sergio Villanueva, integrante del Fondo Vitivinícola de Mendoza de Coviar. “Hay cuestiones de tendencia y otras, endógenas”, afirmó. En relación a las primeras, detalló: “En los 70, había otro tipo de sociedad, en la cual, el vino y la soda eran gran parte del consumo, pero eso fue variando porque cambió el nivel de alcohol que se consume, los horarios de trabajo y el estilo de vida”.

Villanueva, fue claro y contundente: “La tendencia no nos preocupa, sí nos preocupan las cuestiones endógenas que tienen que ver con la propia industria. En los dos últimos años hubo cosechas muy bajas, y el precio del vino estuvo muy alto, fue el producto que más aumentó, en un momento en el que el consumidor estaba con poca plata en el bolsillo y evidentemente el consumo bajó ”. En la misma línea, agregó: “En cuanto al contexto, hay momentos de caída de todos los productos de consumo masivo y eso nos afecta porque el vino no es de primera necesidad”.

Economía regional

Argentina es el único país vitivinícola que ha declarado al vino su bebida nacional, y su lugar en la mesa de los argentinos es un factor determinante para el desarrollo de las economías regionales y el arraigo en las provincias. En este sentido, resaltan que la vitivinicultura dinamiza al turismo, la gastronomía, y es una aliada y proveedora estratégica para otras actividades. En cuanto a sus beneficios, indican que el consumo moderado de vino contribuye a mejorar la calidad de vida por sus aportes antioxidantes que previenen enfermedades cardiovasculares.

Al ponerle números a la actividad, desde la Coviar informaron que en 2017, la cadena vitivinícola representó aproximadamente 0,4% del PIB con un valor agregado de más $38.000 millones. En cuanto al empleo, con 24.116 viñedos y más de 800 bodegas elaboradoras se movilizan 385.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

El vino une

Esperando el día de la bebida espirituosa y frente a un escenario de disminución del consumo, bajo el lema “El vino nos une” y con el objetivo de hacer visible el arraigo que tiene en la mesa de los argentinos, se lanzó en las redes sociales una campaña para homenajear a la bebida nacional.

Organizado junto a la Coviar, el diputado nacional sanjuanino, Eduardo Cáceres, ideólogo de la iniciativa, invitó a varias personalidades del deporte, del espectáculo y de la política para poner en valor la diversidad de propuestas en términos de estilos, segmentos y procedencia geográfica de todos los vinos nacionales, reforzando el vínculo con esta bebida que tanto representa a nuestra cultura.

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